Seguidores

domingo, 27 de mayo de 2012

Capítulo 24

~ Nerea ~
Su dedo recorre la piel de mi brazo izquierdo. Mi mano nota los latidos de su corazón, mientras escribe en su pecho palabras de amor invisibles. Suena una canción, nos miramos. Me aparto un poco para que pueda coger su móvil que vibra y suena sobre la mesa que hay frente a nosotros. Descuelga.
- ¿Sí?
- Niall, ¿os apetece venir mañana a comer? Os quiero presentar a Ali.
- Claro Zayn, por qué no.
- Está bien, luego te llamo y te confirmo la hora y el sitio.
- Vale Zayn.
- Y Niall, trae a Nerea ¿vale?
- ¿Creías que iría sin ella? - se oye una leve risa al otro lado del teléfono.
- Hasta luego Niall.
Y cuelgan.  Lo miro, preocupada. Me he enterado de toda la conversación ya que estaba a su lado. Él me mira, sonríe y me besa.
- Tranquila pequeña, Clea va a estar bien acompañada.
Y ese dulce beso y sus palabras hacen que toda preocupación en mi desaparezca.

~ Clea ~
Estoy sentada en una mesa al lado de una gran ventana, miro por ella mientras todo un huracán de pensamientos y sentimientos intentan asentarse en mi cabeza. Una llamada me devuelve a aquel Starbacks casi vacío.
- Hola Harry - sonrío.
- Hola Clea - su grave voz.
- ¿Qué quieres?
- Zayn acaba de invitarnos mañana a comer.
- Vale, me parece bien.
- Quiere presentarnos a Ali. - Esas palabras pesan sobre mi.
- Vale, ya era hora de que se dignara a hacerlo. - No sé de que rincón de mi cuerpo he conseguido sacar esas palabras pronunciadas con tanta firmeza.
- Entonces, ¿vas a venir?
- Solo si tú asumes el papel de 'mi pareja'.
- Sabes que lo haré encantado preciosa. 
- Pues entonces hasta mañana Harold.
- Mejor hasta luego, te llamaré después.
- Como quieras rizos.
Cuelgo y en mi cara se dibuja una tonta sonrisa, producida por aquel 'preciosa' pronunciado con su voz y por aquella corta conversación. Sin saber por qué, necesito que mi móvil vuelva a sonar y en la pantalla salga su nombre.

Dos horas más tarde.
'¿Dónde estás preciosa? Quiero hablar contigo'
El césped está recién cortado y el suave aroma que desprende se introduce en mi nariz y me provoca una agradable sensación. No hay demasiada gente allí, y los pocos transeúntes resultan ser personas mayores que pasean alegres disfrutando de un cielo azul. Quizá por eso ha querido quedar aquí, hay menos posibilidades de que lo reconozcan. Vuelvo a mirar el reloj, impaciente. Se retrasa un cuarto de hora. Miro a un lado a otro, nada. No paro de mover las piernas, desde que llegué a este pequeño parque siento que alguien me observa, y en efecto hay un hombre, con gafas grandes de sol, sombrero que tapa gran parte del rostro, bigote y gabardina que lleva sentado en frente mía desde hace un cuarto de hora. Empiezo a mirarlo y noto que las manos me empiezan a sudar, estoy a punto de irme de allí cuando el hombre sonríe y sus ojos verdes grisáceos asoman por encima de las oscuras gafas de sol. Salgo corriendo hacia él.
- ¡Harry Edward Styles, eres un verdadero capullo!
Se ríe mientras protege su cara de una posible agresión por mi parte, pero al ver que no sucede nada, aparta las manos de su rostro y me mira a los ojos. Intento mantener mi expresión enfurecida. Harry se levanta, se quita la gabardina, el sombrero, las gafas y por último el bigote, que le deja una marca rosada sobre el labio. Sigo manteniendo mi expresión enfadada, pero sin darme cuenta, sus labios se posan sobre los mios suavemente, y sin saber por qué, busco ese beso. 

( ¡Hola buapis! Antes de todo, muchisisisisisimas gracias a todas/os por leer, aunque me gustaría que comentarais un poco más los capítulos y eso, pero bueno, no importa ahora mismo mucho. Quería deciros que he tardado un poco más de lo habitual en subir nuevo capítulo, pero es que esta semana ha sido la feria de Córdoba y no he tenido tiempo para subir. Sé que el capítulo es muy corto, pero ya veis que cada vez son algo más interesantes, o eso pretendo. LO SIENTO MUCHO CIELOS, pero os lo compensaré, I promise. Bueno que os quiero muchisisisisisisimo a todas/os los que leéis mi fic, y que hasta pronto caracolillos mios). 

martes, 22 de mayo de 2012

Capítulo 23.

~ Zayn Malik ~
Estamos en el sofá, sus rizos rojos se acomodan sobre mi pecho haciéndome suaves caricias. Mi mano reposa sobre su hombro, su piel está erizada a causa del suavo contacto de nuestras pieles. Me quedo embobado con algún punto de la pared.
Sus labios rozan los míos y ese beso me devuelve al mundo.
- ¿Qué te pasa? - es una voz un tanto chillona, pero dulce.
- Nada Clea.
- ¿Clea? Zayn, me llamo Ali - se aparta de mí para mirarme a los ojos.
- Lo siento.
- No. ¿Por qué me has llamado Clea? ¿Quién es Clea? ¿Por qué piensas en ella?
- Ali, Clea es una amiga, o espero que lo siga siendo.
- ¿Y por qué no lo va a seguir siendo? - su voz pasa de enfadada a interesada.
- Porque han pasado cosas.
- ¿Es por mi?
- No. Solo yo tengo la culpa, he sido una mala persona con ella.
- Mira Zayn, no sé que ha pasado, pero tú no eres una mala persona, ella sabrá lo que hace, si quiere perderte como amigo, allá ella. Estúpida sería.
- No la insultes Ali. - mi voz se eleva.
- No me grites.
- Lo siento. Pero no la vuelvas a insultar.
Asiente, y acerca sus labios a los mios, pero rechazo su beso. Le doy un beso en la frente y me levanto.
- Creo que deberías irte a casa, tengo cosas que hacer.
- Está bien - se levanta del sofá, recoje sus cosas y nos acercamos a la puerta.
- Adios Ali.
- Adios Zayn - me da un ligero beso en los labios y se va.
Cierro la puerta y subo rápidamente las escaleras. Llego a mi habitación y me tumbo en mi cama, cierro los ojos y la impotencia inunda mi cuerpo.
Pienso, solo puedo pensar en lo que está pasando. No la he visto ni un solo día desde que tome la decisión de besar a Ali delante de todos para que ella lo viera. Tengo que recordarme todos los días el motivo de mi desición para no fastidiarlo todo. Tengo que hacer un gran esfuerzo para no pensar en ella cuando Ali está a mi lado. Y tengo que hacer un gran esfuerzo para parecer indiferente hacía sus sentimientos dolidos.  Me la imagino en la cama de la habitación del hotel, viendo la foto, y con el corazón roto tal y cómo me dijo Niall. Intento apartar esa escena de mi cabeza pero no puedo, y me hace sentir peor persona de lo que ya me siento. Respiro hondo, contando, se supone que eso relaja. Noto sus labios sobre los míos, suaves. Huelo su perfume. Toco su piel. Me pierdo en su mirada azul. Su cara me sonríe. Su pelo le tapa minuciosamente la cara por culpa del viento. Abro los ojos. No ha sido real, solo el mero recuerdo de aquella noche entre las calles de Londres. Noto que mi pulso es acelerado, que en mi cara hay una tonta sonrisa, en mi estómago un cosquilleo y en mis mejillas un ligero rubor. Sacudo la cabeza, e intento pensar en otra cosa. No da resultado. Una musiquilla empieza a sonar, mi móvil.
Lo cojo y leo el mensaje. "Tenemos que hablar".
Debería haber borrado su número. "No hay nada que hablar Clea".
Lo mando. Busco en la agenda su número, marco.
- Zayn.
- Ali, ¿quedamos mañana para comer? Quiero presentarte a los chicos.
- Está bien.
- Mañana paso a recojerte sobre las doce.
- Vale, hasta mañana entonces.
- Hasta mañana.

sábado, 19 de mayo de 2012

Capítulo 22.

~ Niall Horan ~
Sigo sentado en aquel sofá, dónde una hora antes ha estado ella, dónde una hora antes nuestros labios se han encontrado, dónde una hora antes me he dado cuenta de que esa chica no es como las demás.
Suena el timbre, alguien llama enérgicamente, supongo que mis pensamientos no me han dejado oírlo. Corro a abrir, tropezando varias veces. Consigo llegar sano y salvo a la puerta.
- Buenas irlandesito.
- Harry, sabes que no me gusta que uses diminutivos para llamarme, sigo siendo mayor que tú.
- Dejate de tonterías y cuéntame que ha pasado con Nerea - me guiña un ojo.
- Styles, ¿cómo lo sabes?
- Cada un tiene sus contactos Horan. Pero venga, cuéntamelo ya o hago una pataleta de niño chico, sabes que soy capaz.
Cabeceo y me siento a su lado en el sofá, empiezo a pensar en aquello y noto otra vez esa sensación en el estómago, las mejillas hacen un amago de sonrojarse y empiezo a sonreír como un idiota.
- Nos hemos besado.
- ¿Qué?
- Nos hemos besado - repito - y me he dado cuenta de que no es como las demás, Harold.
- Niall, piensa por un momento. Estás en una banda bastante famosa, los medios de comunicación están pendientes de cada paso nuestro, las fans a veces son demasiado entrometidas, se va en un mes, es menor de edad.
- Me da igual Harry. ¿Es que yo no tengo derecho a ser feliz? Porque yo creo que sí.
- Pero Niall.
- No Harry. Estoy un poco harto de no poder hacer nada por miedo a las críticas. Que critiquen lo que quieran, si estoy con ella, nada me importa.
- Vaya, parece que si que va a ser ella.
- ¿Qué?
- Nada Niall.
- Bueno Harry, ¿me piensas contar como sabías que había pasado algo con Nerea?
- Clea estaba en mi casa y Nerea la llamó.
- ¿Por qué Clea estaba en tu casa?
- Estaba mal con lo de Zayn y quería hablar con alguien - hace una pausa - Zayn es idiota, dejar escapar a una chica así.
- Tiene sus motivos.
- Y lo sé. Pero yo que él me arriesgaría, así solo le hace más daño, y no se lo merece.
- Te gusta.
- Es guapa.
- Te gusta.
- Pero ella lo quiere a él - Harry intenta forzar una sonrisa, pero no le sale demasiado bien. 

~ Clea ~
Me quedo pensativa. Nerea sigue con su perfecta sonrisa. Intento sonreír, pero acaba en una especie de mueca. Las lágrimas vuelven a inundar mis ojos. No puedo hacer esto, no puedo estropear su momento con mis problemas. Pero las lágrimas están dispuestas a salir de mis ojos por mucho que mi cerebro les diga que no. Noto su cuerpo apretando el mio. Me escondo en su abrazo, sintiéndome peor.
- Clea, ¿quieres hablar?
- No.
- Necesitas hacerlo.
- No quiero estropear tu felicidad con mis problemas.
- Quiero que me lo cuentes.
- No quiero, me harás sentir peor.
- ¡Qué me lo cuentes!
La miro. Es demasiado buena conmigo. No me lo merezco.
- No. Estoy bien.
- No lo estás. Y hasta que no hables conmigo no te vas a ir - sonrío, siempre consigue que lo haga.
- Pero si tú ya lo sabes.
- Pero tú necesitas desahogarte.
- Ya lo he echo.
- ¿Con quién?
- Harold.
- Pero sigues estando mal.
- Porque soy tonta.
- No lo eres.
- Si, lo soy, me hice ilusiones cuando él me había dicho que no seríamos nada.
- Creíste que podías hacerle cambiar de idea.
- Pero no lo pude hacer. 
- Se ha pasado.
- Un poco. He pensado en pagárselo.
- ¿Cómo?
- Demostrándole que no me importa, que yo también puedo estar con otra persona, que no es nada para mí.
- ¿Y con quien piensas hacerlo?
- He pensado en alguno de la banda. En el único de la banda.

( Este capítulo va dedicadisimo a @/TheBlancaRomero. Blanca, es una mierda, pero aquí lo tienes.)

miércoles, 16 de mayo de 2012

Capítulo 21

~ Clea ~
Shut the door, turn the light off...
La canción sigue, las lágrimas vuelven a mis ojos, sus brazos me presionan fuertemente contra su pecho.
- Harry, es mi móvil, tengo que contestar - la voz se me quiebra.
Me deja escapar de aquel abrazo del que me gusta ser presa. Cojo mi móvil que se encuentra encima de la pequeña mesa de café color caoba, y lo descuelgo al ver que mi pequeña amiga reclama mi atención.
- ¿Qué pasa pequeña? - intenté que mis palabras llegaran a algo más que susurros.
- Necesito hablar contigo - sonaba entusiasmada, algo había pasado, y sentirla feliz me hacía estar algo mejor.
- Ahora mismo estoy en el apartamento de Larry, en media hora me tienes allí.
- Te quiero.
- Y yo.
Cuelgo. Suspiro. Levanto mi mirada. Sus ojos me contemplan, entristecidos, burlones.
- ¿Qué pasa?
- Me vas a dejar aquí solo, plantado. Sinvergüenza.
Le revuelvo los rizos - pero ¡eh! Te quiero - le digo. Se ríe. Nos reímos.
- Si, pero eso no lo arregla.
- Lo siento Hazza, pero Nerea sonaba muy entusiasmada.
- Será mejor que le pida explicaciones al irlandés.
- ¡Pero que mal pensado eres!
- Pero ¡eh! Soy Harry Edward Styles - su preciosa sonrisa hipnótica.
- Anda Harold, no te lo creas tanto.
- Tengo razones para hacerlo, dime que a ti no te gusto - se acerca a mi cara, demasiado. Me pongo nerviosa sin motivo alguno.
- No puedo hacerlo - hagacho la cabeza.
- Bueno, será mejor que te lleve al hotel y vaya a hablar con Horan.
- Será mejor - aún noto la rojez en mis mejillas.
Nos levantamos, cojo mi móvil y mi pequeño bolso. Salimos y nos dirijimos al coche que está aparcado justo en la entrada. Él es el conductor, yo soy la coopiloto. El viaje pasa rápido, sin ninguna palabra entre nosotros, con falsas miradas a traves de los retrovisores, huidas furtivas de sus verdes ojos, sonrisas escondidas. El motor para de rugir.
Se acerca a mi puerta y la abre, caballeroso por su parte. Salgo y entro en el hotel.
- ¡Eh Harold! - me apresuro a llamar su atención antes de que se aleje de allí.
- Dime Clea.
- Gracias - le sonrío.
Me devuelve la sonrisa, cómplice, se mete en el coche y se aleja. Subo las escaleras, parándome medio minuto en cada peldaño, dándome tiempo a sacar fuerzas para forzar una sonrisa, para que no me inunden los sentimientos y las lágrimas no acechen mis ojos.
Llamo a su puerta. Solo puedo ver su sonrisa, y sus ojos que irradian felicidad. Sonrío, sútilmente.
- Bueno, cuéntame - intento sonar entusiasmada, pero noto que la voz se ha perdido a mitad de la frase - cuéntame - carraspeo.
Me mira preguntando con sus grandes ojos si necesito desahogarme, lo necesito, pero su felicidad y el motivo de ésta es más importánte que mis idioteces. Sonrío una vez y pongo el mayor entusiasmo que mi cuerpo me deja.
- Pero venga Nerea, cuéntamelo ya. - He sonado algo más creíble.
- He estado con Niall todo el día.
- ¿Y..?
- Había preparado un picnic en el jardín de su apartamento, pero empezó a tronar y nos metimos en la casa. Tenía mucho miedo. Él me abrazó, y empezó a cantarme Look after you de The Fray, y entonces, su cara y la mía se encontraban a centímetro y

Para ahí su relato. Por un momento se han ido todos mis horribles sentimientos y una intriga se ha apoderado de mi.
- ¿Y..? - insistí con más émfasis.
- Llego Liam.
- ¿NO? - grito.
- Cálla, que ahí no acaba.
Asiento.
- Liam se dio cuenta de que interrumpia, y empezaron a decirme pequeña, y entonces intenté bloquearlos a los dos, pero acabé en brazos de Niall, con su mano sobre mi culo.
- ¡AHHHHHHH! Ese pequeño irlandés se va a enterar.
- Tendrías que haber visto su caro, era un tomate viviente.
- Bueno no te me distraigas, sigue contando.
- Bueno y entonces me empecé a reír por que estava muy avergonzado y él me cogió y me llevó al sofá, y no sé como acabó encima mío y luego todo paso muy rápido, y
- ¿Y qué? - chillé.
- Nos besamos.

lunes, 14 de mayo de 2012

Capítulo 20

~ Niall Horan ~
Sus rosáceos labios a centímetros escasos de los míos, como hace poco más de media hora. Mi corazón late fuerte en mi pecho, mis mejillas aún mantienen el color, y no puedo apartar mis ojos de los suyos. Empiezo a acercarme a su cara, muy poco a poco, es casi imperceptible el movimiento. Rezo porque nadie ni nada estropee este momento. Nuestros labios casi rozándose, su respiración algo agitada, la mía. Los latidos de nuestra respiración llenan la silenciosa habitación. Tiembla disimuladamente. 

~ Nerea ~
Sus manos están apoyadas en el brazo del sofá, una a cada lado de mi cabeza. Estoy acorralada por su cuerpo que se sostiene encima mío. Noto su cabeza cada vez más cerca de la mía hasta el punto en que puedo notar el aire que sale de su nariz al respirar, su corazón que late fuerte en su pecho, raramente acompasado por el mío. Quiero huir pero estoy paralizada, mejor así. Entonces, noto algo cálido sobre mi boca, que se abre lentamente dejándole paso a la lengua, que busca la de él, también desesperada por encontrar la mía. Mil sensaciones recorre mi cuerpo, mi estómago se encoge, la piel se me eriza, las lágrimas se acumulan en mis ojos, y ese beso, dura y dura, y ninguno de los dos ésta dispuesto a interrumpirlo.

~ Niall Horan ~
Su calor inunda mi cuerpo. Mi boca encuentra la suya, y se entrelazan en un dulce beso. Siento algo en el estómago imposible de describir, pero me gusta, me gusta demasiado como para dejar que se esfume. Noto que se me va la respiración, y es entonces, a fuerza de mis pulmones por salvarme la vida, cuando tengo que retirarme de sus dulces labios.
Cojo un poco de aire, unas cuantas veces. Me siento a su lado en el sofá. Nos miramos, a los ojos, sonrientes, tímidos. No es un silencio incómodo, es un buen silencio. No se qué decir, no sé que hacer, sufro un bloqueo mental, y esto es demasiado nuevo y vergonzoso para mi.
- Ha sido perfecto Niall - dice sonriendo, pero su cara se torna triste y las lágrimas se acumulan en sus ojos, salen lentamente.
Las intento parar con mi dedo, la abrazo, no entiendo el motivo de sus lágrimas, pero quiero que acaben a toda costa, la abrazo más fuerte.
- Y entonces, ¿por qué lloras? - le susurro al oído.
- Porque lo he soñado tantas veces que ahora me da miedo despertar y que todo esto se esfume, sin ni siquiera darme tiempo a guardarlo en mi cabeza.
- No es un sueño Nerea.
- ¿Entonces cómo es posible que sea yo a la que acabas de besar? Hay demasiadas chicas mejores que yo ahí afuera, chicas que sin duda te merecerás más que yo.
Eso me produce una sensación desgarradora, no puedo aguantar las inseguridades, y menos las de ella.
- ¿Por qué dices eso? Tú eres a la única por la que muero por besar cada vez que veo.
Sus grandes ojos marrones me miran, incrédulos, brillantes a causa de las lágrimas, sonrío y le doy un ligero beso en los labios. Esa sensación tan agradable vuelve a mi estómago unos segundos.
Acaricio su pelo que reposa en mi hombro. 
- Niall.
- Dime.
- ¿Ahora que va a pasar?
- No sé.
- ¿Entonces?
- Solo quiero poder disfrutar de tus besos cuando este contigo.
- Pero en un mes y poco más vuelvo a España.
- Pero aún estás aquí, en Londres, a mi lado.
- Si pero...
La callo con otro suave beso. Puede que tenga razón, pero no soy de las personas que piensan en el futuro, me gusta vivir el presente, ya arreglaremos lo demás cuando venga.
La tarde pasa entre besos, caricias, abrazos, sonrisas, miradas, palabras.

~ Nerea ~
Me deja en la puerta de la habitación, dónde ya nadie puede vernos. Me da un largo abrazo, con sus manos agarradas a mi cintura. Se separa un poco y me besa. Altera todo en mi, cómo en cada beso que hoy ha surgido. Es largo, pero necesito más cuando acaba. Sonríe.
- ¿Qué pasa?
- Eres preciosa.
- Mientes.
- Nunca lo hago.
- Vuelves a hacerlo.
- Cállate.
- ¿Y si no quiero?
Otro suave beso.
- Que pasa eso.
- Eres tonto.
- Pero te gusta.
- Demasiado.
Un último beso, demasiado corto.
- Buenas noche españolita.
- Buenas noches irlandés.
Le revuelvo un poco el pelo, sonríe y se aleja. Desaparece por las escaleras y yo me quedo un rato apoyada en la pared. Entro en el cuarto, me tumbo en la cama, lloro. Noto su olor en mi ropa, sus labios contra los mios. Tiemblo. Es la mejor sensación de éste puñetero mundo. Lo quiero, de eso es de lo que realmente estoy segura.

( Bueeeeeeeeeeeeeeeenas amores míos! ¿Qué tal os va? Bueno, bueno. Pues quería deciros que ¡MIL GRACIAS POR LEER ESTE FIC TAN MEDIOCRE QUE TENGO Y POR LOS POQUITOS COMENTARIOS QUE ME DEJÁIS Y ME HACEN MUCHAAAAAAAAAA ILUSIÓN! Y después de esto, pues nada, que aquí tenéis ese beso tan tan tan esperado hasta para mi. A mí me gusta como me ha quedado, pero QUIERO OPINIONES ASÍ QUE DEJADMELO POR UN COMENTARIO O AQUI O EN TWITTER ( @ItsNereaLc) QUE NO MUERDO EH!? Pues eso, un besín a todas/os si algún chico me lee. Que sois lo mejor y que OS QUIERO MUCHO COJONES! xx )

viernes, 11 de mayo de 2012

Capítulo 19

~ Clea ~
Estoy frente a su puerta, voy a llamar, pero una fuerza hace que retire mi mano involuntariamente. La puerta se abre y unos oscuros rizos asoman por la blanca puerta, haciendo mucho contraste.
- ¡Ah! Hola Clea - sus labios rozan mi mejilla derecha. 
- Hola Harry - un hilo de voz logra salir de mi garganta.
Un extenso silencio, desagradable, espeso, cae sobre nosotros.
- Lo siento. 
- No importa - mi voz se rompe, y noto las lágrimas en los ojos.
- No, no llores pequeña.
Me encuentro entre sus fuertes brazos, sus rizos acarician mi piel, un escalofría recorre mi cuerpo, mi vello se eriza. Me da calor, un agradable calor que me hace sentir protegida. Las lágrimas no salen, se van, desaparecen. No quiero separarme, pero todo lo bueno acaba.
- ¿Tienes algo importante que hacer? Necesito hablar con alguien.
- No nada tan importante como escucharte - su sonrisa.
Se sienta a mi lado, me mira a los ojos, transmitiéndome una enorme confianza, haciéndome sentir tan segura como hace unos segundos en sus brazos. Respiré hondo, y todos mis sentimientos salieron atropelladamente de mi boca.

~ Zayn Malik ~
 Me encuentro frente a la entrada de la discoteca, solo. Miro a ambos lados de la calle. El sol pega fuerte a esta hora, raro en Londres. Me pongo bajo él, agradecido, y dejo que su calor entre en mi cuerpo. Unos brazos se aferran a mi cuello, algo húmedo sobre mi cuello, hace que un escalofrío recorra mi espalda. Busco su rostro. Lo encuentro y algo en mi se apaga. "Estúpido, ¿qué pensabas?¿Que iba a ser ella?". Me mira con sus grandes ojos miel, interrogante. Sonrío al ver sus ojos. De repente, noto sus labios con los mios, su lengua con la mía, enredándose acompasadas. Se separa lentamente de mi.
- Tenía ganas de volver a probar tus labios.
Eso me hace sonreír, es una chica agradable, atrevida, y sincera, me gusta, y sé que va a ser ella la que logrará quitarme a Clea de la cabeza.

~ Nerea ~
- Estamos en la cocina Liam, estamos bien.
Liam entra por la puerta de la cocina, miro al suelo avergonzada, noto el rubor en mis mejillas. 
- ¡Ups! Me da la sensación de que he interrumpido algo.
Niall levanta su ceja, y lo mira con algo de desprecio. Intento contener las carcajadas que necesitan salir, pero no puedo, y acabo sentada en una silla por tal dolor de barriga al reír.
En el momento en que logro levantar la cabeza con los ojos abiertos, veo a Niall y a Liam observándome, con una sonrisa en ambas caras, me intimidan.
- ¿Qué pasa?¿Qué me miráis?¿Tengo algo?¡Dejadlo, me estáis intimidando! - me tapo la cara con las manos.
- Es que - empieza Liam.
- Eres tan pequeña y tan - sigue Niall.
- ¡Mona cuando te ríes! - dicen a coro.
-¿Sí? Pues ésta pequeña - los cojo, a cada uno de un brazo - puede con vosotros.  
Intento un movimiento que acaba mal. Estoy agarrada a Niall, él me sujeta un poco más abajo de la cintura, digamos que me está tocando el culo en toda regla, y Liam está en el mismo lado de la cocina, riéndose.
Miro a Niall a los ojos, sus mejillas están de un rojo tomate maduro. Noto que su mano aún sigue en mi glúteo, pero, por alguna extraña razón, no me importa. Sonrío.
- Bueno parejita, será mejor que me vaya, a no ser que queráis hacer manitas con migo - guiña el ojo.
Niall sacude su cabeza, yo río.
- Vale vale, veo que me has cambiado por la pequeña.
Se aleja diciendo esto. Oigo la puerta cerrarse y vuelvo a los ojos de Niall, aún seguimos en la misma posición. Se da cuenta, y quita su mano de mi cachete, muy avergonzado.
- Lo siento - casi no logra articular palabra.
Me río, está tan adorable.
- ¡Eh! ¡Ni se te ocurra reírte de mi! ¡A los mayores se les respeta!
Eso me hace reír más. Sin saber cómo, me encuentro llevada por Niall cual saco de patatas me tratase, pataleando y pidiendo clemencia.
Caigo en el mullido sofá y me encuentro con su cara, tan cerca de la mía, tan tentadora.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Capítulo 18

~ Clea ~
Me levanto de aquel sofá color crema y me dirijo a la salida del hotel, pero justo antes de salir por la puerta vuelvo a retroceder, como las tres veces anteriores. " Venga Clea, tienes que salir de aquí, tienes que dejar de pensar en él, él está con otra, no quiere nada contigo, tenlo muy claro". Subo la cabeza, decidida, salgo por la puerta del hotel y echo a andar calle arriba.

~ Zayn Malik ~
Miro el móvil, ni una llamada, ni un mensaje, nada. Lo vuelvo a guardar en el bolsillo. Noto algo, lo cojo y lo saco. El pequeño trozo de papel está arrugado en mi mano, lo despliego con cuidado, con miedo a romperlo. Miro el número de nuevo, junto a él hay escrita una simple A. Alice. La chica pelirroja aparece en mi cabeza un momento, pero se transforma rápidamente en una preciosa chica rubia, sacudo la cabeza, vuelvo a fijar mi mirada en el papel, marco y, tras comprobar que está bien escrito, llamo.
- ¿Si?
- Hola Alice, soy Zayn, ¿te acuerdas de mi?
- La cuestión es como no podría hacerlo - sonrío tontamente - ¿qué querías?
- ¿Te gustaría quedar conmigo?
- Me encantaría quedar contigo.
- Está bien, ¿dónde te recojo?
- ¿Te parece bien que quedemos frente a la discoteca de la otra noche?
- Perfecto.
- Pues entonces, allí en una hora.
- Hasta luego Alice.
Cuelgo y me echo en la cama, aún tengo su imagen en la cabeza, y su voz sonaba a través de aquel móvil, su falsa voz.

~ Niall Horan ~
Comemos, bueno, como, como mucho, la comida no me llena el estómago y necesito seguir comiendo. Ella a penas come algo. La miro bien, es una chica de quince años, no es demasiado alta, delgada, con un pelo marrón ondulado que cae hasta la mitad de su espalda, tiene unos grandes ojos marrones, a veces los tapan las gafas, a veces están tapados por unas transparentes lentillas, aún así, son preciosos; su nariz es pequeña y chata, y sus labios son carnoso y rosados, siempre dibujando una sonrisa en su cara, con sus perfectos dientes iluminando toda su cara. Es guapa, pero no es una belleza superficial, tiene algo que la hace natural, sencilla, tímida, ingenua, preciosa. Noto que sus ojos se posan en los míos, y algo en mi se enciende, realmente me gusta esta chica, no puedo hablar de amor, pero es algo más que una simple amistad.
- Niall, esas nubes negras no me gustan - señala al cielo, miro, y veo unas grandes nubes grises que anuncian tormenta, y en ese momento un trueno confirma toda duda.
- Venga, será mejor que vayamos dentro - digo levantándome.
La ayudo a levantarse y noto que se aferra fuertemente a mi brazo, recojo el mantel con la mano que me queda libre y lo poco que queda en el césped. Entramo en la casa, y siento que Nerea está temblando.
- ¿Qué te pasa pequeña? - le digo acariciando su pelo.
Otro trueno, más fuerte inunda el silencio de la cocina, noto un escalofrío que recorre mi espalda, me aterrorizan las tormentas.
- Me dan mucho miedo las tormentas - responde ella, aflojando mi brazo.
Otro trueno. Se vuelve a agarrar a mi.
- ¡Eh! Tranquila, solo son truenos - otro fuerte ruido interrumpe mis palabras, noto mi corazón latiendo fuerte - ¿sabes? A mi también me horrorizan las tormentas - le susurro al oído.
Eso le hace sonreír, pero suena otro trueno. Se sienta en el suelo, apoyada en la pared, tapando sus orejas. Me siento a su lado, la abrazo y dejo caer su cara en mi hombro, le acaricio el suave pelo marrón que tapa su cara.
- Niall.
- Dime.
- ¿Puedes cantarme alguna canción?
- Claro que sí.
La miro, sus ojos están llenos de terror. Sonrío, tranquilizándola, y empiezo a cantar Look after you.  Veo su cara en la que poco a poco se dibuja una sonrisa,  con cada verso, sus ojos dejan de reflejar miedo y su cuerpo ya no tiembla. Paro de cantar, miro sus labios y sus ojos intermitentemente, empiezo a acercarme, poco a poco, sin prisas, pero sin pausas. Unos centímetro y se rozarán.
- ¡Niall! ¡Niall!  - la voz de Liam.

lunes, 7 de mayo de 2012

Capítulo 17

~ Nerea ~
Estoy sentada en los amplios sofás del hotel, aún son las una y cuarto, llevo un cuarto de hora aquí sentada. No dejo de mover las piernas, nerviosa, la falda hace unas pocas de ondas cada vez que me levanto, y me veo obligada a pegarla a mi cuerpo ya que temo que se levante demasiado. No entiendo el por qué de haberme puesto esta maldita falda sabiendo que ya me queda un poco pequeña. En el momento en que decido ir a cambiarme, veo que el chico rubio entra por la puerta, noto los latidos del corazón fuertemente en el pecho, y me inunda el pánico. "Nerea, eres idiota, si llevas viéndolo durante un mes y medio, ¿qué pasa ahora?". Subo la cabeza y me pierdo en ese azul, como si una ola me llevara al fondo del mar.
Vuelvo en mi al notar el estremecedor contacto de su piel con la mía, no sé cómo pero ahora mismo estoy abrazada a él, y es la mejor sensación que he experimentado nunca, el mejor abrazo que nunca me han dado, y eso hace que me tranquilice un poco, aunque mi corazón aún sigue latiendo fuerte. Nos separamos y me da un suave beso en la mejilla, noto que estas empiezan a entrar en calor, y que el vello y la piel de la nunca se me erizan.
- ¿Nos vamos? - su hermosa sonrisa modificada por los asquerosos brackets.
Asiento y un sordo "sí" sale de mis labios. Me rodea por los hombros, y echamos a andar hacia la salida del hotel, del cual tenemos que salir a fuerza entre empujones y demás debido al gentío que se a agolpado allí solo para ver al irlandés de la banda. Él se para con algunas de las chicas, escasos segundos. Poco a poco logramos salir de allí y meternos en el coche que espera aparcado en la acera. Entramos, los dos en los asientos de atrás, aún noto la luz del flash de las cámaras, y los gritos de las chicas, y sin saber por qué, me río, avergonzada.
- ¿Qué te hace tanta gracia?
- El pensar en que esta hubiera sido mi reacción, o quizá hubiera empezado a llorar y a hablarte en español, o a lo mejor me hubiera desmayado.
- ¿Te habrías desmayado?  - ríe.
- ¿De qué te ríes tú? - le doy un ligero golpe en el hombro.
- No entiendo por qué os ponéis así al vernos, somos personas normales, Nerea, soy un adolescente, al igual que tú, un poco más mayor, más guapo, y más encantador, pero como tú al fin y al cabo.
- Vale, ignoraré que me has llamado fea, pequeña y antipática - se ríe - y te lo voy a explicar. Para muchas chicas no sois unos simples chicos adolescentes cumpliendo su sueño, para muchas de ellas, sois la razón por la que se despiertan cada día con una sonrisa en la cara, por la que luchan aunque su vida sea una gran mierda, por la que se esfuerzan todo lo posible en conseguir sus sueños. Porque gracias a vosotros hay gente que ha salido adelante de situaciones muy difíciles, porque gracias a vosotros ya no salen las lágrimas de sus ojos todos los días, porque gracias a vosotros han vuelto a creer en los finales felices, han vuelto a creer que todo es posible con esfuerzo, que la felicidad también es para ellas. Y vosotros no tenéis ni una mínima idea de como ayudáis a algunas personas, lo que ha supuesto conoceros para ellas, el echo de que habéis cambiado millones de vidas, no lo entendéis. Por eso, el conoceros en persona es el sueño de millones de personas, y, al verlo echo realidad, aunque sea por una milésima de segundo, en tu cabeza no aparece una sola palabra, solo felicidad, esa es la única palabra que inunda tu cuerpo, y por esa razón lloras, por pura felicidad, por ver que tus sueños se han cumplido, y los chicos que te animaron a luchar por ellos, están ante ti, puede que te parezca una idiotez Niall, pero no sabes todo lo que tú has echo por muchas chicas, y ellas, yo, te estamos muy agradecidas.
Respiro, lleno mis vacíos pulmones de aire limpio, y veo sus ojos, cubiertos de un brillo especial, y su sonrisa, que ilumina su cara, la mía, el mundo. 
El coche para, el ruido del motor cesa, la puerta se abre. 
Bajo del coche, con la ayuda de Niall que me tiende la mano, y veo que estamos en su lujoso apartamento. 
Sujeta mi mano y me lleva a la parte trasera de la casa. Un mantel aparece perfectamente colocado sobre el verde césped, sonrío.
- También podemos llamar a un restaurante, puedo reservar mesa en unos minutos en alguno de los mejores restaurantes de Londres, ¿quieres?
- No Niall, esto es perfecto, sencillo, y contigo.
 

domingo, 6 de mayo de 2012

Capítulo 16

~ Zayn Malik ~
Miro al rededor, pero no veo a nadie, tan solo me fijo en un pequeño trozo de papel mal recortado que alguien ha dejado sobre la pequeña mesita de noche, me estirazo un poco en la cama, me froto los ojos que aún siguen a medio abrir y cojo el papel. Tengo que hacer un esfuerzo por conseguir ver bien los números y letras que ahora mismo están demasiado difuminados a causa del peso de mis párpados sobre mis ojos, me obligo a abrir los ojos y empiezo a distinguir lo que parece ser el número de la chica pelirroja de la cual sigo sin recordar el nombre. Sonrío, aunque la sonrisa dura poco porque en mi cabeza retumba el nombre de otra chica. Me llevo las manos a la cabeza y aprieto con fuerza, como si eso hiciera que su nombre de fuera. Suena una cancioncilla y reconozco el tono de llamada de mi móvil, me levanto de la cama, aún desnudo, y me apresuro a contestar.
- Dime Liam.
- Zayn, estamos todos en casa de Louis, queremos hablar contigo sobre una cosa, ven lo más pronto que puedas.
- Esta bien, en un cuarto de hora estoy allí.
Cuelgo, me siento en la cama, apoyo mi cabeza sobre las manos y alboroto el pelo. Me voy al baño y me ducho. Vuelvo a la habitación, me visto. Bajo al salón y desayuno lo más rápido que puedo, me miro en el gran espejo del armario, y salgo de casa.

~ Niall Horan ~
Llaman al timbre, me quedo mirando fijamente la puerta por unos segundos, al igual que los chicos, pero luego hace la pequeña secuencia de timbrazos que hemos acordado hacer para reconocernos entre nosotros, es una mera tontería más, pero es solo nuestra y eso me gusta. Louis se apresura a abrir la puerta, y por ella entra un dormido y agotado Zayn Malik, al que aún se le nota la fiesta y el alcohol de ayer. Levanta la mano a modo de saludo, con desgana, y dice un simple "Hola", después, se sienta al lado de Harry, que lo también lo observa atentamente. Zayn nos mira a nosotros interrogante.
- Bueno chicos, ¿de qué queríais hablar?
Nos miramos entre nosotros cuatro, ninguno encuentra como empezar, que decir.
- De esto Zayn.
Louis pone su móvil en frente de Zayn, para que vea bien la foto. Al principio parece avergonzado, pero luego vuelve a mostrarse tranquilo, y eso me frustra más, que se lo tome tan bien, cuando el odia no tener privacidad. Louis retira el móvil y Liam le enseña el ordenador con el artículo. Zayn lo lee, despacio, y cuando termina, la misma cara de tranquilidad.
- Y eso por no hablar de lo que se ha montado en las redes sociales - comenta Harry, enfadado.
Zayn sigue sin decir nada, tranquilo, lo miro a los ojos, me levanto y siento la necesidad de gritarle, pero logro contenerme.
- Y no me imagino como tiene que estar Clea.
Eso hace que cambie su cara, me mira fijamente a los ojos, pero un segundo después vuelve su cara hacia los chicos, que también lo miran con enfado.
- ¿Quieres explicarnos de una vez por qué lo hiciste?
- Por cosas que ni si quiera yo sé, por que anoche se me juntaron demasiadas cosas en la cabeza, porque soy un estúpido, pero se lo que he echo, y se por qué lo he echo, y tenéis que confiar en mi chicos, dejadme llevar mi vida como yo quiera, por favor, dejadme lidiar a mi con la prensa, asumo toda la responsabilidad, pero, por favor, no os enfadéis conmigo.
Tras pensar durante un rato en las palabras de Zayn, entiendo por qué lo ha echo, pero no l veo razonable. Los chicos deciden hacer caso a Zayn, pasarle ésta, pero ha quedado advertido de que sea más discreto. Vuelvo a casa, y me siento en el sofá, cojo el móvil, la agenda, el número, vacilo unos segundos, y llamo.
- ¿Quién es?
- Soy Niall.
- ¿Niall? ¿Niall Horan?
- ¿Qué otro Niall conoces? - río.
- Ninguno - ríe.
- Nerea, necesito hablar contigo, ¿te recojo en el hotel a las una y media?
- Esta bien - dice casi en un susurro.
- Hasta luego.
- Hasta ahora Niall.


( Hooooola amorcines, nada, quería deciros que NECESITO COMENTARIOS me siento muy solica sin nadie que me comente la fic, si teneis vergüenza por twitter pues lo haceis por comentarios, y si no quereis comentar, pues me lo decís por twitter (@ItsNereaLc) y si quereis que os avise pues igual, un tweet y arreglado ¿si? Y que muchas gracias por leer amores mios, os quiero xx)

martes, 1 de mayo de 2012

Capítulo 15

~ Clea ~
Las lágrimas inundan mis ojos hasta el punto en que no veo nada, se acumulan ahí y no salen. En mi garganta se crea un gran nudo y noto que tengo tan apretados los dientes que me duele la mandíbula. Miro al techo, sin dejar escapar las lágrimas de mis ojos, agarro con fuerza la sábana por no coger el portátil y estamparlo contra la pared. Siento unas enormes ganas de chillar, pero justo cuando abro la boca para dejar salir el sonido, no sale nada de mi, y entonces las lágrimas, por fin empiezan a rodar por mis mejillas. Vuelvo a la pantalla del ordenador, y la miro con furia, con el dolor de una falsa esperanza destrozada. Lo miro mejor, y no dejo de mirar durante media hora, pero ahora toda esa furia se ha ido, ahora estoy enfadada conmigo misma, por no haber atendido a sus palabras, esas que dijo aquella noche, a las que yo no di importancia, a las que yo no hice caso creyendo que si pasábamos mucho tiempo juntos se esfumarían y el olvidaría sus preocupaciones, y una vez más me doy cuenta de lo idiota que he sido. Me acurruco en la cama, agarro con fuerza un pequeño peluche que me acompaña cada noche desde que tengo uso de razón y, más tranquila, pienso en toda esta situación.


~ Niall Horan ~
Estamos en el salón del apartamento de Louis, siempre que tenemos que hablar de algo serio nos reunimos aquí, quizá porque, aunque no lo parezca, Louis es el más maduro de nosotros a la hora de la verdad. No puedo dejar de mover la pierna derecha, tengo los codos apoyados sobre las rodillas y la cabeza entre mis manos, mientras estas revuelven mi rubio pelo que se engrasa un poco más con cada movimiento. Noto que los cuatros estamos mal, nerviosos, furiosos, deseosos de una válida explicación que por algún motivo sabemos que es inexistente.
- ¿Por qué creéis que lo habrá echo? - noto que los tres me miran atentamente - sabiendo lo mal que lo pasa por no tener privacidad.
Los chicos están mal, los cuatro estamos mal, no nos gusta ver como alguno de nosotros se comporta de esa manera.
- No lo se Niall, yo tampoco me explico el por qué - acaba diciendo Liam, y los demás le dan la razón.

~ Nerea ~
Es temprano, demasiado para mi, no he dormido a penas cuatro horas, interrumpidas por las preocupaciones. Estoy en la cama, boca arriba, mirando al alto y blanco techo, con los ojos demasiado abiertos y la mente muy despierta para estas horas. Aunque es temprano, dudo mucho que Clea esté durmiendo, y eso me preocupa más, pero no quiero ir a su habitación, no quiero molestarla, supongo que cuando tenga ganas de hablar me buscará, aunque todo esto me hace sentir mal, y tenga unas inmensas ganas de ir a abrazarla y decirle que todo está bien.

~ Clea ~
Tengo los ojos rojos, las mejillas negras por el rímel corrido y el pelo enmarañado y despeinado. Llevo puesta su chaqueta, que aún tiene impregnado su olor. Me la abrocho hasta la barbilla y tapo mis puños con sus mangas. He estado pensando en él toda la noche, en aquel único beso, en sus palabras y en sus  acciones todos estos días. Él me dijo que no quería hacerme daño por lo que solo podíamos ser amigos, y ahora estoy confusa porque con esto solo ha conseguido destrozar mis esperanzas. Me vuelvo a enfurecer, menos que anoche, pero estoy enfadada, y siento unas enormes ganas de demostrarle que no me importa, que yo también quiero olvidarlo, y ese pensamiento es el único que hace que me levante de la cama.