~ Zayn Malik ~
Clea agarra mi mano. Caminamos por las calles de Londres. Reímos por cada vez que late nuestro corazón.
Paramos en un parque y compramos unos helados. El suyo de limón, el mío de chocolate.
Su expresión es seria, interesada en algo que hay frente a nosotros. Miro en la dirección en que sus ojos se pierden, pero no encuentro nada fuera de lo común.
- ¿Qué miras?
- ¿Te imaginas si tuviéramos un pequeño Malik? - me dice sonriente.
- Sería tan talentoso como el padre.
- Y tan guapo como la madre.
Reímos, pero su expresión vuelve a cambiar.
- ¿Qué te pasa cielo?
- Zayn, quedan cinco días.
- Lo sé.
- Prométeme una cosa.
- ¿Qué?
- No te vayas con la primera de turno, escoge bien Malik.
- Cuándo me sea posible olvidarte, prometo seguir tu consejo.
- Sé muy bien que en un mes te olvidarás de mi.
- ¿Por qué piensas así?
- Hay miles de chicas ahí fuera que son mil veces mejores que yo.
- ¿Y?
- Te enamoraras de alguna y te olvidarás de mi.
- No es tan fácil olvidar a la persona que te ha robado el corazón, sobre todo si la vas a ver todos los días durante un mes.
Su cara gira rápidamente hacía mi. Su boca está abierta, sus ojos parecen salirse de las órbitas. Yo me río.
- ¿No pensarías que te iba a dejar marchar así sin más no? ¡Qué poco me conoces preciosa!
Lágrimas empiezan a salir de sus ojos, a mojar sus mejillas, ella sonríe.
- Si te vas a poner así, les digo a los managers que me quedo aquí.
Me da una ligera colleja.
- ¿Eres idiota?
- Puede.
- Te quiero idiota.
Me besa. Podré besar esos labios durante un mes más. Podré abrazarla durante un mes más. Podré estar con ella durante un mes más. Sí, ese gran trabajo para convencer a los managers de irme a España, con ella, verdaderamente a valido la pena. Significa mi felicidad.
~ Nerea ~
Mis ojos lo miran. Sonríe, pícaro. Me vuelve a besar. Nuestros cuerpo ya semi desnudos son presa de la excitación. Me tiende suavemente sobre la arena clara de aquella acogedora cala. Su respiración es agitada. Sus labios rozan mi cuello. Mis manos acarician su espalda.
Sus manos desabrochan mi sujetador. Y bajan hasta el borde de mis bragas. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo.
Me siento presa del pánico, pero me topo con su mirada.
- ¿Éstas segura pequeña? - me susurra muy bajito.
Todo a mi al rededor se detiene, y todo rastro de pánico en mi se esfuma con aquella sencilla palabra, 'pequeña'.
Asiento. Sus labios vuelven a chocar con los míos.
En segundos, nuestros cuerpos se hallan desnudos, contemplados por el agua salada, los escondidos cangrejos en las rocas y cuántas aves revolotean al nuestro alrededor.
En segundos todo ocurre. Se apodera de mi, y se mueve lentamente. Un pequeño suspiro sonoro sale de mi garganta, haciendo competencia a los graznidos de las cigüeñas que sobrevuelan la playa.
Su cuerpo aumenta un poco la velocidad, y yo me abandono totalmente. Mi mente se esfuma. Solamente quiero disfrutar de éste gran momento, con él, el amor de mi vida.
Sus manos abrochan la parte de arriba del bikini. acariciando lentamente mi espalda. Me retira el pelo hacia un lado y besa el terminar de mi cuello, provocándome un escalofrío.
Sonrío. Lo miro. Lo beso suavemente en los labios.
Estirazo mis pies y apoyo todo el peso en mis brazos. Sus cabeza descansa en mis piernas. Miro hacía su cuello. Aquel colgante del trébol, siempre lo lleva puesto. Entonces, me acuerdo de aquel día en la pequeña tiendecita. Analizo todo el verano, todo lo qué ha pasado en él. Una tímida lágrima escapa a mis ojos.
Su cabeza ya no está apoyada en mis piernas.
Sus dedos pasan el colgante por encima de mi y lo abrochan en mi cuello.
Cojo la pequeña figura del trébol y me la acerco a los labios.
- Así tendrás algo que te recuerde todo este verano cuándo ya no estés aquí.
Una lágrima resbala por su mejilla.
Miro al horizonte.
- Niall, te necesito a mi lado, a mi lado para siempre. No puedo aceptar la idea de que miles de kilómetros me separen de ti. El simple hecho de que no estés a cinco centímetros de mi, me hace pedazos. Joder idiota, que te necesito a mi lado para poder seguir. ¿Qué voy a hacer yo sin que esos ojos me miren, sin que esos labios me sonrían, sin que tus manos me abracen? ¿Qué voy a hacer si tú no estás a mi lado Nialler?
Rompo a llorar. Me encojo en la arena como la pequeña niña que soy.
- Te quiero - sus palabras suenan en mi oído - te quiero como nunca antes he querido a nadie. Te quiero hasta el hecho de saber que si te vas yo no soy nada. Te quiero hasta el hecho de echarte de menos cuanto te alejas unos centímetros de mi. Te quiero hasta el hecho de que tu presencia me hace feliz. Te quiero hasta el hecho de que tu risa me da vida. Te quiero hasta el hecho de que haría lo imposible porque tu fueras feliz. Te quiero hasta el echo de que eres mi jodido mundo. Te quiero hasta el hecho de que mi temor es no poder abrazarte. Te quiero hasta el hecho de que no me imagino una vida sin poder rozar tus labios cada vez que el miedo de perderte me invade.
( Bueno, este capítulo es una caca de vaca, pero es que me cuesta la misma vida escribir sentimientos y que queden bien. Lo siento si es muy corto, pero mi imaginación no está hoy por la labor de hacer más. Bueno a lo que venía yo. Os quiero avisar de que, me he estado planteando el terminar la fanfic antes de lo que yo tenía pensado. Aún no se si hacerlo. Pero es que desanima un motón el pedir opiniones y que nadie te la lee, y esto me hace a mi pensar que no os gusta, y si nos os gusta ¿para que seguir con ella? Si la termino como yo tenía pensado desde un principio es por unas cuantas personas que si que se que les gusta la fic. Y bueno, que lo siento por el capítulo, quería dejarlo super bonito y no he podido, pero espero que lo disfrutéis. Por favor, vuelvo a decir, necesito opiniones del lector, me da igual si son buenas o malas, pero las necesito. Lo podéis hacer por un comentario aquí o decirmelo por twitter @ItsNereaLc. Y luego en twitter suelo decir que si queréis también podéis opinar por ask, pero por favor opinad. Y lo siento por enrollarme, pero es que os lo tenía que comentar. Bueno, os dejo de dar la lata. Gracias por leer, os quiero mucho xx)
Nerea y su mejor amiga Clea han conseguido que las dejen pasar el verano en Londres. Londres es un ciudad preciosa, soñada para ellas. Parece que la suerte las acompaña, pero todo puede cambiar en unas pequeñas décimas de segundo.
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sábado, 30 de junio de 2012
viernes, 29 de junio de 2012
Capítulo 31.
~ Clea ~
La puerta se cierra tras nosotros. Miro de un lado a otro, la tienda está tan bien decorada que apenas la reconozco. En el centro de esta, hay una mesa con un elegante mantel, un par de velas, y unas simples bandejas. La luz es tenúe y da un aspecto más íntimo a todo aquello.
Zayn se adelanta y me retira un poco la silla para que yo me siente. Luego se sienta frente a mí.
- ¿Te gusta?
- ¿Bromeas? - levanto una ceja, esto siempre provoca una sonrisa en su cara.
Un perfecto camarero vestido de traje se nos acerca, pone una botella de champán en la mesa, la abre y nos sirve en las finas copas que han dispuesto frente a unos platos que parecen de porcelana.
Miro a los lados de los platos, una cuidada cubertería se extiende a ambos lados del plato.
- Zayn.
- Dime preciosa.
- Me parece precioso todo esto pero, ¿para qué sirve tanto cubierto?
- ¿Te confieso algo? - asiento con la cabeza, el se acerca a mi oído - esto es demasiado refinado para mi.
Río. Él retira un poco su boca de mi oído y se acerca a mi. No puedo resistirlo y un dulce y corto beso se me escapa.
- ¡Ahora mi comida sabrá mejor!
Nos volvemos a sentar en nuestros sitios. Zayn alza su estrecha copa, lo imito.
- ¿Por qué brindamos Malik?
- ¡Por ti, por mi, por nosotros y el placer de nuestra mutua felicidad! ¿te parece?
- ¡Brindemos pues!
Entrelazamos nuestros brazos y bebemos. Tras soltar las copas, ambos reímos, complices.
Zayn hace un leve gesto y el impecable camarero viene.
Sin mediar palabra, el hombre destapa las bandejas. En una, hay una especie de pescado de aspecto delicioso. En la otra bandeja hay un gran cuenco lleno de ensalda. Y luego hay otra aún sin destapar.
El camarero, nos sirve un poco de ensalada en un bol de porcelana y se retira.
Empiezo a comer, pero está demasiado sosa.
- ¿Pasa algo pequeña? ¿Te gusta?
- Sí, pero está algo sosa.
- No te preocupes, tenemos aquí condimentos - Zayn me pasa un recipiente con varios 'vasos' transparentes.
- Gracias.
- No hay de que cielo.
El corazón se me para un segundo al escuchar aquella palabra cariñosa.
- ¿Cómo has dicho?
- He dicho que de nada.
- No, digo qué ¿cómo me has llamado?
- Cielo - sonríe - ¿es qué no te gusta?
- Me enamora.
Ambos sonreímos.
Me hecho sal en la ensalada y la vuelvo a probar. Ahora sí.
Tras la ensalada, viene el pescado. Durante la comida, hablamos, de temas que acaban sin sentido alguno, reímos, intercambiamos miradas, besos, risas, disfrutamos.
- ¿Y ahora qué? - pregunto cuando el camarero ha desaparecido con los platos.
- Espera.
El hombre vuelve a aparecer. Se acerca a la mesa y destapa la última bandeja.
Una gran tarta de chocolate aparece tras la tapa. El camarero se retira.
- Zayn, ¿quieres engordarme en esta semana para que cuando vuelva a españa nadie se fije en mi y corras menos peligro de perderme?
Él ríe, mientras corta dos trocitos de tarta.
- No, yo simplemente quería disfrutar del placer del chocolate contigo.
- En ese caso, qué aproveche - y doy un mordisco a mi trozo.
Zayn me imita, y casi debora medio trozo.
La tarta desaparece en cuestión de media hora.
Nos levantamos, y. tal y cómo llegamos, abandonámos aquel mágico lugar.
~ Niall Horan ~
Su mano se aferra a la mia. En la otra reposan sus sandalias. El viento agita su morena cabellera hacia atrás, dejando al descubierto su preciosa cara. Sonríe mientras mira el inmensu mar. Avanzamos tranquilos por la orilla, dejando que el agua salada nos acaricie los pies, que el rubor de las olas se filtre en nuestros oídos, que olor de la brisa marina inunde nuestra nariz.
Llegamos hasta una pequeña cala solitaria. Tan solo unos cuantos cangrejos nos hacen compañía.
Nos sentamos bajo un acantilado, contemplando el ancho mar.
Sus ojos miran el horizonte enbobados. Yo la observo a ella. Tan pequeña, tan ingenua, tan preciosa, tan sencilla, tan increíble como ella es. De repente, su cara se gira, sus ojos me miran y sus labios me sonríen.
- Gracias - apenas sale ruido, simplemente un ligero movimiento de sus labios.
Estirazo las piernas y ella apolla su cabeza. Me mira, sonriente. La beso.
- Niall.
- Dime pequeña.
- Metámonos en el agua.
- Pero si no nos hemos traido bañador.
- ¿Y?
Se incorpora y se quita la camiseta y los pantalones, quedándose en ropa interior.
Algo se apodera de mi, me controlo. Me quito la camiseta y los pantalones. Yo si he traido bañador. Miro al frente y la veo correr, riéndo hacia el mar.
Empiezo a correr tras ella y la alcanzo. La cargo sobre mi hombro y me adentro en el mar.
Ella grita, patalea y ríe. Nos sumergimos en una ola, y la suelto bajo el mar.
A los segundos, emerge. Me da un puñetazo en el hombro.
- ¿Y eso? ¿A qué viene?
- A qué eres un completo idiota Horan.
Le robo un beso, un beso que sabe a sal, un beso que no deja traspasar la claridad de un sol que se esconde, un beso lleno de amor, de alegria, de juventud, de despreocupación, de libertad.
Jugamos en el agua hasta que el sol se va y empieza a hacer frío.
Nos salimos y volvemos dónde siguen nuestras ropas, llenas de arena.
Nerea está tiritando.
- ¿Tienes frío pequeña?
- Un poquillo - tartamudea.
- ¿Quieres ropa seca?
- Hombre si me la das.
Cojo una pequeña bolsa de tela verde y de ella saco un bikini de color coral.
- Toma - se lo tiendo.
Vuelve a darme un leve puñetazo en el hombro.
- Eres un auténtico capullo, has dejado que me bañara en ropa interior cuando traías un bikini, eres un idiota.
Me da la espalda. Yo la agarro por la cintura y apoyo mi barbilla en su hombro.
- La ropa interior mojada te hace irresistible.
Noto su sonrisa. Le beso el cuello suavemente, provocando que su piel se erice.
- ¿Dónde me cambio?
- Eso si es un problema, no hay baños.
- Lo tenías todo planeado, Nialler.
- Puede que sí, pequeña mía.
- Te odio.
- Te quiero.
- Yo más.
- Imposible.
- Cállate y besáme, idiota.
Se acerca a mi y choca mis labios con los suyos. Su ropa interior sigue mojada y se adiere a mi. Sus manos acarician mi nuca, esto me hace estremecer.
- Nerea, no hagas esto por favor.
- ¿Por qué?
- Porque luego te echas atrás.
- ¿Y quién te ha dicho que esta vez sea igual?
(HOOOOOOOOOOOOOOLA CARACOLAS! ¿Qué pasa amorcines mios de mi corasón? Pues nada, aquí tenéis un nuevo capítulo, un poco ñoño, pero entendedme, estoy falta de amor, ¡YO QUIERO MI AMOR DE VERANO!
Bueno, pues eso amores, que si os ha gustado el capítulo, me dejéis un comentario, POR FAVOR OS LO RUEGO DE RODILLAS, NECESITO OPINIONES, DE VERDAD, SEAN MALAS O BUENAS, LAS NECESITO. Tambien podeis opinar por twitter @ItsNereaLc. Y bueno, espero que os haya gustado, y que muchisisisisisisimas gracias por leerme amores, os quiero mucho xx)
La puerta se cierra tras nosotros. Miro de un lado a otro, la tienda está tan bien decorada que apenas la reconozco. En el centro de esta, hay una mesa con un elegante mantel, un par de velas, y unas simples bandejas. La luz es tenúe y da un aspecto más íntimo a todo aquello.
Zayn se adelanta y me retira un poco la silla para que yo me siente. Luego se sienta frente a mí.
- ¿Te gusta?
- ¿Bromeas? - levanto una ceja, esto siempre provoca una sonrisa en su cara.
Un perfecto camarero vestido de traje se nos acerca, pone una botella de champán en la mesa, la abre y nos sirve en las finas copas que han dispuesto frente a unos platos que parecen de porcelana.
Miro a los lados de los platos, una cuidada cubertería se extiende a ambos lados del plato.
- Zayn.
- Dime preciosa.
- Me parece precioso todo esto pero, ¿para qué sirve tanto cubierto?
- ¿Te confieso algo? - asiento con la cabeza, el se acerca a mi oído - esto es demasiado refinado para mi.
Río. Él retira un poco su boca de mi oído y se acerca a mi. No puedo resistirlo y un dulce y corto beso se me escapa.
- ¡Ahora mi comida sabrá mejor!
Nos volvemos a sentar en nuestros sitios. Zayn alza su estrecha copa, lo imito.
- ¿Por qué brindamos Malik?
- ¡Por ti, por mi, por nosotros y el placer de nuestra mutua felicidad! ¿te parece?
- ¡Brindemos pues!
Entrelazamos nuestros brazos y bebemos. Tras soltar las copas, ambos reímos, complices.
Zayn hace un leve gesto y el impecable camarero viene.
Sin mediar palabra, el hombre destapa las bandejas. En una, hay una especie de pescado de aspecto delicioso. En la otra bandeja hay un gran cuenco lleno de ensalda. Y luego hay otra aún sin destapar.
El camarero, nos sirve un poco de ensalada en un bol de porcelana y se retira.
Empiezo a comer, pero está demasiado sosa.
- ¿Pasa algo pequeña? ¿Te gusta?
- Sí, pero está algo sosa.
- No te preocupes, tenemos aquí condimentos - Zayn me pasa un recipiente con varios 'vasos' transparentes.
- Gracias.
- No hay de que cielo.
El corazón se me para un segundo al escuchar aquella palabra cariñosa.
- ¿Cómo has dicho?
- He dicho que de nada.
- No, digo qué ¿cómo me has llamado?
- Cielo - sonríe - ¿es qué no te gusta?
- Me enamora.
Ambos sonreímos.
Me hecho sal en la ensalada y la vuelvo a probar. Ahora sí.
Tras la ensalada, viene el pescado. Durante la comida, hablamos, de temas que acaban sin sentido alguno, reímos, intercambiamos miradas, besos, risas, disfrutamos.
- ¿Y ahora qué? - pregunto cuando el camarero ha desaparecido con los platos.
- Espera.
El hombre vuelve a aparecer. Se acerca a la mesa y destapa la última bandeja.
Una gran tarta de chocolate aparece tras la tapa. El camarero se retira.
- Zayn, ¿quieres engordarme en esta semana para que cuando vuelva a españa nadie se fije en mi y corras menos peligro de perderme?
Él ríe, mientras corta dos trocitos de tarta.
- No, yo simplemente quería disfrutar del placer del chocolate contigo.
- En ese caso, qué aproveche - y doy un mordisco a mi trozo.
Zayn me imita, y casi debora medio trozo.
La tarta desaparece en cuestión de media hora.
Nos levantamos, y. tal y cómo llegamos, abandonámos aquel mágico lugar.
~ Niall Horan ~
Su mano se aferra a la mia. En la otra reposan sus sandalias. El viento agita su morena cabellera hacia atrás, dejando al descubierto su preciosa cara. Sonríe mientras mira el inmensu mar. Avanzamos tranquilos por la orilla, dejando que el agua salada nos acaricie los pies, que el rubor de las olas se filtre en nuestros oídos, que olor de la brisa marina inunde nuestra nariz.
Llegamos hasta una pequeña cala solitaria. Tan solo unos cuantos cangrejos nos hacen compañía.
Nos sentamos bajo un acantilado, contemplando el ancho mar.
Sus ojos miran el horizonte enbobados. Yo la observo a ella. Tan pequeña, tan ingenua, tan preciosa, tan sencilla, tan increíble como ella es. De repente, su cara se gira, sus ojos me miran y sus labios me sonríen.
- Gracias - apenas sale ruido, simplemente un ligero movimiento de sus labios.
Estirazo las piernas y ella apolla su cabeza. Me mira, sonriente. La beso.
- Niall.
- Dime pequeña.
- Metámonos en el agua.
- Pero si no nos hemos traido bañador.
- ¿Y?
Se incorpora y se quita la camiseta y los pantalones, quedándose en ropa interior.
Algo se apodera de mi, me controlo. Me quito la camiseta y los pantalones. Yo si he traido bañador. Miro al frente y la veo correr, riéndo hacia el mar.
Empiezo a correr tras ella y la alcanzo. La cargo sobre mi hombro y me adentro en el mar.
Ella grita, patalea y ríe. Nos sumergimos en una ola, y la suelto bajo el mar.
A los segundos, emerge. Me da un puñetazo en el hombro.
- ¿Y eso? ¿A qué viene?
- A qué eres un completo idiota Horan.
Le robo un beso, un beso que sabe a sal, un beso que no deja traspasar la claridad de un sol que se esconde, un beso lleno de amor, de alegria, de juventud, de despreocupación, de libertad.
Jugamos en el agua hasta que el sol se va y empieza a hacer frío.
Nos salimos y volvemos dónde siguen nuestras ropas, llenas de arena.
Nerea está tiritando.
- ¿Tienes frío pequeña?
- Un poquillo - tartamudea.
- ¿Quieres ropa seca?
- Hombre si me la das.
Cojo una pequeña bolsa de tela verde y de ella saco un bikini de color coral.
- Toma - se lo tiendo.
Vuelve a darme un leve puñetazo en el hombro.
- Eres un auténtico capullo, has dejado que me bañara en ropa interior cuando traías un bikini, eres un idiota.
Me da la espalda. Yo la agarro por la cintura y apoyo mi barbilla en su hombro.
- La ropa interior mojada te hace irresistible.
Noto su sonrisa. Le beso el cuello suavemente, provocando que su piel se erice.
- ¿Dónde me cambio?
- Eso si es un problema, no hay baños.
- Lo tenías todo planeado, Nialler.
- Puede que sí, pequeña mía.
- Te odio.
- Te quiero.
- Yo más.
- Imposible.
- Cállate y besáme, idiota.
Se acerca a mi y choca mis labios con los suyos. Su ropa interior sigue mojada y se adiere a mi. Sus manos acarician mi nuca, esto me hace estremecer.
- Nerea, no hagas esto por favor.
- ¿Por qué?
- Porque luego te echas atrás.
- ¿Y quién te ha dicho que esta vez sea igual?
(HOOOOOOOOOOOOOOLA CARACOLAS! ¿Qué pasa amorcines mios de mi corasón? Pues nada, aquí tenéis un nuevo capítulo, un poco ñoño, pero entendedme, estoy falta de amor, ¡YO QUIERO MI AMOR DE VERANO!
Bueno, pues eso amores, que si os ha gustado el capítulo, me dejéis un comentario, POR FAVOR OS LO RUEGO DE RODILLAS, NECESITO OPINIONES, DE VERDAD, SEAN MALAS O BUENAS, LAS NECESITO. Tambien podeis opinar por twitter @ItsNereaLc. Y bueno, espero que os haya gustado, y que muchisisisisisisimas gracias por leerme amores, os quiero mucho xx)
jueves, 28 de junio de 2012
Capítulo 30.
~ Zayn Malik ~
Tiro el cigarrillo consumido al suelo y lo apago con la puntera del pie. Miro hacía dentro del hotel. Las puertas del ascensor se abren y allí aparecen las dos pequeñas e inseparables amigas. La una rubia y la otra morena. La una con los ojos tan azules como el mar y la otra con los ojos tan marrones como el tronco de un bonito árbol. La una tan blanca, cómo echa de porcelana, la otra dorada como la mismísima arena de la playa. La una tan una y la otra tan otra. Tan diferentes. Cada una un mundo, unidos entre sí, completándose mutuamente. Y es que, esa amistad era de las de verdad, de aquellas que duran toda una vida, de esas que cuesta romper para siempre, de esas que perdonan lo imperdonable, que superan cada obstáculo, que lloran juntas, que ríen a la par. Esa amistad que hace a dos personas hermanas, aunque no compartan la misma sangre.
Sus ojos me miran, sonrío y sus labios se apoderan de los míos, sus manos se asienta en mi cuello y las mías se adueñan de su cintura.
- ¿Sabes que odio?
- Tú dirás princesa.
- El aliento mañanero mezclado con nicotina - levanta la ceja, es muy cómico.
Sonrío y me rasco la nuca.
- Nadie me ha dado un motivo por el que dejarlo.
- Mata, altera tu voz, yo lo odio, ¿suficientes?
La cojo por el hombro y la arrimo a mí mientras se me escapa un débil risa. Acerco mi boca a su oído y le susurro un 'claro princesa, tú eres razón suficiente'. Ríe, y se restriega la oreja con mi camiseta, le ha hecho cosquillas.
- ¿Dónde vamos?
- Dónde empezó mi felicidad.
- ¿Me llevas a conocer a tu madre?- Río.
- No.
- ¿Entonces?
- Ya lo verás.
Y mis labios vuelven a rozar los suyos.
~ Niall Horan ~
Zayn está embobado mirando a las chicas que se acercan alegres hasta nosotros. Clea y él se besan, los sentimientos de ambos parecen escapar y materializarse a nuestro alrededor, es algo mágico. Un chasqueo frente a mi. Nerea está de brazos cruzados, con cara seria, tan preciosa y pequeña como siempre. Sonrío y le doy un largo beso.
Vuelvo a mirar a mi derecha pero ya no están, me giro y los veo, andando calle abajo.
Sus delgados brazos me rodean por detrás. Subo un poco mi brazo y su cabeza se cuela por el pequeño hueco, mi brazo cae sobre su hombro.
- Es increíble.
- ¿Qué?
- Ellos.
- Se ven bien juntos.
- Son piezas de puzle que encajan a la perfección.
La miro. Está feliz, feliz por la felicidad de su mejor amiga.
- Venga, vamos.
- ¿Dónde?
- Sorpresa.
- No me gustan las sorpresas.
- ¿Por qué?
- Porque lo único que hago es dadle vueltas en mi cabeza para averiguar de que se trata.
- Pues lo siento, si quieres saberlo o esperas, o lo averiguas tu solita.
Me da un ligero golpe en el hombro.
- Capullo.
- Te quiero.
- ¡No vale!
- ¿Por qué?
- Porque así convences hasta a los perros.
Río. SU risa me acompaña. La cojo a caballito y comienzo a correr calle arriba. El viento me da en la cara, se lleva nuestra risa con él, llevando nuestra felicidad a cualquier rincón de la ciudad.
~ Clea ~
Un suave pañuelo azul marino recubre mis ojos, me impide ver. Mis manos agarran fuertemente su abultado vientre. Caminamos despacio. Seguro que parecemos idiotas. Seguro que la gente nos mira curioso, pero me da igual, solo puedo reír, solo puedo ser feliz.
Paramos. Zayn aparta mis manos y desaparece de allí. Algo deshace con cuidado el nudo que mantiene el pañuelo sobre mis ojos. Éste cede y desaparece, el pañuelo cae. Entrecierro mis ojos, tanta luz repentina me ciega. Poco a poco, se adaptan a la claridad del mediodía. Mi boca se abre y mis manos la tapan. Los ojos se me inundan de lágrimas, las cuales reprimo. Me giro y me topo con su media sonrisa. Me tiro hacia él y lo beso.
- Eres increíble, Malik, te quiero.
~ Nerea ~
Entramos en un coche, es pequeño, oscuro, acogedor. Niall se sienta a mi lado. Los cristales están tintados de manera que no podamos ver el exterior. Busco el botón para bajar el cristal.
- No busques, no hay - sonríe.
- ¿Por qué?
- Es una sorpresa, no puedes ver a donde vamos.
- Te odio.
- ¡Aclara tus sentimientos hacia mi pequeña, un rato me odias, otro me quieres! ¡Me matas, en serio!
- Eres un estúpido Horan.
- Y tu una pequeñaja.
Me coge y me pone la cabeza sobre su regazo, sacudiendo mi pelo y diciendo palabras que no logro entender. Río y le rito que pare. Algo brilla en su cuello. ¡El collar! Una ráfaga de imágenes pasa por mi mente a velocidad de la luz, mil momentos, risas, llantos, el verano.
Noto sus ojos sobre mi, mirándome atenta.
- Cántame.
- ¿Cómo?
- Que me cantes una canción.
- ¿Cuál?
- La que tú quieras.
- I was her she was me, we were one we were free, and if there's somebody calling me on, she's the one...
Su voz suena melodiosamente. Cada palabra entonada se cuela en mi oído y me hace estremecer. Mi corazón golpea fuertemente en mi pecho. MI respiración se corta por momentos.
La canción acaba, el coche para, el motor deja de rugir.
Abro los ojos lentamente, su boca me sonríe. Elevo un poco la cabeza y beso sus labios, apenas un roce.
Me incorporo y desabrocho el cinturón. Antes de que mi mano toque la puerta, esta se abre. Un señor mayor, con pelo canoso y cara amable me ayuda a bajar del coche.
Un soplo de viento agita mi pelo, se filtra por mi nariz, huele a agua salada. El rubor de las olas llega a mis oídos, acompañado por ruidos de animales varios. Me giro rápidamente. Sonrío. Lo busco, está a mi lado.
Lo abrazo, escondo mi cara en su pecho, y dejo que sus brazos me aprieten contra él. Podríamos parar el tiempo en este momento, porque verdaderamente, no encuentro un lugar mejor para estar que entre sus brazos.
Tiro el cigarrillo consumido al suelo y lo apago con la puntera del pie. Miro hacía dentro del hotel. Las puertas del ascensor se abren y allí aparecen las dos pequeñas e inseparables amigas. La una rubia y la otra morena. La una con los ojos tan azules como el mar y la otra con los ojos tan marrones como el tronco de un bonito árbol. La una tan blanca, cómo echa de porcelana, la otra dorada como la mismísima arena de la playa. La una tan una y la otra tan otra. Tan diferentes. Cada una un mundo, unidos entre sí, completándose mutuamente. Y es que, esa amistad era de las de verdad, de aquellas que duran toda una vida, de esas que cuesta romper para siempre, de esas que perdonan lo imperdonable, que superan cada obstáculo, que lloran juntas, que ríen a la par. Esa amistad que hace a dos personas hermanas, aunque no compartan la misma sangre.
Sus ojos me miran, sonrío y sus labios se apoderan de los míos, sus manos se asienta en mi cuello y las mías se adueñan de su cintura.
- ¿Sabes que odio?
- Tú dirás princesa.
- El aliento mañanero mezclado con nicotina - levanta la ceja, es muy cómico.
Sonrío y me rasco la nuca.
- Nadie me ha dado un motivo por el que dejarlo.
- Mata, altera tu voz, yo lo odio, ¿suficientes?
La cojo por el hombro y la arrimo a mí mientras se me escapa un débil risa. Acerco mi boca a su oído y le susurro un 'claro princesa, tú eres razón suficiente'. Ríe, y se restriega la oreja con mi camiseta, le ha hecho cosquillas.
- ¿Dónde vamos?
- Dónde empezó mi felicidad.
- ¿Me llevas a conocer a tu madre?- Río.
- No.
- ¿Entonces?
- Ya lo verás.
Y mis labios vuelven a rozar los suyos.
~ Niall Horan ~
Zayn está embobado mirando a las chicas que se acercan alegres hasta nosotros. Clea y él se besan, los sentimientos de ambos parecen escapar y materializarse a nuestro alrededor, es algo mágico. Un chasqueo frente a mi. Nerea está de brazos cruzados, con cara seria, tan preciosa y pequeña como siempre. Sonrío y le doy un largo beso.
Vuelvo a mirar a mi derecha pero ya no están, me giro y los veo, andando calle abajo.
Sus delgados brazos me rodean por detrás. Subo un poco mi brazo y su cabeza se cuela por el pequeño hueco, mi brazo cae sobre su hombro.
- Es increíble.
- ¿Qué?
- Ellos.
- Se ven bien juntos.
- Son piezas de puzle que encajan a la perfección.
La miro. Está feliz, feliz por la felicidad de su mejor amiga.
- Venga, vamos.
- ¿Dónde?
- Sorpresa.
- No me gustan las sorpresas.
- ¿Por qué?
- Porque lo único que hago es dadle vueltas en mi cabeza para averiguar de que se trata.
- Pues lo siento, si quieres saberlo o esperas, o lo averiguas tu solita.
Me da un ligero golpe en el hombro.
- Capullo.
- Te quiero.
- ¡No vale!
- ¿Por qué?
- Porque así convences hasta a los perros.
Río. SU risa me acompaña. La cojo a caballito y comienzo a correr calle arriba. El viento me da en la cara, se lleva nuestra risa con él, llevando nuestra felicidad a cualquier rincón de la ciudad.
~ Clea ~
Un suave pañuelo azul marino recubre mis ojos, me impide ver. Mis manos agarran fuertemente su abultado vientre. Caminamos despacio. Seguro que parecemos idiotas. Seguro que la gente nos mira curioso, pero me da igual, solo puedo reír, solo puedo ser feliz.
Paramos. Zayn aparta mis manos y desaparece de allí. Algo deshace con cuidado el nudo que mantiene el pañuelo sobre mis ojos. Éste cede y desaparece, el pañuelo cae. Entrecierro mis ojos, tanta luz repentina me ciega. Poco a poco, se adaptan a la claridad del mediodía. Mi boca se abre y mis manos la tapan. Los ojos se me inundan de lágrimas, las cuales reprimo. Me giro y me topo con su media sonrisa. Me tiro hacia él y lo beso.
- Eres increíble, Malik, te quiero.
~ Nerea ~
Entramos en un coche, es pequeño, oscuro, acogedor. Niall se sienta a mi lado. Los cristales están tintados de manera que no podamos ver el exterior. Busco el botón para bajar el cristal.
- No busques, no hay - sonríe.
- ¿Por qué?
- Es una sorpresa, no puedes ver a donde vamos.
- Te odio.
- ¡Aclara tus sentimientos hacia mi pequeña, un rato me odias, otro me quieres! ¡Me matas, en serio!
- Eres un estúpido Horan.
- Y tu una pequeñaja.
Me coge y me pone la cabeza sobre su regazo, sacudiendo mi pelo y diciendo palabras que no logro entender. Río y le rito que pare. Algo brilla en su cuello. ¡El collar! Una ráfaga de imágenes pasa por mi mente a velocidad de la luz, mil momentos, risas, llantos, el verano.
Noto sus ojos sobre mi, mirándome atenta.
- Cántame.
- ¿Cómo?
- Que me cantes una canción.
- ¿Cuál?
- La que tú quieras.
- I was her she was me, we were one we were free, and if there's somebody calling me on, she's the one...
Su voz suena melodiosamente. Cada palabra entonada se cuela en mi oído y me hace estremecer. Mi corazón golpea fuertemente en mi pecho. MI respiración se corta por momentos.
La canción acaba, el coche para, el motor deja de rugir.
Abro los ojos lentamente, su boca me sonríe. Elevo un poco la cabeza y beso sus labios, apenas un roce.
Me incorporo y desabrocho el cinturón. Antes de que mi mano toque la puerta, esta se abre. Un señor mayor, con pelo canoso y cara amable me ayuda a bajar del coche.
Un soplo de viento agita mi pelo, se filtra por mi nariz, huele a agua salada. El rubor de las olas llega a mis oídos, acompañado por ruidos de animales varios. Me giro rápidamente. Sonrío. Lo busco, está a mi lado.
Lo abrazo, escondo mi cara en su pecho, y dejo que sus brazos me aprieten contra él. Podríamos parar el tiempo en este momento, porque verdaderamente, no encuentro un lugar mejor para estar que entre sus brazos.
miércoles, 27 de junio de 2012
Capítulo 29.
~ Nerea ~
Cerré la puerta de la habitación. Me apoye en ella y me deje caer hasta acabar sentada en el suelo. Me tapo la cara, tapando la tímida sonrisa que se dibuja en ella. Recuerdo todo lo que ha pasado en el día. Cojo mi pequeña libreta y me siento en el alfeizar del ventanal. Miro la increíble ciudad que se impone delante de mi, llena de magia. Mis manos empiezan a dibujar trazos sin sentido alguno sobre el papel, que poco a poco se van convirtiendo en formas sencillas. Pierdo la noción del tiempo, del espacio, tan solo soy consciente de lo que mis manos dibujan sobre aquel blanco papel.
Suena el timbre, vuelvo a la realidad.
Abro con la esperanza que sus ojos azules me sonrían, de que sus labios me rocen, de que sus brazos me aprieten contra su pecho.
Mi mejor amiga aparece en la puerta. La miro a los ojos, a esos ojos llenos de felicidad. Una sonrisa se dibuja en su cara. La abrazo. La abrazo muy fuerte.
- Nerea, que me dejas sin respiración.
- Lo siento - me rasco la cabeza.
Clea ríe, pasa dentro y mira en mi libreta, atenta.
- Bueno ¿qué? ¿Qué te dijo la cosa esa?
- Cosas, mejor no recordarlo.
- Bueno, supongo que ya no te dirá nada más - sonrío pícara.
- ¿Qué hiciste Nerea?
- Nada, yo, tan solo le di un tortazo.
Empezamos a reír, Clea me tira en la cama y empieza a hacerme cosquillas, mientras pataleo, a los minutos, para.
Sus ojos azules me miran muy seriamente, me asusto, y encojo los hombros.
- Nerea, ha pasado, con Harry - sigo sin entender - ya sabes - niego con la cabeza - ¡Que he perdido la virginidad, leche!
Mi boca se abre de golpe, y mis ojos parecen salirse de mi cara. Le doy un golpe en el hombro, un acto reflejo. Clea se queja.
- ¡Y yo aquí preocupada, y tú allí, con Harry, serás capulla!
- ¿Preocupada? ¡Pero si estuviste con Niall!
- ¡Pero estaba preocupada por ti, idiota!
- ¡Aw! - me abraza y me da besos sonoros en la mejilla.
- ¡Deja de babosearme y cuéntame cómo fue!
- ¡Perfecto! ¡Increíble! Pero qué digo, ¡pruébalo tú misma!
- La verdad es que, me he echado atrás.
- ¡¿QUÉ?!
- Me entró miedo.
- Cada día dejas más claro que las neuronas se aburrieron de tu pequeño cerebrín.
Le hago la peseta y Clea estalla en carcajadas. Me vuelvo de espaldas a ella, haciéndome la enfadada. Sus manos me agarran por los hombros, su pelo cae por mi lado derecho y sus labios se quedan a milímetros de mi oído.
- Estamos juntos Nerea, al fin estamos juntos - me susurra.
Me vuelvo bruscamente y la abrazo. Noto sus lágrimas.
- Pero no llores rubia - le acaricio la nuca.
- Nerea, solo nos queda una semana aquí.
- Tengo ese pensamiento en la cabeza a cada segundo.
- ¿Y si nos vamos y todo esto acaba? ¿Y si nos olvidan? ¿Y si solo hemos sido un simple 'amor de verano'? No quiero que pase Nerea, no puedo permitir que pase.
- El miedo a pensar que todo esto puede acabar, que él ya no va a estar a mi lado, que ya no podre besar sus labios, oler su perfume, rozar su piel, tocar su pelo, perderme en sus azules ojos, sentirme segura en sus brazos, me encoge el estómago, me invade el miedo.
- ¿Qué vamos a hacer?
- Disfrutar esta semana y asumir que solo ha sido el mejor verano de nuestras vidas, irrepetible. Asumir que ellos son One Direction, la famosa banda británica-irlandesa que está triunfando por todo el mundo, que son nuestros ídolos. Rezar porque quede algo de nosotras en sus memorias, rezar por volverlos a ver.
Nos abrazamos, mutuamente. Nuestras lágrimas no dejan de salir, y es que, nuestros sueño acaba, nuestra felicidad termina, nuestra increíble experiencia se esfuma.
Es duro saber que una vez logrado tu sueño, haber cumplido lo inimaginable, se acaba en siete miseros días, es duro saber que todo esto quedará en tu memoria para siempre pero hay pocas probabilidades de que nosotras estemos presentes en las de ellos, duele, duele demasiado.
~ Niall Horan ~
Todos estamos en el salón de mi apartamento. Zayn nos había contado lo que había pasado, por fin se había dado cuenta que no podía dejar a una chica como Clea, se había dado cuenta de que es mejor arriesgarse.
- Chicos, solo les quedan siete días aquí - dice Louis.
- ¿Qué vais a hacer? - interviene Liam.
- ¿Por qué tenemos que preocuparnos por eso ahora? - me levanto - Yo solamente voy a disfrutar los siete días que me quedan a su lado.
- Pero Niall...
- ¿Pero qué Zayn? - le corto - No voy a amargarme esta semana pensando en lo qué pasará pudiendo disfrutar de ella a cada momento.
- Pero antes o después tendrás que hacerlo.
- Pues prefiero hacerlo después, Hazza.
- Niall tiene razón - vuelve a intervenir Louis - Zayn, tenéis que disfrutar vuestro tiempo con ellas.
- ¿Y qué tal si les organizamos una fiesta? De despedida - dice Liam - se lo merecen.
- La verdad es que los cinco les hemos cogido cariño.
- ¡Para mi ya son como mis hermanas pequeñas! - Louis dice esto exageradamente.
- Chicos, tenéis suerte de estar con ellas.
- Todos tenemos suerte, las hemos conocido.
- Y no podemos permitir que se vayan así cómo así - dice Liam.
- Tenemos que hacer algo.
- ¿El qué? - saltamos todos ante la propuesta de Louis.
Empezamos a pensar. Va a ser difícil idear, pero hay que hacerlo, no puedo permitirme el lujo de perderla, no ahora que ya la he encontrado. Necesito que esté a mi lado para ser feliz, ahora mismo, no me imagino una vida en la que ella no esté. En la que sus labios no me besen, su cara no me sonría, sus ojos no me miren, sus manos no me toquen, en la que no pueda protegerla.
Cerré la puerta de la habitación. Me apoye en ella y me deje caer hasta acabar sentada en el suelo. Me tapo la cara, tapando la tímida sonrisa que se dibuja en ella. Recuerdo todo lo que ha pasado en el día. Cojo mi pequeña libreta y me siento en el alfeizar del ventanal. Miro la increíble ciudad que se impone delante de mi, llena de magia. Mis manos empiezan a dibujar trazos sin sentido alguno sobre el papel, que poco a poco se van convirtiendo en formas sencillas. Pierdo la noción del tiempo, del espacio, tan solo soy consciente de lo que mis manos dibujan sobre aquel blanco papel.
Suena el timbre, vuelvo a la realidad.
Abro con la esperanza que sus ojos azules me sonrían, de que sus labios me rocen, de que sus brazos me aprieten contra su pecho.
Mi mejor amiga aparece en la puerta. La miro a los ojos, a esos ojos llenos de felicidad. Una sonrisa se dibuja en su cara. La abrazo. La abrazo muy fuerte.
- Nerea, que me dejas sin respiración.
- Lo siento - me rasco la cabeza.
Clea ríe, pasa dentro y mira en mi libreta, atenta.
- Bueno ¿qué? ¿Qué te dijo la cosa esa?
- Cosas, mejor no recordarlo.
- Bueno, supongo que ya no te dirá nada más - sonrío pícara.
- ¿Qué hiciste Nerea?
- Nada, yo, tan solo le di un tortazo.
Empezamos a reír, Clea me tira en la cama y empieza a hacerme cosquillas, mientras pataleo, a los minutos, para.
Sus ojos azules me miran muy seriamente, me asusto, y encojo los hombros.
- Nerea, ha pasado, con Harry - sigo sin entender - ya sabes - niego con la cabeza - ¡Que he perdido la virginidad, leche!
Mi boca se abre de golpe, y mis ojos parecen salirse de mi cara. Le doy un golpe en el hombro, un acto reflejo. Clea se queja.
- ¡Y yo aquí preocupada, y tú allí, con Harry, serás capulla!
- ¿Preocupada? ¡Pero si estuviste con Niall!
- ¡Pero estaba preocupada por ti, idiota!
- ¡Aw! - me abraza y me da besos sonoros en la mejilla.
- ¡Deja de babosearme y cuéntame cómo fue!
- ¡Perfecto! ¡Increíble! Pero qué digo, ¡pruébalo tú misma!
- La verdad es que, me he echado atrás.
- ¡¿QUÉ?!
- Me entró miedo.
- Cada día dejas más claro que las neuronas se aburrieron de tu pequeño cerebrín.
Le hago la peseta y Clea estalla en carcajadas. Me vuelvo de espaldas a ella, haciéndome la enfadada. Sus manos me agarran por los hombros, su pelo cae por mi lado derecho y sus labios se quedan a milímetros de mi oído.
- Estamos juntos Nerea, al fin estamos juntos - me susurra.
Me vuelvo bruscamente y la abrazo. Noto sus lágrimas.
- Pero no llores rubia - le acaricio la nuca.
- Nerea, solo nos queda una semana aquí.
- Tengo ese pensamiento en la cabeza a cada segundo.
- ¿Y si nos vamos y todo esto acaba? ¿Y si nos olvidan? ¿Y si solo hemos sido un simple 'amor de verano'? No quiero que pase Nerea, no puedo permitir que pase.
- El miedo a pensar que todo esto puede acabar, que él ya no va a estar a mi lado, que ya no podre besar sus labios, oler su perfume, rozar su piel, tocar su pelo, perderme en sus azules ojos, sentirme segura en sus brazos, me encoge el estómago, me invade el miedo.
- ¿Qué vamos a hacer?
- Disfrutar esta semana y asumir que solo ha sido el mejor verano de nuestras vidas, irrepetible. Asumir que ellos son One Direction, la famosa banda británica-irlandesa que está triunfando por todo el mundo, que son nuestros ídolos. Rezar porque quede algo de nosotras en sus memorias, rezar por volverlos a ver.
Nos abrazamos, mutuamente. Nuestras lágrimas no dejan de salir, y es que, nuestros sueño acaba, nuestra felicidad termina, nuestra increíble experiencia se esfuma.
Es duro saber que una vez logrado tu sueño, haber cumplido lo inimaginable, se acaba en siete miseros días, es duro saber que todo esto quedará en tu memoria para siempre pero hay pocas probabilidades de que nosotras estemos presentes en las de ellos, duele, duele demasiado.
~ Niall Horan ~
Todos estamos en el salón de mi apartamento. Zayn nos había contado lo que había pasado, por fin se había dado cuenta que no podía dejar a una chica como Clea, se había dado cuenta de que es mejor arriesgarse.
- Chicos, solo les quedan siete días aquí - dice Louis.
- ¿Qué vais a hacer? - interviene Liam.
- ¿Por qué tenemos que preocuparnos por eso ahora? - me levanto - Yo solamente voy a disfrutar los siete días que me quedan a su lado.
- Pero Niall...
- ¿Pero qué Zayn? - le corto - No voy a amargarme esta semana pensando en lo qué pasará pudiendo disfrutar de ella a cada momento.
- Pero antes o después tendrás que hacerlo.
- Pues prefiero hacerlo después, Hazza.
- Niall tiene razón - vuelve a intervenir Louis - Zayn, tenéis que disfrutar vuestro tiempo con ellas.
- ¿Y qué tal si les organizamos una fiesta? De despedida - dice Liam - se lo merecen.
- La verdad es que los cinco les hemos cogido cariño.
- ¡Para mi ya son como mis hermanas pequeñas! - Louis dice esto exageradamente.
- Chicos, tenéis suerte de estar con ellas.
- Todos tenemos suerte, las hemos conocido.
- Y no podemos permitir que se vayan así cómo así - dice Liam.
- Tenemos que hacer algo.
- ¿El qué? - saltamos todos ante la propuesta de Louis.
Empezamos a pensar. Va a ser difícil idear, pero hay que hacerlo, no puedo permitirme el lujo de perderla, no ahora que ya la he encontrado. Necesito que esté a mi lado para ser feliz, ahora mismo, no me imagino una vida en la que ella no esté. En la que sus labios no me besen, su cara no me sonría, sus ojos no me miren, sus manos no me toquen, en la que no pueda protegerla.
lunes, 25 de junio de 2012
Capítulo 28.
~ Niall Horan ~
Abro la puerta de casa y entramos. Sigo agarrado a la pequeña mano de Nerea. Aunque ya llevamos poco más de un mes juntos, sus manos siguen temblando cada vez que roza la mía. La miro y sonrío, mientras el mismo cosquilleo de siempre se apodera de mi estómago y mi columna. Es una sensación agradable. Noto el corazón palpitando deprisa. Beso sus labios, me sacio de ellos, pero no es suficiente, nunca es suficiente, y el beso sigue, se intensifica, todo se magnetiza.
~ Nerea ~
MI cabeza se activa. Mi cuerpo se paraliza. De repente, el miedo me invade y, como aquella primera vez, quiero salir corriendo de allí.
La mano de Niall intenta zafarse de mi ropa. La dejo hacer. En pocos minutos, me encuentro en ropa interior, al igual que él.
Nuestros labios siguen besándose, los suyos con más ansia.
Un escalofrío recorre mi espalda. Su mano llega hasta el broche de mi sujetador. Con destreza, lo consigue desabrochar. Estamos en igualdad de condiciones.
Estoy nerviosa. Muy nerviosa. Insegura. Niall tiene dieciocho años, yo solamente quince. Él es algo así como un 'experto' y esta es mi primera vez. Es como siempre la he soñado, con él, ¿por qué estoy entonces tan asustada?
Algo roza mi ombligo, y el pánico más grande viene a mí. No, no estoy preparada, y ahora entiendo el por qué.
- Niall, no estoy preparada, lo siento - he apartado su mano, incapaz de mirar sus ojos.
Sus labios rozan mi frente, y sus manos me acercan a él. Me abraza, cómo sólo él sabe hacerlo, y me hace sentir segura, como si nada me pudiera ocurrir estando entre sus brazos.
- Te quiero pequeña.
Mi respiración se corta por segundos, mis ojos se llenan de lágrimas, mi corazón palpita fuertemente contra mi pecho.
- Te quiero, Niall.
Nuestras miradas se encuentran. Esto es más que un sueño, es todo lo que necesitas para ser plenamente feliz, a él.
~ Clea ~
Sus labios se juntan con los míos. Mi cerebro vuelve a aquella oscura calle en las primeras semanas de verano en Londres. Todo se repite, los mismo sentimientos y sensaciones me inundan, todo a mi alrededor se ha vuelto blanco, siento como si no hubiera nada bajo mis pies. Las lágrimas salen de mis ojos mientras nuestros labios se siguen fundiendo en un perfecto beso. Pero entonces, me separo bruscamente de él.
Recojo mis piernas, doblándolas de forma que las rodillas lleguen a mi pecho, y escondo la cabeza entre ellas.
Sin decir nada, Zayn se acerca a mi, me rodea con su brazo y me apoya en su hombro.
Pasamos unos largos minutos en silencio. Sus manos acarician mi nuca. Mi cuerpo no responde.
- Clea, quiero intentarlo, quiero estar contigo, poder besarte todos los días, pasar tiempo contigo, protegerte, cuidarte, quererte, pero solo, si tú estás dispuesta a perdonarme por haber sido un imbécil y por haberte hecho daño.
Me seco las lágrimas y lo miro, su cara está seria, me mira, lo dice de verdad.
- Aunque no quiera, eres mi debilidad Malik, estoy tan enamorada de ti, que te perdonaría hasta si te llevaras mi vida.
~ Zayn Malik ~
La miro. La observo durante unos segundos, de arriba a bajo.
- Nunca llegaré a entender que me llevo a dejar escapar a una persona tan grandísimamente increíble como tú. Clea, prométeme que nunca dejarás que cometa el mismo error.
Ríe. Es preciosa. Increíblemente preciosa. Tanto por dentro como por fuera.
- Zayn - su tono es preocupado - solo me queda una semana en Londres.
- Pues entonces, tendremos que aprovecharla como si fuera la última de nuestras vidas.
- Pero, ¿y después?
- Clea, tengo muchas virtudes, pero lo mío no es averiguar el futuro.
Me da una colleja, me quejo y me rasco.
- Eres una bruta.
- Y tú un estúpido.
- Un estúpido que esta loco por ti.
- Demuéstramelo.
- Cada segundo que pueda hacerlo, te lo demostraré.
- Eres un conquistador ¿no Malik?
- Eso dicen por ahí.
- Estúpido.
Le robo un largo beso.
- Te quiero.
Abro la puerta de casa y entramos. Sigo agarrado a la pequeña mano de Nerea. Aunque ya llevamos poco más de un mes juntos, sus manos siguen temblando cada vez que roza la mía. La miro y sonrío, mientras el mismo cosquilleo de siempre se apodera de mi estómago y mi columna. Es una sensación agradable. Noto el corazón palpitando deprisa. Beso sus labios, me sacio de ellos, pero no es suficiente, nunca es suficiente, y el beso sigue, se intensifica, todo se magnetiza.
~ Nerea ~
MI cabeza se activa. Mi cuerpo se paraliza. De repente, el miedo me invade y, como aquella primera vez, quiero salir corriendo de allí.
La mano de Niall intenta zafarse de mi ropa. La dejo hacer. En pocos minutos, me encuentro en ropa interior, al igual que él.
Nuestros labios siguen besándose, los suyos con más ansia.
Un escalofrío recorre mi espalda. Su mano llega hasta el broche de mi sujetador. Con destreza, lo consigue desabrochar. Estamos en igualdad de condiciones.
Estoy nerviosa. Muy nerviosa. Insegura. Niall tiene dieciocho años, yo solamente quince. Él es algo así como un 'experto' y esta es mi primera vez. Es como siempre la he soñado, con él, ¿por qué estoy entonces tan asustada?
Algo roza mi ombligo, y el pánico más grande viene a mí. No, no estoy preparada, y ahora entiendo el por qué.
- Niall, no estoy preparada, lo siento - he apartado su mano, incapaz de mirar sus ojos.
Sus labios rozan mi frente, y sus manos me acercan a él. Me abraza, cómo sólo él sabe hacerlo, y me hace sentir segura, como si nada me pudiera ocurrir estando entre sus brazos.
- Te quiero pequeña.
Mi respiración se corta por segundos, mis ojos se llenan de lágrimas, mi corazón palpita fuertemente contra mi pecho.
- Te quiero, Niall.
Nuestras miradas se encuentran. Esto es más que un sueño, es todo lo que necesitas para ser plenamente feliz, a él.
~ Clea ~
Sus labios se juntan con los míos. Mi cerebro vuelve a aquella oscura calle en las primeras semanas de verano en Londres. Todo se repite, los mismo sentimientos y sensaciones me inundan, todo a mi alrededor se ha vuelto blanco, siento como si no hubiera nada bajo mis pies. Las lágrimas salen de mis ojos mientras nuestros labios se siguen fundiendo en un perfecto beso. Pero entonces, me separo bruscamente de él.
Recojo mis piernas, doblándolas de forma que las rodillas lleguen a mi pecho, y escondo la cabeza entre ellas.
Sin decir nada, Zayn se acerca a mi, me rodea con su brazo y me apoya en su hombro.
Pasamos unos largos minutos en silencio. Sus manos acarician mi nuca. Mi cuerpo no responde.
- Clea, quiero intentarlo, quiero estar contigo, poder besarte todos los días, pasar tiempo contigo, protegerte, cuidarte, quererte, pero solo, si tú estás dispuesta a perdonarme por haber sido un imbécil y por haberte hecho daño.
Me seco las lágrimas y lo miro, su cara está seria, me mira, lo dice de verdad.
- Aunque no quiera, eres mi debilidad Malik, estoy tan enamorada de ti, que te perdonaría hasta si te llevaras mi vida.
~ Zayn Malik ~
La miro. La observo durante unos segundos, de arriba a bajo.
- Nunca llegaré a entender que me llevo a dejar escapar a una persona tan grandísimamente increíble como tú. Clea, prométeme que nunca dejarás que cometa el mismo error.
Ríe. Es preciosa. Increíblemente preciosa. Tanto por dentro como por fuera.
- Zayn - su tono es preocupado - solo me queda una semana en Londres.
- Pues entonces, tendremos que aprovecharla como si fuera la última de nuestras vidas.
- Pero, ¿y después?
- Clea, tengo muchas virtudes, pero lo mío no es averiguar el futuro.
Me da una colleja, me quejo y me rasco.
- Eres una bruta.
- Y tú un estúpido.
- Un estúpido que esta loco por ti.
- Demuéstramelo.
- Cada segundo que pueda hacerlo, te lo demostraré.
- Eres un conquistador ¿no Malik?
- Eso dicen por ahí.
- Estúpido.
Le robo un largo beso.
- Te quiero.
viernes, 22 de junio de 2012
Capítulo 27.
~ Nerea ~
Miro a Clea marcharse del restaurante con lágrimas en los ojos, a Harry persiguiéndola. Instintivamente, miro hacia los baños. Ali acaba de cerrar la puerta y se dirige sonriente hacia nosotros y entonces me doy cuenta de que ella es el motivo de las lágrimas de Clea. Un gran odio se apodera de mi. No sé de que color está mi cara en este momento, solo siento que me arde. Me levanto de la silla y me acerco a Ali, sonriente. Cuando la tengo a unos centímetros de mi, le miro a los ojos. Su mirada lo aclara todo. Le sonrío un segundo, y seguidamente, mi mano se estampa en su cara. El sonido de mi mano contra su mejilla inunda el local. La chica acaricia su mejilla. Noto las miradas de todos sobre mi. Sonrío y me voy de allí satisfecha.
Aunque no me gire ni un solo momento, sé que Niall me sigue, silencioso, preocupado. Tras unos minutos, sus manos sostienen mis hombros, impidiéndome caminar. Me giro hacia él, y me encuentro su mirada preocupada. Sin saber por qué, empiezo a llorar mientras río a carcajadas.
Me siento en el bordillo de un portal, con Niall a mi lado, riendo conmigo. La risa cesa antes que las lágrimas. Me echo sobre el hombro de Niall. Sus manos acarician mi pelo. Sigo llorando, en silencio.
- ¿Por qué lo has echo?
Pienso durante unos minutos - Porque ella es la culpable de que Clea haya salido llorando.
- ¿También te has dado cuenta?
- ¿Por qué está con ella?
- Es idiota.
- ¿Por qué estás conmigo?
- Eres especial.
- Niall, queda una semana para que volvamos a España.
- Lo sé pequeña, cuento las horas que me quedan contigo.
- ¿Qué haremos?
- ¿Quién sabe?
- Nosotros.
Todo queda en silencio, un largo silencio. Niall se levanta y me ayuda a levantarme, con una gran sonrisa en su boca. Me coje como una princesa y corre hacia el coche.
~ Zayn Malik ~
Niall sale tras Nerea. Yo sigo mirando a Ali, quien aún se acaricia la mejilla marcada. Mi cabeza da vueltas. Clea entra al baño. Ali la acompaña. Se oyen gritos agudos. Clea sale llorando. Ali sale sonriente, como victoriosa. Nerea se dirige hacia ella e impacta su mano en la cara de la pelirroja y satisfecha, sale seguida por Niall. Sí, ella, yo y todos los aquí presentes, tienen la misma corazonada, y ahora en mi, anida un enorme sentimiento de culpabilidad.
~ Harry Styles ~
La miro, sus labios están entreabiertos, sus ojos cerrados aún y su cuerpo tapado por una fina sábana. Aparto los rubios mechones que caen sobre su cara y sus ojos se abren lentamente, mientras que en su cara se dibuja una leve sonrisa. Me levanto de la cama, busco mi ropa por el suelo y me coloco los calzoncillos.
- Venga Styles, ahora no te irá a dar vergüenza estar desnudo delante mía ¿no?
- Sabes que Harry Styles no tiene vergüenza.
- Eso es lo que dices tú.
Reímos. Pero su cara se pone seria. Se incorpora y la sábana cae hasta su cintura. Se tapa el pecho. Busco su ropa interior y se la doy. Clea se la pone. Me mira apenada, pero yo le sonrío, haciéndole entender que sé que su corazón es de otra persona, no mio.
- ¿Lo entiendes? - asiento. - ¿Y por qué te dio igual que te utilizara?
- Porque pude besar tus labios, pude abrazarte, sentir tu piel, pude estar contigo aunque sabía que solo era una falsa.
- ¿No te enfadas?
- Yo lo permití, no hay motivo de enfado.
- Hazza, me haces sentir peor - las lágrimas ruedan por sus mejillas.
- No lo hagas, no te sientas mal. Además, con solo miraros, se veía esa química, siempre lo supe.
- Pero ahora no podré estar con ninguno.
- Zayn recapacitará.
- La zorra esa me ha amenazado.
- No le hagas caso, Zayn se dará cuenta de como es, y comprenderá que tiene que arriesgarse.
- ¿Y si no lo hace?
- Lo hará, antes o después.
- ¿Cómo estas tan seguro?
- No se dejan escapar a chicas como tú tan facilmente.
Eso la hace sonreír, aunque las lágrimas siguen saliendo de sus ojos, y sigue sorbiendo por la nariz.
~ Zayn Malik ~
La dejo en casa. Huyo de su beso, agacho la cabeza y ella se da por venida y entra en casa. Entro en el coche y marco su número, de memoria, necesito aclararlo todo.
~ Clea ~
Harry se despide con un suave beso en la frente y una de sus maravillosas sonrisas. Cierro la puerta y me echo en la cama. Los pensamientos me atrapan.
Algo vibra, giro la cabeza a ambos lados. Cojo el móvil, suspiro y descuelgo.
- ¿Qué quieres?
- Aclarar cosas.
- ¿Dónde?
- En mi casa.
- Voy para allá.
Cuelgo. Recupero la respiración y me echo de nuevo en la cama con un pequeño atisbo de esperanza en mi.
~ Zayn Malik ~
El timbre suena. Mis piernas dejan de moverse y empiezo a temblar mientras que empiezo a tener calor, a sentir que la ropa me agobia y que el sudor se apodera de mi cuerpo.
Me seco las manos y abro la puerta.
- Hola.
- Hola - sonrío.
La invito a pasar y se sienta en el sofá del salón.
- ¿Quieres algo de beber? ¿Comer?
- Agua, por favor.
Me levanto y sirvo el agua para ella y una coca-cola para mi.
Hay tensión entre nosotros, pero a la vez sigue habiendo esa química y atracción del principio.
- ¿Te ha dicho algo?
- Me ha amenazado, Zayn - su voz se quiebra.
Todas mis sospechas pesan sobre mi. La culpabilidad se apodera de mi cuerpo y de nuevo siento unas enormes ganas de abrazarla.
- ¿Qué te ha dicho?
- Me llamo zorra. Me dijo que tú eras para ella, que no me acercara a ti - no puede seguir.
Obedezco a mi corazón por una maldita vez y la abrazo, fuerte. Mi corazón se para por un momento a sentir su piel de nuevo. Todo en mi se triplica.
- Lo siento.
Sus ojos brillantes me miran, mis ojos brillantes la miran.
- ¿Por qué lo hiciste?
- Pensé que sería mejor.
- ¿Que sería mejor? ¿Pensaste que verte con otra chica, destrozar mis ilusiones y romperme en trocitos sería mejor? ¿Mejor que qué Zayn?
- Mejor que tener que aguantarme todos los días, mejor que sufrir por distancia, mejor que sufrir acoso por medio de los medios de comunicación, mejor que recibir críticas de personas anónimas, mejor que saber que hagas lo que hagas te van a juzgar, mejor que estar conmigo.
El silencio inunda de nuevo la habitación. Noto que mis ojos quieren limpiarse, pero no puedo llorar, no delante de ella. Escondo mi cara.
Sus manos la encuentran, la cogen y la ponen frente a ella.
- Zayn, para mi sería un sueño poder aguantarte todos los días, la distancia no es problema si no queremos, a los medios de comunicación que les den, los anónimos no saben nada de mi, de nosotros, continuamente me están juzgando, estar contigo es más que un jodido sueño, es mi felicidad.
Nuestros labios sonríen, mis ojos por fin deciden expulsar las lágrimas que se amontonan, ahora mismo la razón está nublada y mi corazón demasiado contento. Noto su cara más cerca, su respiración a mi lado, de nuevo, como aquella noche que repito segundo a segundo en mi cabeza.
( ¡Hooooooooolaaaaaaa! ¡SOOOOOOOOOOOOOOY LIBRE JODER! Perdón amores, pero tenía que decirlo. Bueno, ¿qué? ¿os ha gustado? Si es así, dejadme un comentario o por twitter @/ItsNereaLc. Yo quería dedicar este capítulo a mi Loreeeeeh, que me lo pidió y bueno, es tan pesada que si no lo hago no me deja en paz, LOREH QUE TE QUIERO, si la queréis seguir en twitter es @/iMoveslike. Y que nada amorcines, mil gracias por leer, que espero que disfrutéis el capitulo y que OS QUIERO MUCHO )
Miro a Clea marcharse del restaurante con lágrimas en los ojos, a Harry persiguiéndola. Instintivamente, miro hacia los baños. Ali acaba de cerrar la puerta y se dirige sonriente hacia nosotros y entonces me doy cuenta de que ella es el motivo de las lágrimas de Clea. Un gran odio se apodera de mi. No sé de que color está mi cara en este momento, solo siento que me arde. Me levanto de la silla y me acerco a Ali, sonriente. Cuando la tengo a unos centímetros de mi, le miro a los ojos. Su mirada lo aclara todo. Le sonrío un segundo, y seguidamente, mi mano se estampa en su cara. El sonido de mi mano contra su mejilla inunda el local. La chica acaricia su mejilla. Noto las miradas de todos sobre mi. Sonrío y me voy de allí satisfecha.
Aunque no me gire ni un solo momento, sé que Niall me sigue, silencioso, preocupado. Tras unos minutos, sus manos sostienen mis hombros, impidiéndome caminar. Me giro hacia él, y me encuentro su mirada preocupada. Sin saber por qué, empiezo a llorar mientras río a carcajadas.
Me siento en el bordillo de un portal, con Niall a mi lado, riendo conmigo. La risa cesa antes que las lágrimas. Me echo sobre el hombro de Niall. Sus manos acarician mi pelo. Sigo llorando, en silencio.
- ¿Por qué lo has echo?
Pienso durante unos minutos - Porque ella es la culpable de que Clea haya salido llorando.
- ¿También te has dado cuenta?
- ¿Por qué está con ella?
- Es idiota.
- ¿Por qué estás conmigo?
- Eres especial.
- Niall, queda una semana para que volvamos a España.
- Lo sé pequeña, cuento las horas que me quedan contigo.
- ¿Qué haremos?
- ¿Quién sabe?
- Nosotros.
Todo queda en silencio, un largo silencio. Niall se levanta y me ayuda a levantarme, con una gran sonrisa en su boca. Me coje como una princesa y corre hacia el coche.
~ Zayn Malik ~
Niall sale tras Nerea. Yo sigo mirando a Ali, quien aún se acaricia la mejilla marcada. Mi cabeza da vueltas. Clea entra al baño. Ali la acompaña. Se oyen gritos agudos. Clea sale llorando. Ali sale sonriente, como victoriosa. Nerea se dirige hacia ella e impacta su mano en la cara de la pelirroja y satisfecha, sale seguida por Niall. Sí, ella, yo y todos los aquí presentes, tienen la misma corazonada, y ahora en mi, anida un enorme sentimiento de culpabilidad.
~ Harry Styles ~
La miro, sus labios están entreabiertos, sus ojos cerrados aún y su cuerpo tapado por una fina sábana. Aparto los rubios mechones que caen sobre su cara y sus ojos se abren lentamente, mientras que en su cara se dibuja una leve sonrisa. Me levanto de la cama, busco mi ropa por el suelo y me coloco los calzoncillos.
- Venga Styles, ahora no te irá a dar vergüenza estar desnudo delante mía ¿no?
- Sabes que Harry Styles no tiene vergüenza.
- Eso es lo que dices tú.
Reímos. Pero su cara se pone seria. Se incorpora y la sábana cae hasta su cintura. Se tapa el pecho. Busco su ropa interior y se la doy. Clea se la pone. Me mira apenada, pero yo le sonrío, haciéndole entender que sé que su corazón es de otra persona, no mio.
- ¿Lo entiendes? - asiento. - ¿Y por qué te dio igual que te utilizara?
- Porque pude besar tus labios, pude abrazarte, sentir tu piel, pude estar contigo aunque sabía que solo era una falsa.
- ¿No te enfadas?
- Yo lo permití, no hay motivo de enfado.
- Hazza, me haces sentir peor - las lágrimas ruedan por sus mejillas.
- No lo hagas, no te sientas mal. Además, con solo miraros, se veía esa química, siempre lo supe.
- Pero ahora no podré estar con ninguno.
- Zayn recapacitará.
- La zorra esa me ha amenazado.
- No le hagas caso, Zayn se dará cuenta de como es, y comprenderá que tiene que arriesgarse.
- ¿Y si no lo hace?
- Lo hará, antes o después.
- ¿Cómo estas tan seguro?
- No se dejan escapar a chicas como tú tan facilmente.
Eso la hace sonreír, aunque las lágrimas siguen saliendo de sus ojos, y sigue sorbiendo por la nariz.
~ Zayn Malik ~
La dejo en casa. Huyo de su beso, agacho la cabeza y ella se da por venida y entra en casa. Entro en el coche y marco su número, de memoria, necesito aclararlo todo.
~ Clea ~
Harry se despide con un suave beso en la frente y una de sus maravillosas sonrisas. Cierro la puerta y me echo en la cama. Los pensamientos me atrapan.
Algo vibra, giro la cabeza a ambos lados. Cojo el móvil, suspiro y descuelgo.
- ¿Qué quieres?
- Aclarar cosas.
- ¿Dónde?
- En mi casa.
- Voy para allá.
Cuelgo. Recupero la respiración y me echo de nuevo en la cama con un pequeño atisbo de esperanza en mi.
~ Zayn Malik ~
El timbre suena. Mis piernas dejan de moverse y empiezo a temblar mientras que empiezo a tener calor, a sentir que la ropa me agobia y que el sudor se apodera de mi cuerpo.
Me seco las manos y abro la puerta.
- Hola.
- Hola - sonrío.
La invito a pasar y se sienta en el sofá del salón.
- ¿Quieres algo de beber? ¿Comer?
- Agua, por favor.
Me levanto y sirvo el agua para ella y una coca-cola para mi.
Hay tensión entre nosotros, pero a la vez sigue habiendo esa química y atracción del principio.
- ¿Te ha dicho algo?
- Me ha amenazado, Zayn - su voz se quiebra.
Todas mis sospechas pesan sobre mi. La culpabilidad se apodera de mi cuerpo y de nuevo siento unas enormes ganas de abrazarla.
- ¿Qué te ha dicho?
- Me llamo zorra. Me dijo que tú eras para ella, que no me acercara a ti - no puede seguir.
Obedezco a mi corazón por una maldita vez y la abrazo, fuerte. Mi corazón se para por un momento a sentir su piel de nuevo. Todo en mi se triplica.
- Lo siento.
Sus ojos brillantes me miran, mis ojos brillantes la miran.
- ¿Por qué lo hiciste?
- Pensé que sería mejor.
- ¿Que sería mejor? ¿Pensaste que verte con otra chica, destrozar mis ilusiones y romperme en trocitos sería mejor? ¿Mejor que qué Zayn?
- Mejor que tener que aguantarme todos los días, mejor que sufrir por distancia, mejor que sufrir acoso por medio de los medios de comunicación, mejor que recibir críticas de personas anónimas, mejor que saber que hagas lo que hagas te van a juzgar, mejor que estar conmigo.
El silencio inunda de nuevo la habitación. Noto que mis ojos quieren limpiarse, pero no puedo llorar, no delante de ella. Escondo mi cara.
Sus manos la encuentran, la cogen y la ponen frente a ella.
- Zayn, para mi sería un sueño poder aguantarte todos los días, la distancia no es problema si no queremos, a los medios de comunicación que les den, los anónimos no saben nada de mi, de nosotros, continuamente me están juzgando, estar contigo es más que un jodido sueño, es mi felicidad.
Nuestros labios sonríen, mis ojos por fin deciden expulsar las lágrimas que se amontonan, ahora mismo la razón está nublada y mi corazón demasiado contento. Noto su cara más cerca, su respiración a mi lado, de nuevo, como aquella noche que repito segundo a segundo en mi cabeza.
( ¡Hooooooooolaaaaaaa! ¡SOOOOOOOOOOOOOOY LIBRE JODER! Perdón amores, pero tenía que decirlo. Bueno, ¿qué? ¿os ha gustado? Si es así, dejadme un comentario o por twitter @/ItsNereaLc. Yo quería dedicar este capítulo a mi Loreeeeeh, que me lo pidió y bueno, es tan pesada que si no lo hago no me deja en paz, LOREH QUE TE QUIERO, si la queréis seguir en twitter es @/iMoveslike. Y que nada amorcines, mil gracias por leer, que espero que disfrutéis el capitulo y que OS QUIERO MUCHO )
viernes, 15 de junio de 2012
Capítulo 26.
~ Clea ~
El coche pasa rápido frente a ellos, nadie se da cuenta. Harry encuentra aparcamiento un poco más abajo. Me agarro a su cintura y camino junto a él. Diviso a las personas que se agrupan frente a la puerta del restaurante. Lo veo. La rabia se apodera de mi, y aprovechando que nos mira atento, le robo un beso a Harry, el cual se queda a la vez sorprendido y sonriente.
- Vaya, parece que se acabo la soltería de One Direction ¿no? - Louis da un codazo a Harry, éste se rasca la nuca.
Mi mirada se cruza con la suya. Son unos segundos que dejan claro todo.
Me separo de Harry y saludo a todos. Nerea está confusa y algo enfadada pero le digo que ya se lo explicaré y en ella vuelve a aparecer la tranquilidad. Me sitúo frente a Zayn y carraspeo para llamar su atención y la de la chica pelirroja con la que tontea.
- Hola Clea.
- Hola Zayn.
- Está es Ali, mi novia - esta última palabra la pronuncia con más fuerza.
La chica sonríe y yo se la devuelvo forzadamente y nos damos dos besos. Tras esto, vuelvo a la cintura de Harry, y meto mi mano en el bolsillo trasero de sus tejanos. El rizos me mira divertido y decide apoyar su mano en mi cachete. Lo dejo hacer.
Entramos al restaurante. Zayn da algún que otro dato y un camarero vestido de traje nos conduce hasta una mesa alejada de todos. Cada uno se sienta al lado de su pareja. A mi derecha tengo a Harry, a mi izquierda a Liam y en frente a Eleanor.
Todos empiezan a hablar, formando pequeños grupos, y yo, me veo envuelta en todas y cada una de las conversaciones.
De vez en cuando se van acercando camareros con esmoquin para servirnos cualquier cosa.
Me siento incómoda, la mirada de Zayn no deja de buscar la mía, y cuando la encuentra y capta mi atención hace ver lo bien que está con Ali, y eso hace crecer mi incomodidad.
- Voy al baño, ahora vuelvo - doy un ligero beso a Harry y me voy al baño.
Abro la puerta que tiene la imagen de lo que parece ser una mujer. Entro. Es un lugar amplio, de colores claros, suelo brillante y lavabos de mármol. Me acerco a un espejo y saco el maquillaje del bolso, me lo retoco y lo vuelvo a guardar.
- ¿Se puede?
- No soy la dueña así que supongo que sí.
La puerta se abre y Ali aparece, mis ojos se abren, mis puños se aprietan y mi sonrisa forzada aparece.
- Mira, a mí no me vengas con esa sonrisa falsa, por qué sé lo que pasó entre Zayn y tú, se lo que pasa entre Zayn y tú, y se lo que pasará entre vosotros. Así que, más te vale dejarlo en paz. Clea, él no te quiere, nunca lo ha echo, solamente le atraía tu físico, ahora está conmigo, y más vale que siga siendo así o tu vida será un infierno. A demás, se nota a leguas lo que eres, una zorra.
- ¡Vuelve a repetirlo si te atreves!
- ¡Zorra! ¡Tú solo querías a Zayn por su fama! ¡Por eso ahora estás con Harry! ¡Eres una verdadera zorra! ¡Cuánta razón tiene Zayn en sus palabras!
Ali se ríe. Mi estomago está encogido, aprieto los dientes hasta tal punto que un leve chirrío sale de ellos. Controlo las lágrimas. Salgo del baño dando un sonoro portazo. Me acerco a la mesa, me despido con un sordo 'Adiós' y me alejo de allí.
~ Harry Styles ~
Salgo corriendo tras ella, sin pensarlo dos veces. La alcanzo en la calle.
- ¿Qué pasa pequeña?
- Llevame al hotel, por favor Hazza.
Sus ojos reprimen lágrimas, asiento. Me da un beso y echamos a andar hacia el coche.
En el trayecto no mediamos palabra. Sus ojos vuelven a estar secos y su cara se ha relajado.
- ¿Puedes quedarte un rato más? - Acaricia mi pecho mientras hace pucheros lo cual me excita bastante.
- Todo el que tu quieras princesa.
La cojo en brazos y entro al hotel. Recorro el hall, subo las escaleras y recorro el pasillo intentando encontrar el número de su habitación mientras escucho su dulce risa. Busco las llaves en el gran bolso de la chica, las encuentro y abro. La echo cuidadosamente sobre la cama, y quedo encima suya. Mi respiración se junta con la suya. Sus ojos reflejan madurez e ingenuidad. Nuestros labios se funden en un beso.
Sus manos empiezan a recorrer lentamente mi nuca, mi cuello, mi espalda, mi cadera, hasta apoderarse de mi parte trasera. Mis labios rozan su cuello, mis dedos se introducen por la camiseta, recorriendo su espalda de abajo a arriba. Topo con el enganche de su sujetador, mis dedos juegan con él. Clea no aguanta y lo desabrocha ella misma. Mis manos rozan sus pequeños pechos, se apoderan de ellos, ella se estremece. Las pequeñas y dulces manos de Clea me quitan la camiseta y recorren todo mi torso, cada línea de mi abdomen es rozada por sus dedos, cada poro de mi piel conoce su sutileza. Me besa la espalda mientras desabrocha mis tejanos, con manos temblorosas y ayuda de las mías, los pantalones acaba en el suelo. Sus pantalones desaparecen en cuestión de segundos. Mi boca se separa de la suya y recorre con pequeños besos todo su vientre, hasta llegar al elástico de la prenda que evita su desnudez. Mis dedos recorren el filo, apenas rozando la piel. Ella, ansiosa, coje mis manos y hacen que su cuerpo quede en total desnudez. Sus manos se zafan de las mías, y reposan sobre el elástico de mis boxers. Los abre un poco, introduce la mano y vuelve a hacer suya mi parte trasera. Yo no aguanto más y me los quito.
- Harry - respira entrecortadamente.
- Dime.
- Es mi primera vez.
- Lo sé.
- ¿Te has puesto la - no la dejo acabar, mis labios vuelven a los suyos.
- Tranquila princesa, está todo controlado.
Y tras estas miseras palabras, la hago mía.
~ Clea ~
Sus palabras me tranquilizan hasta tal punto que apenas me doy cuenta de que está dentro de mi. Un sordo gritito de dolor sale de mi graganta. Harry, empieza a moverse despacio, el dolor va desapareciendo poco a poco, y él, cada vez se mueve más deprisa, más fuerte. Leves suspiros mudos se convierten en gemidos audibles cada vez que su cadera se mueve en vaivén. Toco cada por de su piel, mientras me echo hacia atrás, dejando que el placer se apodere de mi. Todo a nuestro alrededor se esfuma, solo están nuestros cuerpos desnudos que se convierten en uno. Y, por un momento, me siento realmente feliz.
Harry se tiende a mi lado, su respiración sigue entrecortada, su cuerpo sudoroso, al igual que el mio.
- Ha sido perfecto.
Me compensa el piropo con un apasionado beso. Nos quedamos tumbados el uno al lado del otro, acariciandonos, descubriendo las vergüenzas ajenas, libres de cualquier pudor. Yo jugueteo con su miembro, mientras Harry vuelve a estremecerse de placer. Sus besos acarician todo mi cuerpo, aún desnudo. Y, en algún momento de la tarde, nos dormimos.
( ¡Hoooooooooooolas caracolas! ¡AL FIN HE TERMINADO LOS EXÁMENES! Lo siento, tenia que hacerlo. Como ya he terminado los exámenes, supongo que podre empezar a subir más seguido. Bueno lo primero MIL PERDONES POR LA TARDANZA. Segundo ¿os ha gustado el capítulo? Voy a aclarar algo, puede que sea algo fuerte, y eso que lo he suavizado bastante, pero mi Lau, @/LauraRodeiro - @/EuroAdictas, quería que fuera así y por eso es así;así que no penseis que soy una salida. Si os ha gustado, que es pero que si, podeis comentadlo aquí o en twitter @/ItsNereaLc. Y bueno, como siempre, mil graciaaaaaaaaaaaaas por leer amores, OS AMO ¿si?)
El coche pasa rápido frente a ellos, nadie se da cuenta. Harry encuentra aparcamiento un poco más abajo. Me agarro a su cintura y camino junto a él. Diviso a las personas que se agrupan frente a la puerta del restaurante. Lo veo. La rabia se apodera de mi, y aprovechando que nos mira atento, le robo un beso a Harry, el cual se queda a la vez sorprendido y sonriente.
- Vaya, parece que se acabo la soltería de One Direction ¿no? - Louis da un codazo a Harry, éste se rasca la nuca.
Mi mirada se cruza con la suya. Son unos segundos que dejan claro todo.
Me separo de Harry y saludo a todos. Nerea está confusa y algo enfadada pero le digo que ya se lo explicaré y en ella vuelve a aparecer la tranquilidad. Me sitúo frente a Zayn y carraspeo para llamar su atención y la de la chica pelirroja con la que tontea.
- Hola Clea.
- Hola Zayn.
- Está es Ali, mi novia - esta última palabra la pronuncia con más fuerza.
La chica sonríe y yo se la devuelvo forzadamente y nos damos dos besos. Tras esto, vuelvo a la cintura de Harry, y meto mi mano en el bolsillo trasero de sus tejanos. El rizos me mira divertido y decide apoyar su mano en mi cachete. Lo dejo hacer.
Entramos al restaurante. Zayn da algún que otro dato y un camarero vestido de traje nos conduce hasta una mesa alejada de todos. Cada uno se sienta al lado de su pareja. A mi derecha tengo a Harry, a mi izquierda a Liam y en frente a Eleanor.
Todos empiezan a hablar, formando pequeños grupos, y yo, me veo envuelta en todas y cada una de las conversaciones.
De vez en cuando se van acercando camareros con esmoquin para servirnos cualquier cosa.
Me siento incómoda, la mirada de Zayn no deja de buscar la mía, y cuando la encuentra y capta mi atención hace ver lo bien que está con Ali, y eso hace crecer mi incomodidad.
- Voy al baño, ahora vuelvo - doy un ligero beso a Harry y me voy al baño.
Abro la puerta que tiene la imagen de lo que parece ser una mujer. Entro. Es un lugar amplio, de colores claros, suelo brillante y lavabos de mármol. Me acerco a un espejo y saco el maquillaje del bolso, me lo retoco y lo vuelvo a guardar.
- ¿Se puede?
- No soy la dueña así que supongo que sí.
La puerta se abre y Ali aparece, mis ojos se abren, mis puños se aprietan y mi sonrisa forzada aparece.
- Mira, a mí no me vengas con esa sonrisa falsa, por qué sé lo que pasó entre Zayn y tú, se lo que pasa entre Zayn y tú, y se lo que pasará entre vosotros. Así que, más te vale dejarlo en paz. Clea, él no te quiere, nunca lo ha echo, solamente le atraía tu físico, ahora está conmigo, y más vale que siga siendo así o tu vida será un infierno. A demás, se nota a leguas lo que eres, una zorra.
- ¡Vuelve a repetirlo si te atreves!
- ¡Zorra! ¡Tú solo querías a Zayn por su fama! ¡Por eso ahora estás con Harry! ¡Eres una verdadera zorra! ¡Cuánta razón tiene Zayn en sus palabras!
Ali se ríe. Mi estomago está encogido, aprieto los dientes hasta tal punto que un leve chirrío sale de ellos. Controlo las lágrimas. Salgo del baño dando un sonoro portazo. Me acerco a la mesa, me despido con un sordo 'Adiós' y me alejo de allí.
~ Harry Styles ~
Salgo corriendo tras ella, sin pensarlo dos veces. La alcanzo en la calle.
- ¿Qué pasa pequeña?
- Llevame al hotel, por favor Hazza.
Sus ojos reprimen lágrimas, asiento. Me da un beso y echamos a andar hacia el coche.
En el trayecto no mediamos palabra. Sus ojos vuelven a estar secos y su cara se ha relajado.
- ¿Puedes quedarte un rato más? - Acaricia mi pecho mientras hace pucheros lo cual me excita bastante.
- Todo el que tu quieras princesa.
La cojo en brazos y entro al hotel. Recorro el hall, subo las escaleras y recorro el pasillo intentando encontrar el número de su habitación mientras escucho su dulce risa. Busco las llaves en el gran bolso de la chica, las encuentro y abro. La echo cuidadosamente sobre la cama, y quedo encima suya. Mi respiración se junta con la suya. Sus ojos reflejan madurez e ingenuidad. Nuestros labios se funden en un beso.
Sus manos empiezan a recorrer lentamente mi nuca, mi cuello, mi espalda, mi cadera, hasta apoderarse de mi parte trasera. Mis labios rozan su cuello, mis dedos se introducen por la camiseta, recorriendo su espalda de abajo a arriba. Topo con el enganche de su sujetador, mis dedos juegan con él. Clea no aguanta y lo desabrocha ella misma. Mis manos rozan sus pequeños pechos, se apoderan de ellos, ella se estremece. Las pequeñas y dulces manos de Clea me quitan la camiseta y recorren todo mi torso, cada línea de mi abdomen es rozada por sus dedos, cada poro de mi piel conoce su sutileza. Me besa la espalda mientras desabrocha mis tejanos, con manos temblorosas y ayuda de las mías, los pantalones acaba en el suelo. Sus pantalones desaparecen en cuestión de segundos. Mi boca se separa de la suya y recorre con pequeños besos todo su vientre, hasta llegar al elástico de la prenda que evita su desnudez. Mis dedos recorren el filo, apenas rozando la piel. Ella, ansiosa, coje mis manos y hacen que su cuerpo quede en total desnudez. Sus manos se zafan de las mías, y reposan sobre el elástico de mis boxers. Los abre un poco, introduce la mano y vuelve a hacer suya mi parte trasera. Yo no aguanto más y me los quito.
- Harry - respira entrecortadamente.
- Dime.
- Es mi primera vez.
- Lo sé.
- ¿Te has puesto la - no la dejo acabar, mis labios vuelven a los suyos.
- Tranquila princesa, está todo controlado.
Y tras estas miseras palabras, la hago mía.
~ Clea ~
Sus palabras me tranquilizan hasta tal punto que apenas me doy cuenta de que está dentro de mi. Un sordo gritito de dolor sale de mi graganta. Harry, empieza a moverse despacio, el dolor va desapareciendo poco a poco, y él, cada vez se mueve más deprisa, más fuerte. Leves suspiros mudos se convierten en gemidos audibles cada vez que su cadera se mueve en vaivén. Toco cada por de su piel, mientras me echo hacia atrás, dejando que el placer se apodere de mi. Todo a nuestro alrededor se esfuma, solo están nuestros cuerpos desnudos que se convierten en uno. Y, por un momento, me siento realmente feliz.
Harry se tiende a mi lado, su respiración sigue entrecortada, su cuerpo sudoroso, al igual que el mio.
- Ha sido perfecto.
Me compensa el piropo con un apasionado beso. Nos quedamos tumbados el uno al lado del otro, acariciandonos, descubriendo las vergüenzas ajenas, libres de cualquier pudor. Yo jugueteo con su miembro, mientras Harry vuelve a estremecerse de placer. Sus besos acarician todo mi cuerpo, aún desnudo. Y, en algún momento de la tarde, nos dormimos.
( ¡Hoooooooooooolas caracolas! ¡AL FIN HE TERMINADO LOS EXÁMENES! Lo siento, tenia que hacerlo. Como ya he terminado los exámenes, supongo que podre empezar a subir más seguido. Bueno lo primero MIL PERDONES POR LA TARDANZA. Segundo ¿os ha gustado el capítulo? Voy a aclarar algo, puede que sea algo fuerte, y eso que lo he suavizado bastante, pero mi Lau, @/LauraRodeiro - @/EuroAdictas, quería que fuera así y por eso es así;así que no penseis que soy una salida. Si os ha gustado, que es pero que si, podeis comentadlo aquí o en twitter @/ItsNereaLc. Y bueno, como siempre, mil graciaaaaaaaaaaaaas por leer amores, OS AMO ¿si?)
jueves, 7 de junio de 2012
Capítulo 25.
~ Harry Styles ~
[Flashback]
Una gran sonrisa se adueña de mi rostro, pequeñas 'mariposas' anidan en mi estómago, su voz sigue repitiéndose dulcemente en mi cabeza. Sacudo la cabeza mientras muerdo mi labio inferior. La puerta se abre y la castaña y lisa cabellera despeinada de un chico sonriente se acerca a mi. Se pone frente a mi y me mira, divertido. De repente, salta sobre mi y empieza a revolver mis rizos. Intento sacármelo de encima, pero no puedo.
- ¡Louis, para ya! ¡Déjame en paz!
- ¡Nunca!
- ¡Que pares de una puñetera vez! - araño su brazo.
El chico para, se lleva la mano al brazo herido y se lo masajea, mientras me dedica una mirada de odio, río.
- ¿Te parece gracioso haber herido a tu Boo Bear? - Pone una mueca demasiado exagerada y cómica.
- ¿Te parece normal entrar en mi habitación y acosarme?
- Te echaba de menos.
- Me has visto hace cinco minutos.
- Pero no puedo pasar tanto sin verte, echo de menos esos rizos sexys- reímos ambos de la tontería que acaba de soltar - venga Hazza, dale un besito a mi herida para que se cure.
Pone morritos, y cierra mucho los ojos. Lo miro y sonrío, recordando fugazmente todo lo que ha pasado en dos escasos años. Me río y doy un pequeño beso donde señala su dedo.
Sonreímos, pero hay algo que no va bien, mi sonrisa es forzada, mi cabeza no está allí, y todo sentimiento en mí se magnetiza.
- ¡Eh! ¡Harold! ¿Qué te pasa?
- Nada - apenas se oye.
- Venga Harry, que nos conocemos ya demasiado.
Suspiro y respiro hondo, intento relajarme, pero es en vano. Lo de hablar de mis sentimientos me pone nervioso, no se me da bien, me da palo pensar en lo que puedo sentir hacía otra persona.
- Venga rizos, habla por esa boquita - me arranca una leve sonrisa.
- Es... es por Clea - bajo mi mirada, noto que me pongo algo más nervioso - y por Zayn.
- Más claridad, por favor.
- Louis, ¿eres tonto o algo?
- Puede que las dos cosas, y ahora ¡RAJA BIEN CLARITO!
- Me gusta Clea. Ella quiere a Zayn. Zayn quiere a Clea pero está con otra porque cree que así le hace menos daño. Clea está mal. Yo estoy mal. No sé que hacer. Fin.
- Dile a Clea lo que sientes. Habla con Zayn.
- ¿Crees que debería decírselo a los dos?
- Sí, debes hacerlo.
Me quedo pensativo, medito las palabras. Noto una palmadita en mi espalda.
- Hazme caso Hazza. - Me guiña el ojo y se va.
Louis tiene razón, hay que aclarar las cosas, eso hay que hacer.
Cojo mi móvil, busco su número. " ¿Dónde estás preciosa? Quiero hablar contigo".
[Fin del flashback]
~ Zayn Malik ~
Le doy un beso, un largo beso. En mi cabeza aún sigue apareciendo su imagen pequeña y frágil, como un fino hilo de hielo que pudiera romperse en cualquier momento. "No Zayn, estás con Ali, no con Clea, olvídate de ella". Un carraspeo tras mí. Me separo rápidamente de ella y me giro. Una bonita chica, con un abundante pelo rizado, agarra la mano de mi compañero de banda. Liam y Danielle nos miran atentos, me avergüenzo.
- ¡Oh dios, pero si son Liam y Danielle! ¡Oh dios, que bien se os ve juntos! ¡Hacéis una pareja perfecta! - Los dos se miran, se sonríen, y Liam acerca más a Danielle, Ali ha roto la fría incomodidad.
- Gracias - dice Danielle con su dulce voz.
- ¡Bueno Zayn! ¿No nos presentas a tu "amiga"? - Liam hace comillas con las manos.
- Claro, Danielle, Liam, ella es Ali - la chica se acerca y da dos besos a cada uno.
Un coche aparca. El claxon suena. De la parte trasera salen unos sonrientes y acaramelados Niall y Nerea, y de la parte de delante salen el dueño del coche, Louis y su correspondiente pareja, Eleanor. Se acercan hasta nosotros.
- ¡Buenas! - dice Niall.
- Hola. Chicos os presento a Ali. - La chica repite el gesto de antes con los recién llegados.
- Bueno pues parece que ya solo quedan Harry y Clea ¿no? - Dice Louis sonriente.
- Eso parece - responde Liam.
Cada uno se poner a hablar con alguien. Danielle, Eleanor y Nerea hablan. Las chicas parecen llevarse bastante bien con Nerea y Clea a pesar de la notable diferencia de edad que hay entre ellas. Ali habla con los chicos, y yo, bueno yo, intento no pensar demasiado para acabar arrepintiéndome de mi estúpido impulso. Un coche pasa por delante de mis ojos, pero no me fijo en él, mi cabeza se encuentra en esas personas que charlan animadamente y parecen no tener problemas.
- ¡He mirad! ¡Ahí vienen Harry y Clea! - miro para el punto al que señala aquel dedo acusador.
Los veo, él tan alto, agarra la cintura de la más baja chica, y roza levemente sus labios con los de ella. Mi corazón se encoje, en mi cabeza se agolpan miles de pensamientos y sentimientos que parecen golpearme con toda la fuerza de un martillo, y noto que el mundo entero cae sobre mi.
( ¡Hola mis hamores queridos! ¿Qué tal? ¿Cómo lleváis los exámenes finales? ¡Yo los llevo muuuuuuuuuy mal, estoy extresaaaaaada, y no tengo tiempo para hacer nada, de ahí mi retraso en subir! Y lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, y mil veces lo siento. Bueno, aquí tenéis el capítulo 25. Sí, es una mierda de capítulo, lo sé, y lo siento, pero os prometo que en una semana todo volverá a ser como antes y subiré todos o casi todos los días, y supongo serán mejores, pues cada vez se pondrá más interesante. Bueno cielos, no me enrollo más. Espero que os guste, si os gusta tell me, por aquí o en twitter - @ItsNereaLc- y que no os extreséis como yo y que os salgan perfectos todos los exámenes ¿si? OS HAMO, HAMORES MIOS).
[Flashback]
Una gran sonrisa se adueña de mi rostro, pequeñas 'mariposas' anidan en mi estómago, su voz sigue repitiéndose dulcemente en mi cabeza. Sacudo la cabeza mientras muerdo mi labio inferior. La puerta se abre y la castaña y lisa cabellera despeinada de un chico sonriente se acerca a mi. Se pone frente a mi y me mira, divertido. De repente, salta sobre mi y empieza a revolver mis rizos. Intento sacármelo de encima, pero no puedo.
- ¡Louis, para ya! ¡Déjame en paz!
- ¡Nunca!
- ¡Que pares de una puñetera vez! - araño su brazo.
El chico para, se lleva la mano al brazo herido y se lo masajea, mientras me dedica una mirada de odio, río.
- ¿Te parece gracioso haber herido a tu Boo Bear? - Pone una mueca demasiado exagerada y cómica.
- ¿Te parece normal entrar en mi habitación y acosarme?
- Te echaba de menos.
- Me has visto hace cinco minutos.
- Pero no puedo pasar tanto sin verte, echo de menos esos rizos sexys- reímos ambos de la tontería que acaba de soltar - venga Hazza, dale un besito a mi herida para que se cure.
Pone morritos, y cierra mucho los ojos. Lo miro y sonrío, recordando fugazmente todo lo que ha pasado en dos escasos años. Me río y doy un pequeño beso donde señala su dedo.
Sonreímos, pero hay algo que no va bien, mi sonrisa es forzada, mi cabeza no está allí, y todo sentimiento en mí se magnetiza.
- ¡Eh! ¡Harold! ¿Qué te pasa?
- Nada - apenas se oye.
- Venga Harry, que nos conocemos ya demasiado.
Suspiro y respiro hondo, intento relajarme, pero es en vano. Lo de hablar de mis sentimientos me pone nervioso, no se me da bien, me da palo pensar en lo que puedo sentir hacía otra persona.
- Venga rizos, habla por esa boquita - me arranca una leve sonrisa.
- Es... es por Clea - bajo mi mirada, noto que me pongo algo más nervioso - y por Zayn.
- Más claridad, por favor.
- Louis, ¿eres tonto o algo?
- Puede que las dos cosas, y ahora ¡RAJA BIEN CLARITO!
- Me gusta Clea. Ella quiere a Zayn. Zayn quiere a Clea pero está con otra porque cree que así le hace menos daño. Clea está mal. Yo estoy mal. No sé que hacer. Fin.
- Dile a Clea lo que sientes. Habla con Zayn.
- ¿Crees que debería decírselo a los dos?
- Sí, debes hacerlo.
Me quedo pensativo, medito las palabras. Noto una palmadita en mi espalda.
- Hazme caso Hazza. - Me guiña el ojo y se va.
Louis tiene razón, hay que aclarar las cosas, eso hay que hacer.
Cojo mi móvil, busco su número. " ¿Dónde estás preciosa? Quiero hablar contigo".
[Fin del flashback]
~ Zayn Malik ~
Le doy un beso, un largo beso. En mi cabeza aún sigue apareciendo su imagen pequeña y frágil, como un fino hilo de hielo que pudiera romperse en cualquier momento. "No Zayn, estás con Ali, no con Clea, olvídate de ella". Un carraspeo tras mí. Me separo rápidamente de ella y me giro. Una bonita chica, con un abundante pelo rizado, agarra la mano de mi compañero de banda. Liam y Danielle nos miran atentos, me avergüenzo.
- ¡Oh dios, pero si son Liam y Danielle! ¡Oh dios, que bien se os ve juntos! ¡Hacéis una pareja perfecta! - Los dos se miran, se sonríen, y Liam acerca más a Danielle, Ali ha roto la fría incomodidad.
- Gracias - dice Danielle con su dulce voz.
- ¡Bueno Zayn! ¿No nos presentas a tu "amiga"? - Liam hace comillas con las manos.
- Claro, Danielle, Liam, ella es Ali - la chica se acerca y da dos besos a cada uno.
Un coche aparca. El claxon suena. De la parte trasera salen unos sonrientes y acaramelados Niall y Nerea, y de la parte de delante salen el dueño del coche, Louis y su correspondiente pareja, Eleanor. Se acercan hasta nosotros.
- ¡Buenas! - dice Niall.
- Hola. Chicos os presento a Ali. - La chica repite el gesto de antes con los recién llegados.
- Bueno pues parece que ya solo quedan Harry y Clea ¿no? - Dice Louis sonriente.
- Eso parece - responde Liam.
Cada uno se poner a hablar con alguien. Danielle, Eleanor y Nerea hablan. Las chicas parecen llevarse bastante bien con Nerea y Clea a pesar de la notable diferencia de edad que hay entre ellas. Ali habla con los chicos, y yo, bueno yo, intento no pensar demasiado para acabar arrepintiéndome de mi estúpido impulso. Un coche pasa por delante de mis ojos, pero no me fijo en él, mi cabeza se encuentra en esas personas que charlan animadamente y parecen no tener problemas.
- ¡He mirad! ¡Ahí vienen Harry y Clea! - miro para el punto al que señala aquel dedo acusador.
Los veo, él tan alto, agarra la cintura de la más baja chica, y roza levemente sus labios con los de ella. Mi corazón se encoje, en mi cabeza se agolpan miles de pensamientos y sentimientos que parecen golpearme con toda la fuerza de un martillo, y noto que el mundo entero cae sobre mi.
( ¡Hola mis hamores queridos! ¿Qué tal? ¿Cómo lleváis los exámenes finales? ¡Yo los llevo muuuuuuuuuy mal, estoy extresaaaaaada, y no tengo tiempo para hacer nada, de ahí mi retraso en subir! Y lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, y mil veces lo siento. Bueno, aquí tenéis el capítulo 25. Sí, es una mierda de capítulo, lo sé, y lo siento, pero os prometo que en una semana todo volverá a ser como antes y subiré todos o casi todos los días, y supongo serán mejores, pues cada vez se pondrá más interesante. Bueno cielos, no me enrollo más. Espero que os guste, si os gusta tell me, por aquí o en twitter - @ItsNereaLc- y que no os extreséis como yo y que os salgan perfectos todos los exámenes ¿si? OS HAMO, HAMORES MIOS).
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