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jueves, 11 de octubre de 2012

Capítulo 54.

~Clea~
Ali sonríe con suficiencia, y instintivamente aprieto la mano de Zayn, con fuerza, aunque a él parece darle igual el dolor, puesto que me devuelve el apretón.
- ¿Qué quieres? - dice el chico serio.
- He venido a decirte que tu carrera está a punto de hundirse, papá. - la última palabra sale de su boca entre risas suaves.
Noto que, ésta vez, es Zayn el que aprieta mi mano, el que intenta autocontrolarse para no patear y devastar todo lo que encuentre a su paso. Respiro hondo, y me trago el nudo de la garganta.
- Zayn podrá quitarte al niño, nosotros nos haremos cargo, y su carrera no se hundirá, y si lo hace, él va a seguir conmigo, y yo con él, y tú no conseguirás nada.
La chica esboza una sonrisa, y mira fijamente a los ojos de Zayn, y luego a los míos. 'Tiene cara de psicópata'.
- Tiene razón, Alice, ¿qué ganas tú con todo esto? Nada. Ese niño será mio. A la mierda mi carrera, yo solo quiero estar con Clea, con los chicos, y quiero ser el padre de ese niño, o de esa niña, y alejarme de ti, todo lo que pueda.
El gesto de la cara de la chica, cambia de golpe, volviéndose angustiado, como si esas palabras la hubieran transportado a un mundo irreal al que ella se había montado en su cabeza.
- Pero ella te dejará en cuanto tu carrera acabe, ¿no lo ves Zayn? Solo te quiere por la fama. Sin embargo, yo te quiero, te querría aunque no fueras famoso, vamos Zayn, vente conmigo, y formemos una familia, lejos de esta zorra que solo se quiere aprovechar de ti.
- No lo entiendes. Yo la quiero, la quiero y confío en ella, Alice. Y ella me hace feliz, no puedo separarme de ella, no puedo dejarla, y no te quiero, nunca te he querido. Está mal decirlo, pero te utilicé, y te pido perdón, te ruego que me perdones por ello, pero nunca me iría contigo, nunca dejaría a Clea, la quiero y es ella la que me hace feliz, no tú.
Entonces, miles de cosas se agolpan en mi cabeza, poco a poco, voy entendiéndolo todo, y entonces, toda la ira se esfuma, y solo queda, compadecimiento, compadecimiento a aquella chica, a la que le había quitado el chico de sus sueños, el chico al que quería, el padre de su hijo.
- Lo siento - miro fijamente a sus ojos, negros, que se giran hacia mí.
- ¿Por qué?
- Porque se que lo quieres, y yo te lo he quitado, lo siento, pero yo también le quiero, y no puedo dejarlo, lo siento.
Bajo la mira, y entonces una risa sacude la casa. Vuelvo a mirarla fijamente, pero sus ojos están anegados de lágrimas.
- Sois unos estúpidos enamorados. No lo entendéis, ¿verdad? Yo no le quiero, nunca le he querido, y nunca lo haré, me resulta un arrogante chico que se cree el mejor por estar en ese estúpido grupo. Les odio, siempre les he odiado, desde que empezaron. Y te odio a ti, rubia estúpida, por creer que él te querrá toda la vida, no te das cuenta de que serás un trapo de usar y tirar. Yo, he montado toda esta paranoia, para ganar fama, para destruir la carrera de él, y con ello, la de su estúpida banda, todo lo del embarazo, era mentira, fue demasiado prudente de ponerse un puto condón, pero, esto del supuesto embarazo hará más daño, y luego, nadie lo sabrá, y vosotros os hundiréis, cómo siempre tuvo que ser.
Mi cuerpo arde, arde de rabia,  mi cabeza grita estúpida. se grita estúpida a sí misma, por compadecerse de ella, por creer que había una razón buena para todo lo que la chica estaba haciendo. Y entonces unas ganas imparables de tirarme hacia ella y ahogarla se apoderan de mi. Pero Zayn, saca el móvil de detrás de la espalda, y sonríe, mientras lo manipula y una grabación empieza a inundar la sala. La voz de Alice, mientras relata todo, mientras se pone en evidencia delante de una grabadora sin saber que era grabada. Una sonrisa feroz aparece en el rostro del chico.
- ¿Vemos como se toma esto la policía?
Y antes de que la chica pueda tirarse al cuello de alguno de los dos, unos brazos fuertes la agarran, dejándola prisionera.
- He llamado a la policía, llegarán en unos segundos, estás perdida. - La voz de Harry, hace que toda la tensión, el odio, la ira, el enfado, la furia, todo sentimiento, se esfume de mi cuerpo, y entonces, siento que me caigo, y que sus grandes manos suaves, me agarran sin dejarme caer, sonrío, y me dejo vencer por la inconsciencia.

~Nerea~
Noto un pinchazo en el estómago, y estúpido sentimiento de culpabilidad se apodera de mi. Intento ignorarlo, y seguir apoyada en su cuello, perdida en su boca, pero no puedo, abro los ojos, y entonces, en un segundo, todo cambia. Ni un sentimiento en ese beso. Me aparto y miro a Dan a los ojos, que sonríen, y las palabras salen solas y atropelladas.
- Lo siento, pero le quiero a él, gracias por todo, eres el mejor amigo que nadie puede tener.
Le doy un beso en la mejilla, intentando no mirar sus ojos, para no sentirme pero de lo que ya lo hago. Y le abrazo.
- Siempre lo he sabido. Corre antes de que sea tarde, no dejes que se te escape, ¿vale?
Su aliento cálido abandona mi oreja, sus brazos apartan mi cuerpo, y su boca sonríe, asintiendo. Echo a correr, con lágrimas cayendo por la cara. Las ropas empapadas por la lluvia me pesan, pero me siento tan ligera como si no llevara nada, como el viento me llevara.
Llego a casa. Mi madre me mira preocupada, a quien se le suma mi padre, y el pequeño también se gira cuando corro hacia la habitación.
Cojo el móvil de la mesilla, y envío un mensaje, corto, simple, directo. Y, simplemente, espero allí sentada, a que llegue la contestación, con el corazón encogido.

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