Seguidores

martes, 24 de julio de 2012

Capítulo 40.

~ Clea ~
[Dos semanas después]
Me pongo la ropa interior que hay por el suelo de mi habitación. Me agarra por la cintura y me acerca a él. Me besa el cuello. Una tímida sonrisa aparece en mi cara. Sus manos caminan por mi cintura, por el filo de mis bragas. Las paro.
- Zayn, para, tu vuelo sale ya mismo.
- Lo sé, pero nos da tiempo, como despedida - me pone ojitos. Intento evitar su mirada, pero me busca.
- Y dime, ¿cómo haces para convencerme siempre?
- Estás loca por mi - me susurra en el oído.
- Y tú no sabes hasta que punto eso es verdad.
Me giro y lo beso. Me tiende de nuevo en la cama, y nos dejamos llevar, nuestros cuerpos se vuelven a convertir en uno, entre besos y caricias, la mañana avanza.

~ Nerea ~
Me paro, el corazón me late fuerte en el pecho, jadeo. Miro a mi lado y veo a Dan, sonriente, y a Lorena, igual de cansada que yo.
- ¿En serio? - dice entre risas Dan - ¡Qué poco fondo chicas!
- He corrido durante casi tres cuartos de hora sin pararme, ¿poco fondo? Yo te mato como vuelvas a decir eso Dan.
- Eso, lo que dice Nerea - pronuncia entrecortada Lorena.
- ¡Qué poco fondo Ne! - sigue riendo.
- Te prometo que cuando me recupere te enteras, te lo prometo.

Nos sentamos en los asientos del aeropuerto. Clea está mal, pero finge, aguanta como puede las lágrimas, y saca una sonrisa de donde no la hay. A veces la envidio, envidio la capacidad que tiene de aguantar el dolor, de ser fuerte, de fingir que está perfectamente cuando en realidad se está rompiendo por dentro, de sacar una sonrisa solo para hacerte sonreír a ti, es increíble.
Aparto mi mirada de ella con una media sonrisa. La verdad es que ahora me vendría verdaderamente bien su fuerza, quizás así me afectaría menos todo. 
- ¿Qué te pasa Ne?
- Nada Dan - fuerzo una sonrisa, pero está claro que no le he convencido.
Anuncian que el vuelo de Zayn va a salir en un cuarto de hora. Nos levantamos y Clea y él se apartan un poco, nosotros también nos echamos atrás, dejando una distancia prudente para hacer el momento lo más íntimo posible. 

~ Zayn Malik ~
La cojo por la cintura, la arrimo mucho hacía mi. Se apoya en mi pecho y le beso la cabeza suavemente. Se retira y nos miramos a los ojos. Una tímida lágrima escapa a sus ojos. Mi boca está seca, trago saliva, la garganta me raspa. 
- Te quiero mucho Clea.
- Te quiero mucho Zayn. 
- Esto no es un adiós, ¿sabes? Es, simplemente, un hasta luego algo más largo, ¿está claro?
Asiente con la cabeza. Entiendo que la emoción no le permite pronunciar palabra, y la beso. Es un beso indescriptible, ¿los de película? Ni punto de comparación. Sí, esto es un hasta luego, no puedo dejar que se convierta en un adiós, no puedo permitir que ya no exista un nosotros, y, pese a la distancia, lucharé por esto, por un nosotros.
Me separo de ella y la abrazo fuerte, su cabeza reposa en mi pecho, y sus manos en mi cintura. Tras unos escasos minutos, nos separamos y me voy, nos miramos y mostramos una última sonrisa, cómplice.

~ Nerea ~
Llegamos al piso de Clea, nos miramos y nos abrazamos, sin mediar palabra alguna. Nos separamos y me sonríe, le devuelvo la sonrisa. Se vuelve y abraza a Lorena, ahora, no somos dos, somos tres, nos hemos vuelto como inseparables. Y por último, está Dan, el chico del grupo, una incorporación reciente, pero fuerte, sin darnos cuenta, ya es fundamental en nuestra rutina, sin darme cuenta, ya es fundamental en mi vida. Se despide de nosotras con un débil 'Hasta mañana' y se esfuma. 
Caminamos en silencio hasta mi casa. Lorena tiene que hacer no se qué cosa y se va a casa. 
Abro la puerta y entramos, no hay nadie en casa, últimamente no hay nadie. Me echo en el sofá y saco mi móvil del bolsillo. Voy a encenderlo, pero la batería está muerta. Suspiro y lo echo en el lado contrario del sofá. 
- Ne, ahora, cuéntame que te pasa - Dan se sienta a mi lado, y me mira serio.
- No quiero cargarte con mis problemas Dan.
- Pero yo quiero que lo hagas.
Suspiro y refunfuño. Dejo que el silencio se apodere de la habitación. Miro de reojo a Dan, y veo su cara igual de seria que antes, me abandono y decido sacar fuera todo lo que llevo dentro.
- Me pasa que en el instituto me odian. Me pasa, que echo de menos a mi novio. Me pasa que llevo sin saber de él dos jodidas semanas. Me pasa, que tengo miedo, Dan. Me pasa, que los rumores son odiosos, hacen daño. Me pasa todo, siempre me pasa todo.
No dice nada, simplemente me coge y me acerca a él. Me acaricia el pelo. El aire caliente que expulsa al respirar impacta en mi cuello. El sonido de su respiración se cuela en mi oído. Tengo miedo, miedo de que esto no sea una simple amistad, miedo de empezar a sentir algo más, miedo de que lo que siento por Niall se reemplace por Dan. '¿Pero que dices Nerea? Niall es tu amor, tú lo quieres muchísimo, y Dan es, un amigo, sí, eso es, un buen amigo, no confundas tus sentimientos. Es el agobio y el miedo los que te confunden'.

lunes, 23 de julio de 2012

Capítulo 39.

Nuestras miradas se cruzan, durante unos largos segundos. Esos ojos me hipnotizan.
- ¿Quieres algo? - sacudo la cabeza y lo miro.
- ¿Eh?
- Que si quieres algo.
- Ah, no nada - digo torpemente.
- ¿Entonces...?
- ¿Entonces qué?

- Tú eres la que ha venido aquí y ha empezado a mirarme.
- Ah, es que, quería saber si este pupitre estaba libre.
Voy a apoyarme en la mesa que hay delante de la suya pero me apoyo demasiado al borde y se me resbala la mano, pierdo el equilibrio y acabo en el suelo. Se levanta rápidamente, me tiende la mano y me ayuda a levantarme. Me sacudo la parte trasera del pantalón disimuladamente. 
- Gracias... - le digo levantando mi mano.
- Dan, encantado - me aprieta la mano.
- ¿Dan de Daniel? Yo soy Nerea - sonrío.
- Dan de Dan, mis padres no se comieron demasiado la cabeza.
- Igual, es simple, fácil de aprender, fácil de recordar - digo con un tono meloso.
El chico alza la ceja, las gafas caen hasta la punta de su nariz. Le sonrío pasando por alto el tono que acabo de dar a aquella frase. Dan se pone bien las gafas y devuelve la sonrisa.
La puerta se abre. Me giro. Un hombre, de aspecto joven, con un pelo claro y cuidado, unos ojos color miel, clásicos pero con algo que hace que no puedas apartar la mirada de ellos. Es alto. Viste bien, informal. Tiene un buen cuerpo, para que negarlo, y es guapo, muy guapo, tiene un atractivo que llama mucho la atención.
- Buenos días - su voz es grave - me presento, soy Ricardo, vuestro tutor este curso, y profesor de inglés.
Me acomodo en la mesa, y observo a mi alrededor. Casi todas las chicas están apoyadas en su pupitre, con los ojos bien puestos en nuestro nuevo profesor. La mayoría de los chicos también atiende, otros duermen, y otros observan algún punto en cualquier sitio de la clase.
Miro hacía atrás. Me encuentro con la mirada atenta de Dan, me sonríe. 
- Parece que Ricardo tendrá muchas pretendientas este curso.
- Está casado - agudizo.
- Eso no frena a unas adolescentes con las hormonas revolucionadas buscando un polvo, y Ricardo es mayor que ellas y es el profesor, más morbo, ¿no crees? 
- Para mi no.
- Vaya, ¿tienes novio o eres bollera?
- Creo que la primera. 
- ¿Crees?
- Está en Londres - mi estómago se encoge, disimulo.
- Ah - es casi un susurro - lo siento Ne.
- ¿Ne?
- Soy de acortar nombres.
Sonrío y me giro. Ricardo sigue hablando, pero yo ya no escucho nada. Niall vuelve a aparecer en mi cabeza. Y así se pasan las dos horas restantes, los profesores hablan pero yo no escucho.

~ Niall Horan ~
Me enrollo el fino hilo en el dedo, apretando hasta el punto de que la sangre deje de circular. Observo como poco a poco se va poniendo morado, y cuando ya lo veo muy oscuro, desenrollo el hilo y dejo que la sangre vuelva a fluir. 
- Eh - alguien apoya su mano en mi hombro.
Me giro y veo a Liam, sonriendo. Sonrío, pero mi sonrisa no suele durar más de diez segundos.
- Hola LIam.
- Vístete que nos vamos.
- ¿A dónde?
- A algún lado que no sea este cuarto.
- No tengo ganas.
- Eso no es excusa, vamos.
Abre mi armario y saca unos pantalones y una camiseta. Sonrío.
- Eres idiota Liam.
Me sonríe y cierra la puerta. 'Vaya hermanos que me he ido a buscar'.

~ Nerea ~
Salimos. Dan y yo hablamos. Alguien pasa a mi derecha, me de un empujón en el hombro. Me giro y me encuentro con su cara, me mira con asco, con ¿odio? Puede ser. Agacho la cabeza y miro al suelo.
- Son idiotas - lo miro interrogante - simplemente tienen envidia.
- ¿Envidia?
- Tú eres la novia de un famoso ¿no es así?
- ¿Quién te lo ha dicho?
- Internet - río.
- Vale Dan, eres tonto, no tienen que envidiarme, osea, si, mi novio es famoso, pero él está allí y yo aquí, no creo que....
- Es razón suficiente para tenerte envidia Ne.
No me deja acabar la frase. Lo miro a los ojos. Me sonríe. Sonrío. Y ahí me doy cuenta de que Dan va a estar algo más presente en mi vida.





martes, 17 de julio de 2012

Capítulo 38.

~ Nerea ~
La semana ha pasado lenta, cada hora parece duplicada, el día parece que dura el doble, el tiempo cae sobre mis hombros y me aplasta, y, es que, lo echo de menos. Abro los ojos. Los cierro fuerte y los vuelvo a abrir pasados cinco segundos. Suspiro y dándome media vuelta caigo al frío suelo. Me quedo tumbada. Dejo que el frescor del suelo enfríe mi cuerpo acalorado. Oigo unos pasos. La puerta se abre, pero yo sigo mirando hacía el techo. 
- Nerea, ¿qué ha pasado? ¿Qué haces ahí tirada? - la apacible voz de mi madre se cuela por mis oídos.
- Me he caído.
- ¿Te has echo daño?
- No.
- ¿No te vas a levantar?
Asiento. Ella se aleja y cierra la puerta. Cuento hasta diez y me incorporo. Mis ojos se encuentran con los suyos plasmados en el papel. Me levanto y me acerco lentamente hacía la morada puerta del armario. Mis dedos rozan el papel suavemente, seguidos de mis labios. Cierro los ojos y recuerdo. Me da un ligero pinchazo en el pecho. 
Me retiro y abro la puerta del armario. Busco con la mirada sobre los montones de ropa. Ropa vieja y ropa nueva se entrelazan. Introduzco la cabeza y aspiro, huele a verano, huele a Londres, huele a él. Cojo una camiseta azul cielo, ancha y unos pantalones vaqueros cortos claros. Cojo mis sandalias blancas y ese trozo de tela azul. Me la ato a la muñeca. Me echo el pelo hacía un lado y salgo de la habitación, con una forzada sonrisa en la boca. 'Queda un día menos para verlo'.

- Buenos días Ne - me da dos besos y saca esa espléndida sonrisa.
- Buenos días Lorena - le sonrío.
- Esa camiseta te favorece - me guiña un ojo.
- Gracias - río.
Miro al frente y veo a una chica moviendo los brazos, corriendo hacía nosotras. Detrás de ella, un chico espera de pie. 
- ¡Nerea! ¡Lorena! 
Nos coge por el cuello y nos aprieta contra ella.
- Clea, la muerte se penaliza con la cárcel.
- Y esto puede acabar en homicidio involuntario.
Nos suelta y nos da una colleja a cada una. Ambas nos rascamos y nos quejamos.
- Ya veo todo lo que os alegráis de verme.
- No nos hemos visto porque tú estabas demasiado ocupada.
Una sonrisa tonta se dibuja en su cara. Zayn la coge por la cintura y apoya su barbilla en el hombro de Clea.
- Buenos días chicas.
- Buenos días Zayn - respondemos a coro.
- Nerea, me ha dicho Niall que te quiere y que te echa de menos.
- Dile que yo también - digo intentando sonreír y que no se me quiebre la voz.
- Bueno, ¿nos vamos o qué? - Lorena me agarra de la mano y tira de mi.

Entramos por la puerta. Clea le da un largo beso a Zayn, mientras que unas cuantas chicas miran boquiabiertas la escena. 
Lorena está desorientada, es su primer año en aquel instituto, el cual yo me conozco como si fuera mi casa. 
Unas cuantas personas se nos acercan, me saludan y se presenta a Lorena, la cual parece caer muy bien a los chicos. 
La campana toca y todas nos vamos al gran salón de actos. Y ahí empieza otro curso.

Me dirijo hacía el aula que va a ser mi clase este año. Lorena y Clea han caído en el mismo grupo, yo estoy sola. Miro el número de la puerta, 32, respiro hondo y entro. 
Hay bastante gente, todos diferentes. Miro al final de la clase. En la esquina que da a las ventanas, tras un gran libro, sobresale una cabellera castaña algo despeinada. 
Me acerco a aquella mesa, y observo. El libro baja y unos ojos verdes escondidos tras unas grandes gafas de pasta aparecen. Me observan atentos, como los míos a él. Sonríe, tiene una sonrisa preciosa. Mis labios le devuelven la sonrisa tímidamente, mientras que mis mejillas se sonrojan débilmente. 'Puede que no haya sido tan malo haber caído en esta clase'. 


(Hooooooooooooooooooolis! ¡He vueeeeeeeeeeelto! ¿Me habéis echado de menos? ¡Yo si! Bueno, al lío, ¿qué os parece este capítulo? A mi me gusta, aunque no tiene mucho, pero bueno. Y quería deciros que, si os gusta, comentad porfis, os dejo mi twitter por si queréis decirme algo @ItsNereaLc. Y nada amores, que graaaaaaaaaaacias por leer, ¿Si? Os quiero mucho!)

jueves, 5 de julio de 2012

Capítulo 37.

~ Zayn Malik ~
Me lleva a su cuarto. La casa está sola. Su madre está trabajando, su padre igual. Es hija única. Hasta la noche tenemos la casa para nosotros dos.
Entro, detrás de ella. Es una habitación pequeña. Está pintada en un azul pastel, con unos tonos más oscuros, y otros más claros. El azul de las paredes está recubierto por posters, fotos, frases, cosas simples a los demás, importantes para ella. Me sorprende ver posters míos, de los chicos, nosotros juntos. Una gran estantería se alza al lado del blanco escritorio. Libros varios ocupan dos baldas de esta. En la siguiente, una colección de CD's, de artistas varios, distintos entre sí. Entre ellos, veo el nuestro, parece más nuevo que los demás, más cuidado. Sigo bajando y en la última balda, hay cosas varias. Libros de texto, folios, algún que otro minúsculo peluche, auriculares. Sigo analizando la habitación. Al lado de la estantería, está el escritorio, bajo la ventana. Unos simples altavoces y un portátil cubren aquel tablón blanco. 
Me giro, y veo la cama. Es pequeña. Me siento en ella. Cojo a Clea por la cintura y la siento en mis rodillas. Mi cara queda a nivel de su pecho. La miro y se acerca para darme un beso. Un beso que poco a poco va ganando intensidad. 
La cojo y suavemente la tumbo en la cama. Quedo sobre ella, mirándola a los ojos. Sonríe, le devuelvo la sonrisa. La beso. Ella acaricia mi cuello. Bajo de su boca, y mis labios rozan su cuello, provocando sus suspiros. Me quita la camiseta. Hago lo mismo y me deshago de la suya. Le quito el pantalón. Beso su vientre, hasta llegar al borde de su ropa interior. Sus manos luchan contra el botón de mi pantalón. La ayudo a quitármelo. Vuelvo a su espalda. Le quito el sujetador. Acaricio su piel, bajando desde su pecho al borde de sus bragas. Mis tímidos pero ansiosos dedos, se deshacen de ellas, y seguidamente de mis boxers. Vuelvo a sus labios. Mientras la beso, la hago mía. Ella gime, me coge de la cintura mientras hecha la cabeza hacía atrás. Y esta vez, todo es diferente, esta vez, es especial, esta vez, es con ella.


~ Clea ~ 
Su pecho aún está humedecido. Mis dedos lo recorren suavemente. Sus manos acarician mi pelo. Nuestra ropa aún sigue esparcida por la cama y por el suelo de la habitación. La persiana está echada pero los rayos de sol se cuelan por los agujeros. Los labios de Zayn se posan suavemente en mi frente. 
- Ha sido especial pequeña.
- Ha sido increíble Zayn.
Nos fundimos en un nuevo beso. 
- ¿Dónde vas? - me pregunta cuando me levanto de la cama.
- A la ducha.
- ¿Y no me invitas?
- Es una fiesta privada cielo.
Le doy un corto beso en los labios y salgo de la habitación. 
Me doy una ducha rápida. Me coloco la toalla y me lío una pequeña en la cabeza. 
Vuelvo al cuarto.
Zayn no se ha movido, está igual que cuando salí. Me acerco a él.
- ¿No piensas vestirte?
- ¿Te da vergüenza que esté desnudo?
-  Me da igual.
- ¿Entonces?
Esta muy cerca de mi, noto su respiración, no puedo apartar la mirada de sus ojos marrones. Siento que me sonrojo, que él corazón se me sale del pecho. 
La toalla se suelta y cae al suelo. 
Apenas me doy cuenta, sigo perdida en aquella mirada. Son escasos segundos, pero para mi es toda una vida.
Sus labios chocan con los míos. Me saca de mi embelesamiento. 
- Te quiero - me dice apoyando su frente en la mía.
- Te quiero - le digo en un susurro.


~ Nerea ~
Cojo el portátil. Abro twitter. Miles de interacción. Gente que me quiere, gente que me odia, nuevos seguidores, rt's a montones, fans al fin y al cabo. 
El corazón se me para. 'Te quiero pequeña, te hecho de menos, mucho de menos'. Sonrío. Marco el número. 
- Pequeña.
- Irlandés.
- ¿Cómo estás?
- ¿Cómo crees que puedo estar Niall? - se me corta la voz a mitad de la frase.
- Tienes que estar bien, piensa en que pronto tendrás que volver a aguantarme - río.
- Prométemelo,
- ¿Qué?
- Que será pronto.
- Te lo prometo.
- Te echo de menos Nialler - parezco una niña pequeña.
- Y yo a ti Nerea, me haces muchísima falta.
- Te quiero.
- Yo también te quiero, mucho.

Cuelgo el teléfono y miro el reloj. Han pasado dos horas, dos estúpidas horas transformadas en dos segundos. Cierro el portátil salto de la cama y voy al baño.
Me lavo la cara, con agua bien fría. Me arreglo un poco y salgo.
Camino un poco. Llamo al porterillo.
- ¿Sí? - una voz mecanizada.
- ¿Está Lorena?
- Soy yo, ¿quién eres?
- Soy Nerea, ¿quieres salir a dar una vuelta conmigo?
- Claro, ahora bajo.
Cuelga el fono. A los pocos minutos, se enciende la luz del portal. Se oyen unos pasos. Lorena aparece en las escaleras. 
Sale del portal y se acerca a mi. Me da dos besos. 
- Hola - dice sonriente.
- Hola - respondo fingiendo una sonrisa.
El sol brilla en el cielo despejado, azul, como sus ojos. Un recuerdo pasa por mi mente y me hace sonreír. 'Sí, pronto estarás aquí'. 

 

miércoles, 4 de julio de 2012

Capítulo 36.

~ Nerea ~
Lorena y yo habíamos estado hablando durante todo el viaje. Parecerá absurdo, pero contarle a un desconocido tus problemas, alivia, alivia mucho. Esa chica era cómo a principios de verano, antes de que toda esta locura empezase, antes de que mis sueños se hicieran realidad. Quizá por ésta razón, me sentía unida a ella, de una o de otra manera.
El avión aterriza. 
Cogemos todos los equipajes y en escasos minutos estamos en un pequeño bar del aeropuerto. 
Lorena me da un suave codazo en cuanto Clea y Zayn aparecen frente a nosotras.
- Lorena, estos son Zayn Malik y su novia, Clea, mi mejor amiga. Chicos, ésta es Lorena. 
Se saludan con dos besos en la mejilla. 
- ¿Te puede abrazar? - pregunta tímidamente mientras mira intermitente a los dos. 
Zayn la abraza, sin decir palabra. Clea los mira, tiene los ojos llorosos. Yo sonrío.
Se separan y Zayn vuelve a agarrar a su novia por la cintura. Lorena vuelve junto a mi.
 - ¿Y dónde vives? - pregunta Clea.
Lorena nos da su dirección. Me quedo sorprendida. Aquella chica vive en nuestro barrio. En el piso contiguo al mio. 
- ¡Vaya, qué casualidad! - salto yo.
- ¿Qué?
- Vivimos prácticamente al lado.¿Cómo es que nunca te he visto?
- Llevo viviendo en Londres desde que tengo unos tres años, con mi padre. Pero voy a pasar aquí un tiempo con mi madre. 
Un inaudible 'Ah' escapa de mi garganta.
- Bueno, se supone que mi madre venía a recogerme, supongo que me estará esperando fuera. Un sueño conoceros, en serio. Y espero que nos veamos otra vez, sois increíbles, los tres - termina de despedirse y corre hacía fuera del recinto. 
Nos quedamos los tres, mirándonos. Noto que romperé a llorar en breves. Clea también lo nota y me abraza. Zayn, la imita. Así, con el calor de aquel abrazo, me tranquilizo.

~ Clea ~
Nerea se monta en el coche. Saca la mano por la ventanilla y la agita a modo de despedida. El coche desaparece en segundos. 
Zayn y yo nos sentamos en un banco. Me agarra por los hombros y yo me acomodo en su pecho. 
- Tendrás que guiarme hasta el hotel ¿sabes?
- ¿Qué hotel? ¡Tú te quedas en mi casa!
- ¿Y tus padres?
- A mi madre no le importará y mi padre no suele estar en casa, tiene que trabajar demasiado. 
Le miro a los ojos. Me besa. Un claxon. Miro de un lado a otro. Veo el coche negro y salgo corriendo hacia el.
- ¡Mamá! - grito alargando la última a.
MI madre está con los brazos abiertos. La abrazo y me devuelve el abrazo. Se despega de mi y me mira a la cara, no interviene ninguna palabra. 
La cojo de la mano y caminamos hasta el banco dónde aún está Zayn. 
Zayn se pone en pie. Me coloco a su lado, agarrando su cintura. 
- Mamá, este es mi novio, Zayn Malik. Zayn, esta es tu suegra, osea, mi madre. 
Zayn se pone rojo, no sabe cómo reaccionar. 
- ¿No le das dos besos a tu suegra? - Zayn se ríe, y le da dos besos.
- Encantado señora.
- Puedes llamarme Isa, hijo. 
Se rasca la cabeza, está verdaderamente avergonzado. 
Le cojo la mano, y se la aprieto fuerte, esto le tranquiliza. Vamos hacia el coche. Arrancamos y ponemos rumbo a casa.

~ Nerea ~
Mi madre me ayuda a descargar las maletas. Cierra el maletero y subimos a casa. 
- ¿Qué te pasa pequeña?
- Que él no está conmigo mami.
Las lágrimas vuelven a salir. Mi madre me abraza, consoladora. 
- Pequeña, esto es lo que tiene el amor, es lo mejor del mundo, pero a veces duele demasiado - me susurra al oído.
Cojo las maletas y voy hacía mi habitación. Cierro la puerta y me tiendo en la cama. 
Algo vibra en mi pantalón. '¿Cómo estás pequeña? Te quiero xx'. 
Me hago un ovillo en la cama. Agarro con fuerza el colgante, y dejo que las lágrimas salgan. Me sumo en un profundo sueño. 

( Hola, hola. Pues nada, últimamente, mis capítulos son BASURA, son malos y cortos, si, os doy el derecho a odiar, y a dejar de leer. Lo siento mucho, pero la verdad es que me cuesta mucho desarrollar las ideas que hay en mi cabeza, por eso pasa esto con los capítulos. Graaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaacias por leer cosas bonitas. Os quiero muchísimo xx)
 

martes, 3 de julio de 2012

Capítulo 35.

~ Nerea ~
Mi mano aún seguía sujeta a la suya, mi pierna aún seguía sobre la suya. Miro al frente. Zayn abraza la cintura de Clea, la cuál tiene agarrado el brazo del chico. Miro a Niall y con la mano que me queda libre, le acaricio el pelo. Parece un bebé. Se gira y abre lentamente los ojos. Me besa dulcemente en los labios.
- Buenos días princesa.
- Buenos días mi amor. - Se me quiebra la voz en las últimas letras.
Un nudo se aloja en mi garganta, mi estómago se encoje. No lloro porque mis ojos están secos.
Lo miro a los ojos. Su expresión es diferente, La despreocupación y la alegría tapan su miedo.
- ¿De qué tienes miedo?
- De que te olvides de mi.
Lo abrazo.
- Eso es imposible, Niall - le susurro al oído.
Lo miro. Tiene un atisbo de sonrisa en la cara, aunque sus mejillas se humedecen a causa de las lágrimas.
- Pero no llores idiota - río.
- Te quiero - me dice muy serio - te quiero mucho.
Nuestros labios se funden. Un escalofrío atraviesa mi médula espinal, la piel se me eriza, la respiración se me corta, el corazón se me acelera y un cosquilleo se asienta en mi barriga. Cómo en aquel primer beso, cómo todas la veces que él a rozado mis labios.
Nos levantamos. Niall está en boxer, yo llevo puesta su camiseta, que llega hasta la mitad de mi muslo. Vamos a la cocina y empezamos a hacer el desayuno.
- ¿Tenéis bandejas por aquí?
- Sí, ¿por qué?
- Dámelas.
Busca en un cajón. Me da dos bandejas y empiezo a chocarlas. Me voy para el salón y salto sobre el colchón en el que duermen Zayn y Clea.
- ¡Venga tortolitos, es hora de despertarse!
Una mano agarra mi pie y me hace caer entre los dos. Se me avalanzan encima y empiezan a hacerme cosquillas. Niall se rie desde la cocina.
- ¡Niall deja de reírte y ayudáme!
- No pequeña, tú te lo has buscado.
- Idiota, eres un capullo Horan.
Pataleo. Al final me dejan.
Salgo de alli y subo. Sigo chocando las bandejas. Oigo a alguién por detrás de mi. Me giro. Niall ha cogido otras dos bandejas y me está ayudando.
Doy muy fuerte, saco toda la impotencia, y toda la rabia que tengo encima, por no poder quedarme aquí, por tener que volver. Saco todo mi miedo, mi miedo a perderlos, a olvidar.
Poco a poco, todos van saliendo de las habitaciones. Todos salen molestos, quejándose.
- Vaya, cuanto amor hacía nuestra persona. - respondo ante la avalancha de palabrotas de Harry.

Entramos en el aeropuerto. Todos han decidido acompañarnos. Esto me hace la despedida más difícil, mucho más de lo que ya era.
Miles flashes impactan sobre nosotros. Los paparazzi y las fans se agrupan, nos acorralan. Me siento agobiada. Me agobio tanto que alguién me tiene que sacar de allí por que me falta el aire.
Una media hora después, la seguridad a alejado a todos.
- Bueno, es la hora de despedirnos - dice Liam.
Voy uno por uno, abrazando, dedicando palabras, pidiendo que no me olviden. Mis lágrimas cada vez aumentan.
Llego a Niall. No puedo hablar. No puedo hacerlo. Un pánico horrible me invade el cuerpo, me paraliza. Solo soy capaz de quedarme quieta y llorar. 
Sus labios impactan con los míos, están mojados, también llora. Entonces reacciono. Le correspondo y busco sus labios, saborearlos por última vez, disfrutar de ellos. Nos besamos hasta que nos falta el aire, nos besámos hasta que no tenemos más remedio que parar o morir axfisiados. Sus brazos me presionan contra él. Esa presión hace que poco a poco me calme, que poco a poco el temblor se vaya.
- Tengo miedo Niall. Miedo de olvidar.
- No te daré ese gusto pequeña.
- Te quiero.
- Te quiero mucho, recuérdalo siempre ¿vale? Siempre Nerea.
Asiento y le doy otro beso, está vez más corto, no me dejan, alguien tira de mi brazo.
- ¡Vamos Nerea, o perderemos el avión!
Me separo de él y lo abrazo por última vez.

Clea se sienta con Zayn. Ha insistido durante mucho rato en sentarse junto a mi, pero no la he dejado. Necesito pasar el vuelo sola, necesito darme tiempo para pensar. Es imposible. Noto que alguien en el asiento contiguo. Yo estoy girada hacia la ventana, con los ojos cerrados los auriculares puestos y el móvil en reproducción aleatoria. No le doy importancía, ni siquiera abro los ojos para ver cómo es. Pasan unos minutos. Me siento observada. Me quito los cascos, me incorporo y me giro.
Una chica de ojos verdes y pelo corto rubio me mira, sonriénte. Yo la miro interrogante.
- Hola, soy Lorena - me tiende la mano.
- Encantada Lorena.
Se sienta bien en su asiento. Vuelvo a darme la vuelta y a colocarme los cascos. Pero ni unos minutos de tranquilidad.
Se oye un griterío. Paro la música.
- ¡Dios mío es Zayn Malik, el mismísimo Zayn Jawaad Malik, de One Direction!
La voz me suena. Me giro y veo que Lorena no está.
- ¡ Y tú eres Clea, su novia! ¡Joder, que bonita pareja hacéis!
Una azafata la coje y la vuelve a sentar a mi lado.
- ¡Y tú eres Nerea, tú eres la novia de Niall Horan! - está llorando.
- ¿Por qué lloras?
- Porque acabo de conocer a Zayn Malik, a uno de mis cinco ídolos.
Se abraza a mi. Me quedo unos segundos sin saber que hacer. Hasta que reacciono y la abrazo.
Y así, abrazada a una desconocida, me siento mejor, más segura.

( Hoooooooooooooola cositas lindaaaaaaaaas! Pues nada, quería deciros que, parece que esto acaba ¿no? PUEEEEEEES LO SIENTO PERO TODAVÍA TENEÍS HISTORIA PARA RATO. Cómo veréis, hoy he subido dos capítulos, y esque, a parte de que tenía imaginación de sobra, el sábado me voy de campamentos y hasta el domingo me tenéis incomunicada, lo que quiere decir que no podré subir capítulo. Pues, lo siento, este capítulo se me quedó un poco corto, pero creo que se me quedó muy nbfhuwevfhuvuhbfuh la despedida ¿no? Y bueno, como veréis hay un nuevo personaje, y si, va a ser duradero. Pues nada, si os gustó el capítulo, por faaaaaaaaaaaaaaavor comentad en el blog, o por twitter @ItsNereaLc. Y bueno, nada más, que os quiero muuuuuuuuuuuuuuuchísismo, más que la trucha al trucho xx.)

Capítulo 34

~ Zayn Malik ~
- ¿Y dónde me llevas que vamos tan elegantes? - alza su ceja derecha.
- Es sorpresa.
- ¡Bien! ¡Me encantan las sorpresas!
- Vaya.
- ¿Vaya qué?
- Tenía entendido que a las chicas no es que les haga especial ilusión las sorpresas.
- No soy como todas las chicas Malik, ve acostumbrándote.
- ¿Qué crees que es lo que hace que esté loco por ti pequeña?
Se sonroja ligeramente. Sonrío. Es tan, increíble, única, si, esa es la palabra, única e increíble.
Aparco y veo por el retrovisor el coche en el que van Niall y Nerea. Apago el motor y salimos.
- ¡Pero que guapa que estás rubia! - grita Nerea a lo lejos.
Clea se gira, y corre hacía Nerea. Se abrazan. Se besan en la mejilla.
- ¿Y tú qué pequeña? ¡Preciosa! - hace que se de una pequeña vuelta sobre sí misma.
Niall está a mi lado, sonríe. Le paso el brazo por los hombros.
- ¿No son increíbles? - me dice.
- Sí, lo son - nos miramos y sonreímos.
Niall me abraza.
Las chicas llegan junto a nosotros. Niall coge a Nerea por la cintura. Yo cojo a Clea de la mano, cojo las llaves y abro.

~ Nerea ~
En el momento en que la puerta se abre las luces se enciende y estalla un gran '¡SORPRESA!' y aplausos. Noto como las lágrimas salen de mis ojos y tapo mi boca con las manos. Louis sale corriendo y me abraza.
- No llores pequeña, ¿tan horrorosos somos? - me dice de forma cómica.
Me río mientras sorbo por la nariz - ¡Sois unos idiotas, Louis!
Se ríe. Coje a Clea que está a mi lado, también llorando.
- ¡Pero unos idiotas que os han cogido mucho cariño, unos idiotas que os quieren mucho, unos idiotas que os van a echar demasiado de menos!
Me giro hacía él y me refugio en su pecho. Louis nos abraza fuerte. Clea y yo no podemos dejar de llorar.
- ¡No lloréis pequeñas, que estropeáis vuestras lindas caras! - grita Danielle.
Nos despegamos de Louis y empezamos a abrazar a cada uno de ellos. Empiezo por Liam. Me abrazo fuerte a él. Él me corresponde sin decir ni una palabra. Luego a Harry. Lo miro, me coge del brazo y me acerca a él.
- Te voy a hechar de menos ¿sabes?
- Y yo a ti rizos.
Danielle, Eleanor yo y Clea nos fundimos en un gran abrazo.
- ¡Louis! ¿Y no podemos adoptarlas? - pregunta Eleanor con lágrimas en los ojos.
Todos en la sala ríen.
- ¿Sabéis? Para mi sois cómo mis hermanas pequeñas - comenta Danielle.
- Sí, y ahora os vais, y nosotras nos preocuparemos por nuestras hermanitas pequeñas ¿verdad? - añade Eleanor.
- ¡Pero pronto nos tendréis en España de visita! - nos dice una Danielle emocionada.
Asiento. Y nos volvemos a abrazar.
Zayn. Lo abrazo.
- De mi no te tienes que despedir, cuñadita mía.
- ¿Cómo?
- Me tendrás que soportar durante un mes más - lo miro a los ojos, está sonriente, lo vuelvo a abrazar.

~ Clea ~
Paso por cada uno, abrazos y palabras, 'te echare de menos rubia' es lo qué más oigo. Mi despedida con Harry es algo incómoda. Lo abrazo y me susurra un 'Tiene suerte, muchísima suerte, no dejes que haga ninguna tontería'. 'No lo dejes tú hazza', le respondo.
Y por último, Niall. Nos miramos y lo abrazo, lo abrazo muy fuerte.
- Cuídala por mi, Clea, por favor - su voz se corta, no puede hablar.
- Te lo prometo Niall.
- Gracias - me susurra.
- A ti por hacer feliz a mi mejor amiga, rubio, echaré en falta tu risa.
Le alboroto el pelo. Él me sonríe.
- Bueno, se supone que esto es una fiesta ¿no? - grita Harry.
- Venga, dejemos el lloriqueo y disfrutemos - Louis salta el sofá y enciende el equipo de música.
La cosa se anima, todo el mundo baila, ríe, bebe, se divierte.

~ Niall Horan ~
La noche pasa rápida, todo el mundo en la fiesta se divierte, todo el mundo menos Liam y Nerea estamos algo borrachos ya. Yo me paso todo el rato junto a Nerea, me he propuesto estar a su lado todos los minutos que me queden con ella, y a ella no parece importarle.
La música ha acabado. Todos están repartidos por los sofás y sillones del salón. Entonces, Louis se levanta costosamente. Lleva una copa en la mano. Se aclara le garganta y alza la copa, todo el mundo está pendiente de él.
- Buenas noches - su voz es graciosa, está borracho - hoy, estamos 'celebrando' - hace comillas con los dedos - una fiesta para despedir a dos personitas - se para y mira a Clea ya Nerea - que, sin darse cuenta, se han metido poco a poco en nuestros corazones. Para mi, se han convertido en mis hermanas pequeñas. Sí, ahora tenéis un hermano mayor, que haría lo imposible por cuidaros, por protegeros, por vuestra felicidad, aunque de eso también se encargan otras personas - nos mira a Zayn y a mí, levantando su ceja, todos estallan en carcajadas. - Bueno, a lo qué iba. Quería deciros, que, aunque seáis unas mocosas, sois muy grandes, muchísimo, y nos lo habéis demostrado a cada uno de nosotros. Sois increíbles chicas, y qué nadie os haga creer lo contrario. Os echaremos de menos, no os imagináis cuanto.
Todos en la sala tienen tímidas lágrimas en los ojos. Nerea y Clea lloran desconsoladas. Liam empieza a aplaudir, todos lo seguimos y la casa se inunda de aplausos.
Nerea se agarra a mi.
- Bueno, será mejor que nos vayamos a dormir, tienen que descansar para mañana y ya es tarde - dice Harry.
- ¿Cómo nos repartimos? - pregunta Liam.
- Pues hay  tres dormitorios arriba y hay dos colchones de sobra.
- Louis y yo en una habitación, Liam y Danielle en otra Harry en una solo, si Harry, lo siento, tú duermes solo hasta que te encuentres novia - dice Eleanor alborotándole los rizos - y Las chicas, Niall y Zayn en los colchones aquí en  el salón ¿os parece bien?
Todos asiente.
Recogemos un poco. Hacemos sitio en el salón y echamos los dos colchones. Los demás suben a sus habitaciones. Yo cojo la bolsa y le doy una camiseta mía a Nerea para que duerma más cómoda. Zayn hace lo mismo con Clea.
Me hecho en el colchón y Nerea se hecha a mi lado. Le doy un beso. Me agarra por la cintura y pasa su pierna por lo alto de la mía. Cojo su mano.
- Buenas noches - me dice.
- Buenas noches, te quiero.
- Y yo a ti pequeña.

lunes, 2 de julio de 2012

Capítulo 33.

~ Nerea ~
Me despierto hecha un ovillo, con la sábana a los pies. Me froto los ojos. Me pican. Me escuecen. He derramado demasiadas lágrimas durante demasiadas horas y es que, mañana sale mi vuelo con destino a España. Mañana, se acaba todo esto. Mañana lo pierdo.
Las lágrimas vuelven a salir, a mojar mis mejillas. Me acurruco más de lo que puedo, y las derramo en silencio. 
Miro la hora, las once y cuarto de la mañana. Cómo mis lágrimas no cesan, me levanto y entro al baño. 
Abro el grifo, cojo un poco de agua, y me la echo en la cara. Está fría. Lo repito un par de veces más, hasta que me despejo, hasta que ya mis ojos vuelven a estar secos, enrojecidos pero sin lágrimas.  
Llaman a la puerta. Me seco un poco la cara y voy a abrir. No me doy prisa, se muy bien que no es él, se muy bien que es mi mejor amiga.
Abro la puerta y se abalanza sobre mi.  Me aprieta muy fuerte. La correspondo y mis brazos reposan en su espalda. 
Lloro sin lágrimas. 
- Tranquila pequeña - acaricia mi pelo.
- Lo voy a perder Clea.
- Él te quiere mucho Nerea, no se va a permitir el lujo de perderte, hazme caso.
- Pero pasará aunque ninguno de los dos queramos, nos perderemos el uno al otro, la distancia y el tiempo te hacen olvidar.
- No si no queréis, hoy en día hay muchas formas de afrontar la distancia, de mantener el contacto - Coge mi cara entre sus manos, está sonriente - pequeña, que te entre de una puñetera vez en la cabeza, que para Nialler James Horan, tú, eres la única.
Me arranca una sonrisa. Ella siempre lo hace. Siempre. 
- Te quiero.
- Yo también te quiero pequeña.
Me da un beso en la mejilla y un suave abrazo. Me mira y nos reímos, sin entender el por qué.
Bajamos a desayunar. Mis ánimos han subido un poco, pero aún así me cuesta sonreír, me cuesta no ponerme a llorar. Mi móvil suena, vibra en el bolsillo de mi pantalón. Lo saco, lo desbloqueo, un mensaje, suyo. Lo abro y lo leo. 'Te quiero pequeña. Lo siento, sentí la necesidad de susurrartelo al oído, pero a mi lado al despertar no había nadie'. El corazón me late deprisa. Un escalofrío recorre mi cuerpo. '¿Dónde estás idiota? Necesito abrazarte Nialler'. Guardo el móvil en el bolsillo. Mi amiga me mira preocupada. Le sonrío y se queda un poco más tranquila. Vuelve a vibrar. ' Mira hacía tu derecha preciosa'. Miro hacia mi derecha. Hay una mesa vacía. La ilusión se esfuma. Estoy a punto de volver a llorar. 
- Te he echado de menos - su dulce voz se cuela en mi oído.
Me giro. Sus ojos azules me miran, su boca me sonríe. Lo beso. Lo abrazo, no lo quiero soltar.
- Quedate conmigo, para siempre, a mi lado, por favor.
Se ríe.
- No me imagino un sitio mejor en el que pasar mis días, pero sabes que no puedo pequeña, no me dejan.
- Pues quédate hasta mañana, por favor.
- Claro que sí, amor.

~ Clea ~
Vuelvo a mirarme en el espejo. Sí, voy bien, ni demasiado elegante ni demasiado sencilla.
Un vestido de color verde agua, palabra de honor, con la falda suelta, que llega hasta la mitad de mi muslo; acompañado con unos tacones negros, y un pequeño bolso de mano negro también. No me he puesto demasiado maquillaje y mi pelo cae liso sobre mis hombros. Llaman a la puerta. Abro y sus labios se juntan con los míos. 
Sonrío. Levanta un poco el brazo y yo lo introduzco por el hueco. Cierro la puerta y nos vamos.
- Estás preciosa cielo - me susurra cuando entramos en el coche.
- Tú también Malik, muy guapo, si señor - le digo acariciando su pecho, quitando una débil arruga de su camiseta blanca.
- Gracias pequeña.
- De nada mi vida.

~ Niall Horan ~
Mi mano se introduce por su espalda, la acaricio. Ella duerme. Es cómico, su boca esta entreabierta, su brazos sobre mi pecho, y su pierna agarrando fuertemente la mía. 
Beso suavemente sus labios. Sus ojos se abren y me miran, sonrientes.
- Buenas tardes.
- Buenas tardes - se estiraza y bosteza.
- Tenemos que prepararnos.
- ¿Para qué?
- Sorpresa.
Me levanto de la cama y busco bajo esta. Cojo la bolsa y saco la ropa que hay en ella. 
- Toma - le doy unos cuantos conjuntos.
- ¿Qué dices Niall? ¿Para mi?
- Venga, pruébatelos. 
Los coge y entra al baño. Tras probarse los tres conjuntos, se decide por una blusa de flores, y una falda rosa palo a juego. Con unos tacones marrón claro, a juego con el bolso.
- ¡Éste, éste sin duda! - le digo mientras aplaudo.
- ¿Te gusta? ¿Me queda bien?
- Estás más preciosa de lo que ya eres.
Se sienta en mis rodillas y me besa. 
- Vale, pues entonces me quedo este.
- Pues venga cambiate que nos vamos.
- Me tengo que duchar.
- Pues date prisa.
Entra al baño con la ropa. Se oye el ruido del agua al caer. La música apenas es audible, su voz entona la canción que se está reproduciendo. No canta mal. Nada mal. Mientras disfruto de su voz, me cambio. El agua se corta, la música ya no suena, es reemplazada por el ruido de un secador. Abre la puerta del baño. 
- Niall - apaga el secador.
- Di me.
- ¿Puedes buscar en mi maleta un conjunto de ropa interior? Se me ha olvidado cogerla.
- Claro.
Vuelve a encender el secador.
Abro la maleta que está al lado de la cama. Toda su ropa está bien colocada. Ya tiene la maleta preparada para mañana. Se me encoje el estómago al pensar en ello. Sacudo la cabeza y busco sin desordenar demasiado. Encuentro un bonito conjunto de encaje azul. Me acerco a la puerta y toco.
- Voy a entrar pequeña.
No contesta, así que entro. 
Una pequeña toalla cubre su cuerpo de la desnudez. Siento que la temperatura de mi cuerpo sube, que mis mejillas arden. 
- Toma - tartamudeo.
- Gracias - sonríe ingenua.
Me vuelvo y salgo de la habitación mientras oigo su risa. 'Eres un auténtico estúpido'. 
A los minutos, sale. La miro de arriba a bajo. Se ha dejado el pelo suelto. Su cara está libre de maquillaje. La blusa deja ver su sujetador. La falda contrasta con el dorado de sus piernas. Y los tacones le hacen unas piernas más bonitas, la hacen más mujer. 
Se coloca a mi lado. Con esas tacones me llega a la altura de la barbilla. Coge el bolso en una mano y entrelaza la otra con la mía. Cierro la puerta y nos vamos.