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viernes, 12 de octubre de 2012

Capítulo 55. Último capítulo.

~Zayn Malik~
La policía llega. Cogen a la chica, que intenta desasirse con todas sus fuerzas, mientras las lágrimas caen por sus mejillas, y de su garganta salen gritos llenos de odio. Harry habla con un agente de policía, explicando todo lo que él ha visto, y oído. Lorena, está a mi lado, agachada, acariciando el rubio pelo de su amiga, con cara de preocupación.
- Toma, dáselo a la policía, es una prueba - le tiendo el móvil, aún con la grabación ahí, tentada de culpar a la pelirroja.
Lorena asiente, y se encamina hacia donde Harry y el policía hablan. El chico de los rizos, coge a la chica por los hombros, y la aprieta contra su pecho, mientras le da un beso en la coronilla, para tranquilizarla. El policía tiene el móvil en su oreja y escucha la grabación, mientras frunce el ceño.
- Hemos llamado a una ambulancia, vienen de camino - suena una voz dulce a mi espalda, sobresaltándome.
Me giro y veo a una mujer algo mayor, rellenita y con el uniforme de policía, que sonríe, y le devuelvo la sonrisa.
- Vale, gracias.
En ese momento, se acercan Harry, y Lorena cogida de su mano, con cara de preocupación.
Harry se agacha, y toca el largo pelo de la chica inconsciente.
- Se pondrá bien - le digo, tranquilizador.
Los dos le aprietan la mano, y así, esperamos a que la ambulancia llegue.

~Niall Horan~
- El concierto se ha cancelado. Tenemos que ir a ver a Clea, está en el hospital. - Le digo a Liam mientras recogemos todas las cosas.
- ¿Pero que ha pasado? ¿Ella está bien?
- Le ha dado una bajada de tensión, necesita dormir, solo eso.
Le miro, sonriendo como puedo. Termino de meter la guitarra en su funda, y Liam me ayuda a cerrar la cremallera, puesto que mi brazo izquierdo está vendado hasta la mitad del antebrazo.
Me cuelgo la guitarra al hombro, y en ese momento, el móvil avisa de que he recibido un mensaje.
Lo saco torpemente, lo desbloqueo y le doy al mensaje.
Lo leo, y noto que el corazón se me acelera, que la sangre me hierve, y que por un momento el aire no llega a mis pulmones.
Pero el contacto de una mano en el hombro, me hace volver a respirar, volver a sentir el suelo, el espacio a mi alrededor.
Le miro con los ojos anegados de lágrimas que luchan por salir, él sonríe, y me abraza, después, salimos rumbo al hospital.

~Clea~
Me despierto en una gran sala, de un color gris claro. Me incorporo un poco en aquella cama de sábanas blancas y veo a muchas personas, de caras que se enfocan y desenfocan todo el rato. Pero logro distinguir a todos. Zayn. Lorena. Liam. Louis. Harry. Niall. Todos allí, acercándose para verme, para preguntarme qué tal estoy, para simplemente dedicar un sincera sonrisa.
- ¿Qué ha pasado con Ali? - es lo primero que mi boca logra formular.
- Habrá un juicio, que ganaremos - sonríe Louis.
- Gracias chicos - susurro en voz baja, intentando que las lágrimas no salgan de mis ojos. Liam intenta hablar, pero lo corto - Gracias por todo, en serio, sois lo mejor que me ha pasado, os debo mucho, muchísimo, y no quiero irme, no puedo soportar la idea de volveros a dejar aquí, de que me podáis olvidar, así que, por favor, prometedme que no lo haréis, por favor.
La voz se me quiebra, y las lágrimas escapan a mis ojos, y caen limpiando mis mejillas.
- ¿Quién se podría olvidar de una persona a la que va a ver todos los días? - dice Zayn, sonriendo.
- ¿Qué dices? - pregunto confusa.
- Que vamos a vivir juntos, tú y yo, a no ser que tú no quieras.
Las lágrimas empiezan a salir de nuevo, con más fuerza, pero esta vez, cargadas de alegría. Me escondo en el pecho de Zayn, que me abraza, mientras ríe.
- No me gustan las bromas pesadas - le digo mientras le pego un puñetazo en el hombro, retirándome de él. - ¿Cómo vamos a vivir juntos? ¿Es que te piensas mudar a España o como?
- Tú vivirás aquí, conmigo.
- Mi madre te cortará la cabeza si piensas secuestrarme.
- Tu madre, me ha dado permiso para que te quedes a vivir en mi casa, para que hagas tus estudios aquí.
- Ya entiendo, esto es un sueño, un perfecto sueño, ¿verdad?
- Si fuera un sueño, no tendría este moretón ahí.
Se sube la manga de la camiseta un poco, dejando ver un moretón justo dónde unos minutos antes yo le he dado un puñetazo.
- ¡Te quiero! - le grito.
Y le beso, le beso como si nunca antes le hubiera besado, como si el mundo estuviera a punto de acabarse tras ese beso, como si ya nunca más pudiera disfrutar de sus labios después de aquello.
Me separo, repentinamente.
- ¿Y Nerea, qué pasa con ella? No la puedo dejar allí sola, en España, es mi hermana.
- Tranquila, creo que estará en buenas manos - dice Zayn, sin dirigirse a nadie en concreto, pero una mínima reacción, me hace comprender y sonreír, con el corazón estallándome dentro del pecho, de pura alegría.


2 MESES DESPUÉS.
~Nerea~
La música sale de los auriculares y llega ligeramente a mis oídos. Reproducción aleatoria. Las notas de Gotta be you suenan, llegan a mi cabeza y mi boca canta cada palabra casi inconscientemente. Mis ojos están rojos, me pican, pero las lágrimas no están dispuestas a parar. La canción sigue sonando, pero mi mente ya no escucha, se ha sumido en un ligero sueño.
'If I'm louder would you see me'.
Las  palabras llegan ligeramente a mis oídos.
'Would you lay down in my arms and rescue me'. 
Unos acordes de guitarra parecen acompañarlas. 
'Cos we are the same you save me but when you leave its gone again'.
Pero esas palabras no salen de los auriculares, suenan más lejanas, más reales. Me levanto de la cama y, torpemente, intento buscar la fuente de sus palabras entonadas. Me acerco al gran ventanal que ilumina toda mi habitación. Me asomo y me encuentro con su azul mirada, me pierdo en sus ojos mientras tímidas lágrimas emocionadas escapan. Me pellizco. Duele. Es real, ¿o es un sueño tan ansiado que parece real? Me aparto de allí y me obligo a creer que no lo es, que no es real. 
Me siento en la cama y espero que la música desaparezca. No pasa. Su voz suave, acompañada por la guitarra, sigue sonando e inundando la habitación. Sonrío. Lloro. Salto de la cama y corro, corro como nunca antes, corro como si él pudiera marcharse de allí antes de que llegara. Salgo por la puerta y rodeo toda la casa. Lo veo, a pocos metros de mi otra vez. Corro más que antes. Veo su sonrisa, sus ojos brillan por culpa de las lágrimas acumuladas, deseando salir a la luz. Sus brazos se abren, salto encima de él, agarrando con mis piernas su cadera. Me abraza. Lo beso, lo beso como nunca antes, cómo si fuer el primero, como si fuera el último, lo beso con tantas ganas, con tanto sentimiento, que mi corazón amenaza con salir de mi pecho. Está aquí. Es real. Su piel roza mi piel y produce la misma sensación de siempre. Su aroma se filtra por mi nariz y me hace estremecer. Otra vez juntos. Otra vez soy feliz, junto a él. Después de esperar su maldito mensaje durante dos malditos meses. Después de tanto tiempo haciéndome a la idea de que lo destroce todo. Después de tanto echarle de menos, está aquí, conmigo, y yo ya no le voy a dejar escapar más.

~Niall Horan~
Me da la mano. Me la aprieta fuerte. Apoya su cabeza en mi cuello. Sus finos mechones de pelo acarician suavemente mi piel. Estremezco. Un escalofrío me recorre entero. Algo se apodera de mi estómago, ese agradable cosquilleo.
- Sabía que eras tú, desde la primera vez que me miraste a los ojos, y salí corriendo. Sabía que eras tú. Y puede que todo esto se acabe, pero siempre será el primero, siempre serás mi primer amor, y ninguno será igual, y nunca te podré olvidar. Te quiero Niall.
- Lo único que deseo ahora es ser feliz, y eso solo puede ser junto a ti, te quiero pequeña.
Me mira. Sonreímos, cómplices. Sus labios rozan los míos, y siento que me elevo, que el suelo desaparece, y que a su lado, nada me hará caer.

                                                                              F I N

jueves, 11 de octubre de 2012

Capítulo 54.

~Clea~
Ali sonríe con suficiencia, y instintivamente aprieto la mano de Zayn, con fuerza, aunque a él parece darle igual el dolor, puesto que me devuelve el apretón.
- ¿Qué quieres? - dice el chico serio.
- He venido a decirte que tu carrera está a punto de hundirse, papá. - la última palabra sale de su boca entre risas suaves.
Noto que, ésta vez, es Zayn el que aprieta mi mano, el que intenta autocontrolarse para no patear y devastar todo lo que encuentre a su paso. Respiro hondo, y me trago el nudo de la garganta.
- Zayn podrá quitarte al niño, nosotros nos haremos cargo, y su carrera no se hundirá, y si lo hace, él va a seguir conmigo, y yo con él, y tú no conseguirás nada.
La chica esboza una sonrisa, y mira fijamente a los ojos de Zayn, y luego a los míos. 'Tiene cara de psicópata'.
- Tiene razón, Alice, ¿qué ganas tú con todo esto? Nada. Ese niño será mio. A la mierda mi carrera, yo solo quiero estar con Clea, con los chicos, y quiero ser el padre de ese niño, o de esa niña, y alejarme de ti, todo lo que pueda.
El gesto de la cara de la chica, cambia de golpe, volviéndose angustiado, como si esas palabras la hubieran transportado a un mundo irreal al que ella se había montado en su cabeza.
- Pero ella te dejará en cuanto tu carrera acabe, ¿no lo ves Zayn? Solo te quiere por la fama. Sin embargo, yo te quiero, te querría aunque no fueras famoso, vamos Zayn, vente conmigo, y formemos una familia, lejos de esta zorra que solo se quiere aprovechar de ti.
- No lo entiendes. Yo la quiero, la quiero y confío en ella, Alice. Y ella me hace feliz, no puedo separarme de ella, no puedo dejarla, y no te quiero, nunca te he querido. Está mal decirlo, pero te utilicé, y te pido perdón, te ruego que me perdones por ello, pero nunca me iría contigo, nunca dejaría a Clea, la quiero y es ella la que me hace feliz, no tú.
Entonces, miles de cosas se agolpan en mi cabeza, poco a poco, voy entendiéndolo todo, y entonces, toda la ira se esfuma, y solo queda, compadecimiento, compadecimiento a aquella chica, a la que le había quitado el chico de sus sueños, el chico al que quería, el padre de su hijo.
- Lo siento - miro fijamente a sus ojos, negros, que se giran hacia mí.
- ¿Por qué?
- Porque se que lo quieres, y yo te lo he quitado, lo siento, pero yo también le quiero, y no puedo dejarlo, lo siento.
Bajo la mira, y entonces una risa sacude la casa. Vuelvo a mirarla fijamente, pero sus ojos están anegados de lágrimas.
- Sois unos estúpidos enamorados. No lo entendéis, ¿verdad? Yo no le quiero, nunca le he querido, y nunca lo haré, me resulta un arrogante chico que se cree el mejor por estar en ese estúpido grupo. Les odio, siempre les he odiado, desde que empezaron. Y te odio a ti, rubia estúpida, por creer que él te querrá toda la vida, no te das cuenta de que serás un trapo de usar y tirar. Yo, he montado toda esta paranoia, para ganar fama, para destruir la carrera de él, y con ello, la de su estúpida banda, todo lo del embarazo, era mentira, fue demasiado prudente de ponerse un puto condón, pero, esto del supuesto embarazo hará más daño, y luego, nadie lo sabrá, y vosotros os hundiréis, cómo siempre tuvo que ser.
Mi cuerpo arde, arde de rabia,  mi cabeza grita estúpida. se grita estúpida a sí misma, por compadecerse de ella, por creer que había una razón buena para todo lo que la chica estaba haciendo. Y entonces unas ganas imparables de tirarme hacia ella y ahogarla se apoderan de mi. Pero Zayn, saca el móvil de detrás de la espalda, y sonríe, mientras lo manipula y una grabación empieza a inundar la sala. La voz de Alice, mientras relata todo, mientras se pone en evidencia delante de una grabadora sin saber que era grabada. Una sonrisa feroz aparece en el rostro del chico.
- ¿Vemos como se toma esto la policía?
Y antes de que la chica pueda tirarse al cuello de alguno de los dos, unos brazos fuertes la agarran, dejándola prisionera.
- He llamado a la policía, llegarán en unos segundos, estás perdida. - La voz de Harry, hace que toda la tensión, el odio, la ira, el enfado, la furia, todo sentimiento, se esfume de mi cuerpo, y entonces, siento que me caigo, y que sus grandes manos suaves, me agarran sin dejarme caer, sonrío, y me dejo vencer por la inconsciencia.

~Nerea~
Noto un pinchazo en el estómago, y estúpido sentimiento de culpabilidad se apodera de mi. Intento ignorarlo, y seguir apoyada en su cuello, perdida en su boca, pero no puedo, abro los ojos, y entonces, en un segundo, todo cambia. Ni un sentimiento en ese beso. Me aparto y miro a Dan a los ojos, que sonríen, y las palabras salen solas y atropelladas.
- Lo siento, pero le quiero a él, gracias por todo, eres el mejor amigo que nadie puede tener.
Le doy un beso en la mejilla, intentando no mirar sus ojos, para no sentirme pero de lo que ya lo hago. Y le abrazo.
- Siempre lo he sabido. Corre antes de que sea tarde, no dejes que se te escape, ¿vale?
Su aliento cálido abandona mi oreja, sus brazos apartan mi cuerpo, y su boca sonríe, asintiendo. Echo a correr, con lágrimas cayendo por la cara. Las ropas empapadas por la lluvia me pesan, pero me siento tan ligera como si no llevara nada, como el viento me llevara.
Llego a casa. Mi madre me mira preocupada, a quien se le suma mi padre, y el pequeño también se gira cuando corro hacia la habitación.
Cojo el móvil de la mesilla, y envío un mensaje, corto, simple, directo. Y, simplemente, espero allí sentada, a que llegue la contestación, con el corazón encogido.

viernes, 5 de octubre de 2012

Capítulo 53.

~Nerea~
Salgo de clase. Agarro fuerte la carpeta. Me tiemblan las manos y trato de ocultarlo, recogiéndome ansiosa el pelo. Oigo las voces. El ruido de estudiantes riendo, charlando, saliendo y entrando. Miro directamente al suelo y al frente, queriendo evitar encontrar miradas. Noto el corazón latiendo fuerte dentro de mi pecho, así que empiezo a acelerar.
Salgo por la puerta principal, que está atestada de adolescentes, que empujan y pisan sin conciencia alguna. Logro salir. Suspiro, tragando aire nuevo, llenando los pulmones.
Unos dedos dan golpecitos ansioso en mi hombro. Me giro lentamente.
Unos ojos verdes, escondidos tras unos enormes cristales algo sucios. Una sonrisa amable, encantadora. Dejo que mi cuerpo se relaje al instante de verlo, su cara conocida. Un sentimiento de vacío me destroza el estómago.
- ¿Qué tal? - pregunta sonriente.
- Bien - le devuelvo la sonrisa.
Y sin mediar alguna palabra más, echamos a andar.

~Clea~
Noto como me quema la piel de las mejillas, de todo el cuerpo. Imagino que debo estar de un tono rojizo, llena de rabia, con humo saliendo de mi cabeza rubia. Pero nada de eso me importa. Sonrío un segundo, antes de gritar y enganchar el pelirrojo pelo de la otra chica entre mis manos, que golpean con fuerza a todas partes, arrancan y se llevan mechones pelirrojos enganchados.
Ella tarda un segundo en reaccionar, pero lo hace, me agarra del pelo, tirando para todos lados, da patadas al aire, de las cuales, algunas me alcanzan, pero el odio es tal, que no me hacen daño alguno.
Oigo mi voz, como si fuera la de otra persona, gritar todo tipo de palabrotas existentes en el mundo.
Pero entonces. Algo me aprieta fuerte, tan fuerte que me paraliza el cuerpo, apartándome de la chica herida, ya exhausta por lanzar ataques que no causan efecto alguno.
Pataleo, agito la cabeza, y tiro puñetazos que impactan en los brazos de Zayn.
- ¡Suéltame Zayn! ¡Qué la mato! ¡Yo mato a esa zorra! ¡La mato!
Noto un leve aliento cálido en el oído, su voz que susurra, 'tranquila Clea, por favor, hazlo por mi, por favor, tranquilizate, se que eres mejor que ella, no te rebajes a su nivel, por favor'. Suplica y miedo se juntan en esa voz apenas audible. Noto que el cuerpo pierde todas sus fuerza, que los arañazos empiezan a escocer, la cabeza a picar allí donde ha sido magullada, y en la piel empiezan a notarse los moretones donde ha impactado un golpe. Toda la rabia se va, deprisa, evaporándose, dejándome helada por el aire frío que se cuela por la puerta abierta. Me estremezco. Zayn me deja en el suelo y me aprieta contra él, prestándome calor corporal, apaciguando mi furia, tranquilizándome.
Noto las ganas de llorar ascendiendo por mi garganta, las lágrimas aprisionadas en los ojos. Cierro fuerte los puños, aprieto los dientes, y me obligo a no llorar.
- ¿Puedes hablar? - sus ojos están llenos de esperanza.
- Claro, pero, no me sueltes la mano, por favor.
Sonríe a modo de respuesta y me aprieta la mano.

~Lorena~
Ensayan I wish. Sus voces suenan tan compenetradas, con tanta melodía, tan, tan, increíbles juntas, que parece irreal.
Suena la melodía de un móvil. Harry saca su móvil del bolsillo derecho de su pantalón blanco. Lo coge y lee el mensaje. Su cara va cambiando poco a poco mientras lee, va intensificando su preocupación, hasta que lo apaga y lo vuelve a meter en su bolsillo, donde se acopla perfectamente.
Los demás se acercan. Murmuran entre ellos. No logro enterarme de lo que dicen, pero cuando estoy a punto de preguntar, Harry se encuentra delante mio, con sus ojos verdes grisáceos mirándome fijamente, preocupado.
- ¿Que ha pasado?
- Clea. Se ha liado a puñetazo limpio con Ali, Zayn dice que quizás llegue más tarde.
- ¿Pero qué? ¿Clea está bien? ¡Oh dios!
- Sí, ella está bien, Zayn la está intentando tranquilizar.
- No, Clea es demasiado impulsiva, si odia tanto a Ali, puede no darse cuenta de lo que hace.
- ¿Quieres ir a verla?
- Por favor.
Asiente con la cabeza. Se retira hasta los chicos que bajan del escenario. Explica rápidamente que me va a llevar a Clea, y en medio segundo le tengo agarrando mi hombro, fuerte, intentando, ¿tranquilizarme? No sé, pero no me importa, me reconforta.

~Nerea~
Llego a casa. Dan me abraza, cruzamos un 'hasta luego' y se va, como todos los días desde hace unos meses.
Llego a casa, en la que, como es normal, están mi madre y mi hermano pequeño.
- Hola mamá, enano - le digo mientras revuelvo su pelo oscuro.
Mi madre sale de la cocina, me da un beso en la mejilla, y deja el plato de pasta caliente en la mesa.
Voy a mi cuarto, suelo la mochila, me pongo algo más cómodo y vuelvo al salón, dónde el pequeño protesta porque no quiere hacer las tareas.
- ¿Qué tal te ha ido cielo? - pregunta mi madre mientras se estira en el sofá.
- Bien, cómo siempre.
Mi madre suelta un 'me alegro' y fija su atención en la televisión. Yo como, sin demasiadas ganas. Lo termino todo, me tomo la pieza de fruta y recojo la mesa.
Mi madre duerme, mi hermano está haciendo tareas, así que me dirijo a mi cuarto, contenta de poder evadirme un rato.

Paso las fotografías, una a una, despacio, fijándome en cada detalle, mientras los ojos se me humedecen, amenazando con soltar alguna que otra lágrima. Mis dedos recorren el azul pelo de él, su sonrisa con casi imperceptibles brackets, yo, apoyada en su hombro, queriéndome esconder mientras río, el collar en su cuello. Me llevo la mano al cuello, al hueco entre las clavículas, pero no hay nada. Palpo por todo el cuello. Nada. Empiezo a buscar por toda la habitación, desesperada, pero tampoco hay nada.
Entonces algo cruza mi cabeza. Dan y yo hace unas horas, paseando por el parque, pisando las hojas secas, él, agarrándome los hombros, sacudiéndolos fuerte, y luego, sentir el cuello desnudo, sin nada, como si faltara algo.
Se me encoge el estómago. Busco el móvil y llamo.
- Hola Ne - dice alegre al otro lado de la línea.
- Dan, he perdido el collar del trébol.
- ¿Has buscado bien?
- Sí, estoy segura de que se me ha caído en el parque, joder, tengo que encontrarlo antes de que lo puedan coger.
- Tranquila, nos vemos en el parque en ¿quince minutos?
- Vale, gracias.
- De nada.
Y cuelga. Me cojo la chaqueta, vuelvo a ponerme las botas y salgo a toda prisa de casa.

Llego al parque y lo veo sentado en un banco. El cielo está gris, cerrado, amenazando con descargar agua sobre la ciudad. Me meto más en mi chaqueta y corro hacia él, que ya se pone en pie.
Lo abrazo.
- Gracias por ayudar, en serio, eres el mejor.
- Primero busquemos, luego me lo agradeces, ¿vale?
Asiento. Decidimos buscar cada uno por una parte del parque y me voy a rastrear a la acera de enfrente, por la que he llegado.

Termino de mirar debajo de un banco, de retirar todas y cada una de las hojas ya caídas y amontonadas a todos lados. Es el último sitio que quedaba, y no hay nada. El cielo se ha oscurecido, está aún más cerrado, y la noche la empieza a hacerse patente. Y tras tres jodidas horas revisando el ridículo parque no ha aparecido nada. Me llevo las manos a la cabeza, mientras intento que las lágrimas de impotencia no lleguen a salir de mis ojos. Grito, grito muy fuerte, rasgándome la garganta. Los brazos de dan me agarran por detrás, y me tapan la boca. Cuando una gota de lluvia impacta en mi mano. Y tras esa, empiezan a caer todas, con fuerza, con intensidad. Pero me da igual estar bajo la lluvia, mojándome, calándome hasta los huesos.
Me doy la vuelta y veo a Dan, que alza una cadena que brilla, con un trébol de plata en su centro. Noto que las lágrimas escapan a mis ojos, empapando un poco más mi rostro. No me importa llorar, porque esas lágrimas son de felicidad, porque la lluvia las borra, porque tengo que sacarlo todo, liberarme de todo.
Le miro, directamente a los ojos. Noto su cara más cerca de la mía, su respiración calentando mi nariz, y de repente, el roce de sus labios contra los míos, el sabor a lluvia en mi boca, mezclado con el salado sabor de mis lágrimas. Enredo mis brazos en su cuello, y me dejo llevar.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Capítulo 52.

~ Harry Styles ~
Voy a abrir, con la mandíbula bien apretada, intentando fingir una sonrisa.
- ¿Qué pasa rizos? - me alborota el pelo.
Pasa y ve a Lorena, que se ha incorporado y trata de poner bien el vestido y se suelta la trenza que ha quedado destrozada.
- Hola, soy Louis - da un beso a Lorena en la mejilla, que se queda colgada esperando el segundo que nunca llega.
- Yo soy Lorena - responde al fin, con una gran sonrisa en la cara.
- Harry no me dijo que iba a tener compañía, lo siento si os he, chafado la fiesta.
- No, tranquilo, solo, hablábamos.
- No, la verdad es que sí me nos has jodido el momento, se que tú me quieres solo para ti, pero tienes que asumir que nuestra relación es abierta.
- Harry, no hagas eso, en serio, lo aborrezco - dice Lorena.
Louis empieza a reír, tapándose la boca con la mano. Me avergüenzo, noto que me ruborizo, pero intento disimularlo.
- ¿Llevarás a Lorena al concierto de esta noche?
- ¿Un concierto? ¿Vuestro? ¡Ay dios mio! - se tapa la boca para no gritar, e intenta retener las lágrimas.
Miro a Louis y le sonrío, y él me devuelve la sonrisa.

~ Clea ~ 
Abro los ojos cuando siento un roce en la mejilla. Me giro y veo a Zayn, que me dedica una sonrisa de medio lado, mientras sigue pasando los dedos por mi mejilla, por el pelo que se pega a ella. Le cojo la mano, girando la cabeza, y sonrío. 
- Hola - susurro.
'Hola' dice sin palabras. Me da un ligero beso. Acurruca su cabeza en el hueco de mi cuello, pasa la mano por debajo de mi pecho y cierra los ojos, como queriendo volver a dormir. Empiezo a tocarle el pelo, y nos quedamos así durante un cuarto de hora, quizás más. 

- Vamos Zayn, que vamos a llegar tarde - Me apoyo en el marco de la puerta del baño. Zayn pasa un peine cuidadosamente por su tupé, intentando que no se deshaga lo más mínimo. - Tío, que emperifollado eres. 
Resoplo y me voy de allí. Bajo las escaleras, hasta la cocina. Abro la nevera y busco. Encuentro una tableta de chocolate a medias. La cojo y empiezo a darle pequeños mordiscos. 
- ¿Otra vez comiendo? No entiendo como no eres un tonel ya.  
- Ejercicio. 
Levanta las cejas, acusativo. Me río y le retiro la mirada, intentando hacerme la enfadada. 
Se acerca a mi, intentando ser silencioso, pero mi oído es demasiado fino, y él demasiado torpe. Cuando está cerca de mi, me besa el cuello. Me estremezco. 
- Perdón. - susurra, calentándome la oreja con su respiración. 
Me giro y le sonrío. Engancho las manos tras su cuello y, mirándole a los ojos, le beso. 

~ Lorena ~ 
- ¿Dónde vamos, pues? - cojo el bolso y salgo detrás de Louis. 
- Niall y Liam nos esperan. Zayn y Clea van de camino, si no se han entretenido. 
Su tono es divertido. Yo me sonrojo, no había pensado en Clea en todo el día, y me siento algo culpable. Unas grandes manos me agarran los hombros, con fuerza, haciendo que los encoja. Miro hacía atrás, y me encuentro a Harry sonriéndome. 
- Para, me haces daño - le cojo una mano y se la quito. 
- Pero, ¿queréis venir? - dice Louis que se ha sentado ya en el asiento del conductor y pone el coche en marcha. 
Harry se acerca a mi oído y me susurra algo que no llego a comprender. Me encojo de hombros y lo sigo hasta el coche. 

Llegamos a un gran local. Parece que estamos en la parte trasera. Nos bajamos del coche y entramos a través de una pequeña puerta al establecimiento.Los chicos echan a andar, como si conocieran demasiado bien el lugar. Al cabo de unos minutos, entramos en una sala grande. Totalmente cerrada, pero con mucha iluminación. Hay un gran escenario, y en él, un chico rubio, con un polo rojo, y un chico castaño con una camisa a cuadros. Niall y Liam. 
Los chicos bajan del escenario cuando ven a Louis y Harry. Se saludan con un simple hola, y un intercambio de sonrisas, y centran su atención en mi. 
De repente, noto que se me taponan los oídos, y solo distingo el movimiento de sus bocas al hablar. Intento tranquilizarme, pero solo consigo ponerme más nerviosa. No sé como, encuentro palabras en mi boca, que piden agua. Después. noto que alguien me coge la mano y me guía a través de la sala, al pasillo por el que hemos llegado hace unos minutos. Veo un deposito de agua, con vasos de plástico al lado. Cojo uno, lo lleno y me lo bebo de un trago. Poco a poco me tranquilizo, y descubro que ha sido Niall el que me ha acompañado a por agua. 
Lo miro bien. Su rubio pelo, sus ojos azules, su nariz algo grande, sus dientes con brackets, su polo rojo que le queda un poco ajustado en los brazos y el abdomen, sus pantalones color crema, y sus zapatillas blancas. 
Vuelvo a subir la mirada, lentamente, y veo que tiene el brazo vendado. 
- ¿Qué te ha pasado? - le señalo el brazo. 
Él mira, y esboza una sonrisa fingida. - Le pegué un puñetazo a la pared - dice mientras se encoge de hombros. 
- ¿Y eso?
- Nerea. 
Su voz sale rota. Su cara cambia radicalmente, y baja la mirada al suelo. 
Una culpa irracional se apodera de mi. No, irracional no, tengo toda la razón en sentirme culpable, yo tengo toda la culpa de que ellos ya no estén juntos, toda la culpa. 
Intento buscar su mirada, pero está perdido, fuera de allí. 
- Niall yo, lo siento - digo con las lágrimas en la garganta, me la aclaro - lo siento mucho. 
- Volvamos, nos estarán esperando. 
Me mira y sonríe, o hace el intento, porque sus labios se curvan en una extraña mueca. 
Volvemos a la gran sala y hacen las presentaciones formales. Después, deciden ensayar mientras esperan a Zayn, y yo, disfruto del 'concierto' privado como si fuera el sueño más bonito del mundo, que en este caso, no es un sueño, es una increíble realidad. 

~ Zayn Malik ~ 
Tocan a la puerta. Intento no hacer caso, seguir fundido en sus labios. Vuelven a tocar, ésta vez con más fuerza. 
Clea se separa, con el ceño fruncido, y va hasta la puerta. 
Vacila unos segundos antes de girarlo y abrir la puerta. 
Corro, y en unos cuantos pasos estoy junto a ella, agarrándola fuerte por la cintura, en un intento de demostrar que es mía, y también de retener el odio que le asciende por el cuerpo, provocando un aumento de su temperatura, y haciendo que su piel se ponga de un tono más rojizo. 
- Oh, vaya, pero si la zorra está aquí. 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Capítulo 51.

 ~ Zayn Malik ~
- Hasta mañana rizos. Encantado de conocerte Lorena. - Saludo a los dos que no se han molestado en salir del coche.
- Igualmente Zayn - sonríe - Hasta mañana guapa. - Se despide de Clea.
- Hasta mañana Lorena. Y Harry, cuídamela, o tu descendencía quedará en el olvido.
- Yo también me alegro de verte, pequeña. - Se tapa la entrepierna.
Nos reímos.
Harry arranca el coche y en pocos minutos se pierde de vista.
Entramos a casa.

~ Nerea ~
Respiro hondo. Me echo agua fria en la cara. Me seco con la manga del jersey y me echo unas gotas para que la rojez abandone mis ojos. Me miro una última vez al espejo, comprobando que apenas se nota que he estado llorando. Salgo al pasillo.
No se oyen ruidos, ni se ve a nadie en él. Las puertas están totalmente cerradas, todas ellas, una hilera de puertas de madera altas se expande hasta perderse al fondo del largo pasillo.
Cuento hasta diez en silencio, mientras ando, buscando el aula.
Llamo a la puerta. Un débil '¿se puede?' preguntado a media voz sale de mi garganta, todavía presa de un nudo que la oprime. Me aclaro la garganta. La profesora me mira molesta, pero hace un gesto que me indica que pase, me siente, y me calle.
Recorro la clase,  intentando ocultarme en el ancho jersey fino que llevo puesto, mientras todas las miradas caen sobre mi.
Llego al final de la clase, y me siento en mi pupitre, el más apartado de todos, junto a la ventana.
La profesora da un manotazo a la mesa, y parece hacerse daño, pero intenta disimularlo.
Me hundo en mi pupitre, dando gracias en sinlecio a la profesora por haber quitado todas las atenciones de mi.

~ Zayn Malik ~
- Zayn, ¿dónde mierda tienes la comida? - Clea rebusca en el frigorífico - Oh por favor, Zayn, ¿qué tienes en la cabeza? Que tienes que comer joder, ¿en serio no tienes nada? - sigue rebuscando por la despensa y cajones varios.
Se para, me mira. Unos mechones le caen a la cara, y ella se los intenta poner detrás de la oreja, pero vuelven a soltarse.
- Y ahora te ríes de mi, ¿pero qué te crees que eres Malik?
- Me creo que soy tio. Que tengo 19 años. Que soy famoso, cantante. Que soy dolorosamente guapo. Estoy increiblemente bueno. Y mi temperatura corporal ahora mismo sobrepasa la normalidad.
- Vale, veo que sobro. Os dejo solos a ti y tu amor propio. Adios Malik y autodisfrutate, ya sabes, piensa mal campeón.
Intenta ir hacia la puerta, pero la cojo antes de que llegue. Empieza a patalear, y a soltar ruidos raros desde el fondo de la garganta, pero la aprieto más contra mi.
- Zayn, me estás aplastando las tetas.
- ¿Explotarán?
- ¡Estúpido!
Aprieto menos, y ella se da la vuelta.
Noto su pulso acelerado contra el mio, su respiración en el hueco de mi cuello.
Mis labios chocan contra los suyos. Un beso largo, lleno de pasión, quema.
La cojo en brazos, sus piernas rodean mi cadera, asiendola con fuerza. La llevo hasta el salón y la tumbo en el sofá, quedando encima de ella.
Noto su piel ardiendo bajo la ropa que poco a poco va desapareciendo, entre beso y beso.
No queda ropa entre nosotros. Clea me mira, con una preocupación tratando de ser escondida.
- ¿Qué pasa?
- ¿Tienes protección?
- Tranquila pequeña, esyá todo controlado.
Le sonrío, y ella me devuelve la sonrisa. La beso, esta vez con menos ferocidad, un beso que se alarga, mientras la hago mia, de nuevo.

~ Harry Styles ~
Giro a la derecha. Estoy conduciendo despacio, por ella, no quiero correr peligro con ella dentro del coche. Vuelvo a girar, y aminoro la velocidad cuando entro por la verja que se abre poco a poco. Paro el motor, y me dispongo a salir, pero ella me agarra la mano.
- Harry, se supone que me deberías llevar a casa, mi padre estará preguntándose donde estoy, y no es bueno cuando...
Mis labios ahogan sus palabras. Es un roce leve, un beso corto, pero la hace callar, despreocuparse, relajarse.
- Todo está controlado, tranquilízate un poco.
Le sonrío, y ella se sonroja, sin darse cuenta. Me suelta la mano y salgo del coche, corriendo hacia su puerta.
La abro, y ella me mira mal, me enconjo de hombros.
- ¿Qué?
- Como sigas haciéndo cosas como estas te odiaré.
- ¿Por qué? - río.
- ¡Harry, estamos en el siglo veintiuno, y además no tengo 5 años!
Sale y da un portazo. Pasa pormi lado y se va hasta la puerta. La sigo con la mirada, y al ver que me espera, corro hasta allí.
Abro la puerta y entramos. Voy a la cocina, y cuando vuelvo la veo sentada en el sofá, con los pies recogidos sobre él.
- Anda, ponte cómoda mujer, no estés ahí de pie - le digo irónicamente, y le ofrezco un botellín de cerveza.
- ¿Sabrás que soy menor verdad? Si me entra un arrebato de celos, podré decir que me emborrachaste e intentaste abusar de mi.
- No harías eso, estás enamorada de mi - le sonrío desafiante.
- No lo estoy, idiota.
- ¡Se te nota en la cara!
- No seas idiota.
Y de repente un cojín impacta en mi cara, pillandome desprevenido. La cerveza me cae encima de la camiseta. Me vuelvo hacia ella, que ríe. Me levanto y me tiro al sofá, sofre ella, intentando hacerle cosquillas, pero sigue impasible.
- ¡Esto no vale, no eres humana, es trampa!
Ríe con más ganas. Mientras la observo. Entoncés para de reír, y me mira a los ojos, verde contra gris verdoso. Y, como un acto reflejo, la beso.
La beso, y noto que me acelero, que mi respiración empieza a agitarse, y la suya también, pero entoncés, su mano me aparta de ella, que me mira tímida.
- Lo siento, si quieres que pare, dímelo, soy un estúpido.
- No, no es eso, esto es lo único que quiero hacer, es lo único en lo que pienso ahora mismo, es solo que...
- ¡Harry, abremé, que no tengo llaves!
Me aparto de ella, mientras susurro entre dientes, '¡Maldito desafortunado!' respiro hondo, y voy a abrir.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Capítulo 50.


~ Lorena ~
Estoy sentada junto a un señor mayor, con unas grandes gafas antiguas, que hacen que sus ojos se vean terriblemente inmensos tras los gruesos cristales. Su boca se mueve mientras lee la página del periódico, ensimismado, sin darse cuenta de que lo observo. Tengo las piernas cruzadas, y mis dedos tamborilean sobre la piel desnuda de mis muslos. Llevo un vestido de un tono coral, de manga corta ancha, con un bonito escote; se aprieta en la cintura con un cinturón fino trenzado de color marrón chocolate y cae suelto hasta la mitad del muslo. El pelo me cae en una trenza sobre el hombro.
- ¿Por qué te has arreglado tanto? - miro hacia arriba y veo a Clea.
Ella viste unos pantalones cortos vaqueros con hilachos sueltos, los bolsillos sobre salen de ellos, con un estampado de calaveras oscuras. Lleva una camiseta blanca ancha, de tirante ancho y sin escote alguno, con un rayo en plateado en todo su centro.
- Me apetecía ponerme un vestido, solo eso.
- ¿Y también te apetecía ir a la peluquería para que te hicieran un extraordinario peinado que combinara con tu increíble maquillaje? - me sonrojo- ¿Me lo cuentas o te lo saco ala fuerza?
- Harry viene a recogernos al aeropuerto. - digo con una débil voz.
- Zayn también – sonríe ampliamente.
En ese momento avisan de que nuestro vuelo saldrá en unos minutos, cogemos las maletas y todo lo correspondiente y nos vamos hacia el avión, rumbo a Londres.

~ Nerea ~
Me despierto. El pulso está acelerado, muy acelerado. Tengo todo el cuerpo empapado en sudor, pero estamos en otoño, la temperatura exterior es fría. Me duelen las palmas de las manos y al inspeccionarlas me doy cuenta de que se me han quedado engarrotadas por haber estado tanto tiempo con los puños apretados. Me incorporo lentamente, y suelto el aire retenido. Empiezo a respirar trabajosamente, mi mente aún sigue en la pesadilla. Me llevo la mano al pecho, y noto que mi corazón está acelerado, el miedo aún sigue en mi cuerpo. Muevo la cabeza, pero lo único que consigo es marearme. Me levanto de la cama y, a trompicones llego al baño. Me echo agua fría en la cara. Me miro al espejo. Tengo la cara terriblemente pálida, y se nota el miedo aún latente en mi cuerpo. También hay unas pequeñas ojeras bajo mis ojos, de cansancio.
Vuelvo a la cama y me siento, con la espalda apoyada en el cojín.
Mañana hay instituto, y son las cuatro de la mañana. Mi mente se bloquea en la palabra instituto, y mi cuerpo empieza a temblar ligeramente.
Me agarro los codos, como si quisiera abrazarme a mi misma.
‘Tranquila’ susurra mi cabeza ‘no va a pasar nada, no pueden contigo, eres fuerte, no pueden hundirte’.
Pero no sirve, mi cuerpo sigue temblando. Nada sirve para sofocar el miedo al tener que enfrentarme un día más a insultos, a miradas de asco, a pintadas en las paredes. Me miro la pierna, un moratón reluce a la altura del muslo. Enfrentarme a empujones.
Me tumbo en la cama, de cara a los posters de la pared. Cierro los ojos, y mi mente empieza a recordar aquel día en que los conocí. Poco a poco, dejo de temblar, mi pulso vuelve a la normalidad, y vuelvo a sentir el frío del otoño pegado a mi piel, mientras una sonrisa se pinta en mi cara, y el sueño se hace dueño de mi cuerpo.

~ Harry Styles ~
Conduzco rápido, me gusta la rapidez, me gusta el sentimiento de libertad. Oigo los pitidos del claxon de algún que otro coche, algún que otro insulto, pero sigo a mi velocidad, cambiando de carril para adelantar, acelerando en semáforos que amenazan con ponerse en rojo.
- ¡Estúpido que nos vas a matar!
- Tranquilízate, conduzco a menudo, y mírame, sigo vivo.
- Eso es lo que me extraña.
Aminoro la velocidad, y Zayn se relaja, su tensión desaparece ligeramente y vuelve a mirar por la ventanilla, aflojando la mano que agarra la puerta. Pero entonces pego otro acelerón para escapar a un semáforo y freno de pronto ante un paso de peatones antes de arrollar a una mujer que pasa presurosa, enviándome una mirada de odio a través del cristal de sus gafas.
- ¡Gilipollas! - grita Zayn mientras se recoloca en el asiento, al parecer había salido disparado al frente en el frenazo.
Sonrío mirando aún al frente, giro a la derecha y hago otro giro brusco para aparcar el coche.
Miro a Zayn, que clava sus ojos llenos de furia en mi, yo me encojo de hombros y sonrío.
- ¡Hemos llegado!
- Haré que te retiren el permiso maldito Styles del demonio.
Me río y salgo del coche. Me estiro y doy una bocanada de aire que inunda mis pulmones.
Cierro la puerta del coche, y, sin esperar a Zayn, empiezo a andar hacia el aeropuerto.
Hace un buen día para estar a mediados de otoño. Cojo la chaqueta y escondo la cara en ella para que el aire frío no me de en la cara. Hace mucho aire, pero el sol brilla en el cielo, aunque no aporta ni una chispa de calor.
Llego al aeropuerto, por suerte no hay demasiada gente, y la chaqueta me cubre la cara, las gafas de sol no dejan ver mis ojos y me he recogido el pelo, y puesto una gran gorra, que hace que parezca que mi pelo es corto. Una mano se apoya en mi hombro, y me doy la vuelta lentamente, con miedo a que alguien me haya reconocido.
Veo a Zayn, también intentando ocultar la cara como puede, y suspiro aliviado.
- ¿A que hora llegaba el vuelo?
Miro el reloj, distraídamente.
- A las nueve, son las nueve menos cinco.
Me encojo de hombros y empiezo a andar hacia el fondo del aeropuerto. Llego a las sillas y me siento, comprobando el reloj.
Una voz masculina algo chillona, anuncia que un vuelo va a aterrizar, me levanto corriendo de la silla y busco a Zayn con la mirada, pero no lo encuentro y sin él me voy a recibir a las chicas, a Lorena.

~ Lorena ~
El avión aterriza. El vuelo se me ha hecho eterno, no podía conciliar el sueño, y tampoco podía concentrarme en mi libro, y mi móvil estaba sin bateria y debía llamar a mi madre al llegar.
- Clea – susurro – Clea despierta – la cojo por los hombros y empiezo a sacudirla.
- Mamá que te he dicho que no, que no voy a ir contigo a comprar.
- Clea despierta, que estamos aterrizando, hemos llegado.
Le doy un ligero guantazo en la cara, y entonces sus ojos se abren de par en par, y se lleva la mano a la mejilla.
- ¡Hija de la gran...
 - ¡Clea que hemos llegado idiota! - la corto.
Empieza a mirar a su alrededor, la gente está desabrochando sus cinturones y salen poco a poco del avión con sus maletas a cuestas.
Se incorpora, despierta del todo, y coge su pequeño equipaje. La imito y salimos del avión.
Empiezo a andar, mientras miro a todos lados, buscándolo. 'mierda, ¿quién me mando no ponerme las gafas?'. Cierro los ojos un poco para poder ver mejor. Nada, ni rastro del rizos.
- Hola guapa – me giro y veo a un tipo con gafas de sol y una gorra.
El chico se inclina hacia mi, para darme un beso, pero mi mano impacta en su mejilla. Bajo la mano, que pica, intento que no note que me he echo daño, escondiendo la mano tras el vestido.
- Eres un gilipollas.
- Y por lo visto sería un agente secreto buenísimo – sonríe y baja un poco las gafas, y entonces lo reconozco, reconozco sus ojos verdosos, con un tono grisáceo, sus labios carnosos y rosados, sus dientes blancos y perfectamente alineados, formando esa sonrisa que me hace sonrojarme.
- Harr...
Pero sus labios seguidos de su lengua me impiden terminar de pronunciar sus nombre. Sus manos aprietan ambos lados de mi cara, y sus labios están junto a los mios, fundiéndose en un dulce beso, un beso que llevo esperando demasiado tiempo, un beso que me parece irreal. Cierro los ojos, cierro los ojos y lo sigo viendo a él, a través de mis párpados.
Entonces se retira, y lentamente abro los ojos, con la boca aún entreabierta, sin ningún atisbo de pintalabios en ella. Sonríe, Harry sonríe y me mira, con sus grandes ojos.
- Hola preciosa.
Y me da un ligero beso en los labios, me coge de la mano, entrelazando sus dedos con los mios, y coge mi maleta con la mano que le queda libre. Echamos a andar, fuera del aeropuerto. Escondo mi mano en la espalda y sin que nadie se de cuenta, me pellizco, todo aquello, es real.

Esto se acaba.

Bueno, pues quería hacer un aparte en la historia para deciros algo que creo que ya sabéis o habéis intuido. Esta fanfic se acaba. 
Sí, la verdad es que me da cosa terminarla, pero la historia ya no da para más en mi cabeza, y creo que va siendo hora de terminarla. 
Creo que solo habrá como unos cinco o seis capítulos más, en los que todo se desarrollará bastante rápido, para no aburriros con capítulos chorras. 
Bueno, quería daros las gracias a todos los que leéis la fic, a todos los que la habéis seguido desde el principio, y a todos los que a lo mejor empezaron hace poco a leerla. 
La verdad es que muchos me dijisteis que no queríais que acabase el fanfic, que os gustaba mucho, y bueno, lo siento, porque yo creí que esto iba a ser más largo, pero teniendo en cuenta que ya empiezo el instituto, que entro a tercero, y que los estudios van por delante, es mejor que la termine ya. 
Gracias por leer, por los comentarios, por decirme que escribo muy bien, porque verdaderamente, eso significa mucho para mi, que a la gente le gusta como escribo, me da más ganas de intentar escribir un libro en el futuro, así que de verdad, gracias, muchísimas gracias por leer, porque, esto fue un proyecto, cuando lo empecé no tenía ni idea de como iba a desarrollar la historia, básicamente, escribía sobre la marcha, y al final salió esto. 
No quiero enrollarme demasiado, ni dármelas de escritora profesional. 
Os quería comentar que estoy dándole vueltas al tema de escribir otra novela, un fanfic, o quizás una historia normal, sin personajes famosos ni nada por el estilo, y quería pediros vuestra opinión, así que, ya sabéis, si queréis que escriba otra, dejadme un comentario, o por twitter, me da igual. 
Y bueno, otra vez más, muchas gracias por leer, gracias por seguir la historia, gracias por los halagos, gracias, por todo, espero que os haya gustado esto, y que os quiero mucho.