~ Zayn Malik ~
- Hasta mañana rizos. Encantado de conocerte Lorena. - Saludo a los dos que no se han molestado en salir del coche.
- Igualmente Zayn - sonríe - Hasta mañana guapa. - Se despide de Clea.
- Hasta mañana Lorena. Y Harry, cuídamela, o tu descendencía quedará en el olvido.
- Yo también me alegro de verte, pequeña. - Se tapa la entrepierna.
Nos reímos.
Harry arranca el coche y en pocos minutos se pierde de vista.
Entramos a casa.
~ Nerea ~
Respiro hondo. Me echo agua fria en la cara. Me seco con la manga del jersey y me echo unas gotas para que la rojez abandone mis ojos. Me miro una última vez al espejo, comprobando que apenas se nota que he estado llorando. Salgo al pasillo.
No se oyen ruidos, ni se ve a nadie en él. Las puertas están totalmente cerradas, todas ellas, una hilera de puertas de madera altas se expande hasta perderse al fondo del largo pasillo.
Cuento hasta diez en silencio, mientras ando, buscando el aula.
Llamo a la puerta. Un débil '¿se puede?' preguntado a media voz sale de mi garganta, todavía presa de un nudo que la oprime. Me aclaro la garganta. La profesora me mira molesta, pero hace un gesto que me indica que pase, me siente, y me calle.
Recorro la clase, intentando ocultarme en el ancho jersey fino que llevo puesto, mientras todas las miradas caen sobre mi.
Llego al final de la clase, y me siento en mi pupitre, el más apartado de todos, junto a la ventana.
La profesora da un manotazo a la mesa, y parece hacerse daño, pero intenta disimularlo.
Me hundo en mi pupitre, dando gracias en sinlecio a la profesora por haber quitado todas las atenciones de mi.
~ Zayn Malik ~
- Zayn, ¿dónde mierda tienes la comida? - Clea rebusca en el frigorífico - Oh por favor, Zayn, ¿qué tienes en la cabeza? Que tienes que comer joder, ¿en serio no tienes nada? - sigue rebuscando por la despensa y cajones varios.
Se para, me mira. Unos mechones le caen a la cara, y ella se los intenta poner detrás de la oreja, pero vuelven a soltarse.
- Y ahora te ríes de mi, ¿pero qué te crees que eres Malik?
- Me creo que soy tio. Que tengo 19 años. Que soy famoso, cantante. Que soy dolorosamente guapo. Estoy increiblemente bueno. Y mi temperatura corporal ahora mismo sobrepasa la normalidad.
- Vale, veo que sobro. Os dejo solos a ti y tu amor propio. Adios Malik y autodisfrutate, ya sabes, piensa mal campeón.
Intenta ir hacia la puerta, pero la cojo antes de que llegue. Empieza a patalear, y a soltar ruidos raros desde el fondo de la garganta, pero la aprieto más contra mi.
- Zayn, me estás aplastando las tetas.
- ¿Explotarán?
- ¡Estúpido!
Aprieto menos, y ella se da la vuelta.
Noto su pulso acelerado contra el mio, su respiración en el hueco de mi cuello.
Mis labios chocan contra los suyos. Un beso largo, lleno de pasión, quema.
La cojo en brazos, sus piernas rodean mi cadera, asiendola con fuerza. La llevo hasta el salón y la tumbo en el sofá, quedando encima de ella.
Noto su piel ardiendo bajo la ropa que poco a poco va desapareciendo, entre beso y beso.
No queda ropa entre nosotros. Clea me mira, con una preocupación tratando de ser escondida.
- ¿Qué pasa?
- ¿Tienes protección?
- Tranquila pequeña, esyá todo controlado.
Le sonrío, y ella me devuelve la sonrisa. La beso, esta vez con menos ferocidad, un beso que se alarga, mientras la hago mia, de nuevo.
~ Harry Styles ~
Giro a la derecha. Estoy conduciendo despacio, por ella, no quiero correr peligro con ella dentro del coche. Vuelvo a girar, y aminoro la velocidad cuando entro por la verja que se abre poco a poco. Paro el motor, y me dispongo a salir, pero ella me agarra la mano.
- Harry, se supone que me deberías llevar a casa, mi padre estará preguntándose donde estoy, y no es bueno cuando...
Mis labios ahogan sus palabras. Es un roce leve, un beso corto, pero la hace callar, despreocuparse, relajarse.
- Todo está controlado, tranquilízate un poco.
Le sonrío, y ella se sonroja, sin darse cuenta. Me suelta la mano y salgo del coche, corriendo hacia su puerta.
La abro, y ella me mira mal, me enconjo de hombros.
- ¿Qué?
- Como sigas haciéndo cosas como estas te odiaré.
- ¿Por qué? - río.
- ¡Harry, estamos en el siglo veintiuno, y además no tengo 5 años!
Sale y da un portazo. Pasa pormi lado y se va hasta la puerta. La sigo con la mirada, y al ver que me espera, corro hasta allí.
Abro la puerta y entramos. Voy a la cocina, y cuando vuelvo la veo sentada en el sofá, con los pies recogidos sobre él.
- Anda, ponte cómoda mujer, no estés ahí de pie - le digo irónicamente, y le ofrezco un botellín de cerveza.
- ¿Sabrás que soy menor verdad? Si me entra un arrebato de celos, podré decir que me emborrachaste e intentaste abusar de mi.
- No harías eso, estás enamorada de mi - le sonrío desafiante.
- No lo estoy, idiota.
- ¡Se te nota en la cara!
- No seas idiota.
Y de repente un cojín impacta en mi cara, pillandome desprevenido. La cerveza me cae encima de la camiseta. Me vuelvo hacia ella, que ríe. Me levanto y me tiro al sofá, sofre ella, intentando hacerle cosquillas, pero sigue impasible.
- ¡Esto no vale, no eres humana, es trampa!
Ríe con más ganas. Mientras la observo. Entoncés para de reír, y me mira a los ojos, verde contra gris verdoso. Y, como un acto reflejo, la beso.
La beso, y noto que me acelero, que mi respiración empieza a agitarse, y la suya también, pero entoncés, su mano me aparta de ella, que me mira tímida.
- Lo siento, si quieres que pare, dímelo, soy un estúpido.
- No, no es eso, esto es lo único que quiero hacer, es lo único en lo que pienso ahora mismo, es solo que...
- ¡Harry, abremé, que no tengo llaves!
Me aparto de ella, mientras susurro entre dientes, '¡Maldito desafortunado!' respiro hondo, y voy a abrir.
me gusta el siguiente !!!!!! @THNL18Iwish
ResponderEliminarLo amo, que lo sepas. Soy @LauraRodeiro, asi como dato jajjaa
ResponderEliminar