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viernes, 14 de septiembre de 2012

Capítulo 49.


~ Nerea ~
Llaman a la puerta. Me levanto del sofá, paro la televisión y voy a abrir, sin prisa.
Abro la puerta y algo me golpea la mejilla, suavemente, pero la impresión me hace girar la cabeza.
Antes de que vuelva a mirar hacia la puerta, un peso cae sobre mi, pillándome de improvisto, haciendo que caigamos al suelo, el cual está frío.
Rubios mechones de pelo se alborotan a mis hombros.
- ¿Clea? - la aparto bruscamente de mi - ¿Por qué me has dado?
- ¡Porque eres una terrible idiota!
- ¿Y eso a que viene?
Su mirada se desvía hacia el salón, la pantalla congelada de la televisión.
- ¿Estás viendo los vídeos del verano?
- Si – digo mientras me encojo de hombros, despreocupada.
- ¡Te odio!
- ¿Me quieres decir que he hecho?
- Se supone que somos mejores amigas, se supone que nos lo contamos todo.
- Sigo sin pillarlo.
- ¡Eres idiota, Dios!
- Eh, que yo no te he insultado.
- ¿Qué ha pasado con Niall?
Una sensación de malestar se asienta en mi cuerpo. Intento mantener la calma en la voz, como si no me produjera ningún sentimiento hablar de ello.
- Nos hemos dado un tiempo.
- ¡Has cortado con él!
- ¿Si lo sabes para qué quieres que te lo diga? - noto la aspereza en mi voz.
- ¿Por qué lo has hecho? - dice sin darle importancia al tono de mi voz.
- Porque ya no siento lo mismo por él.
- Nerea, a mi no me engañas, se te nota en la voz que te cuesta terriblemente pronunciar esas palabras.
- Es la verdad.
- Nerea.
- ¡Es la verdad, joder! - un nudo en la garganta me impide tragar, el aire es como si no llegara a los pulmones.
Bajo la vista, intentando escabullirme de los ojos de Clea, que me buscan, pidiendo la verdad, la verdad que ni yo misma entiendo, que ni yo misma tengo clara.
- No lo sé, simplemente, no lo sé – sigo mirando al suelo, como si por alguna estúpida razón mirar las finas lineas de las baldosas me ayudara a expulsar las palabras – Vi aquella fotografía, y no sé Clea, no me entró ningún sentimiento de odio, de dolor, nada, y entonces me planteé que quizás las ganas de quererlo me habían echo creer que le quería, pero que el tiempo y la distancia, y Dan, lo estaban, ¿erosionando?
Silencio. Largo e incómodo silencio. Puedo oír el pulso de mi corazón, cada latido, la fuerza de mi respiración.
Unos brazos que agarran mi hombros, una mano que me obliga a subir la cabeza, a mirar a los ojos azules, a la sonrisa desdibujada de la cara.
- No creí que llegara a tener una mejor amigan tan idiota, tan ilusa. - mis ojos se clavan duros en ellos – Quiero decir, que quizás si no sentiste nada al ver esa foto, es porque dentro de ti sabes que no es él, que no es Niall el que besa a esa chica.
- Pero no es solo eso. Es, es que cuando estoy con Dan, no sé Clea, es una sensación extraña, no es solo amistad. Fui a su casa, a contarle lo de Niall, y me abrazó, y toda mi piel se erizó, me estremecí, y luego, sentí unas ganas increíbles de besarle, pero reaccioné en el último momento, apartando la cara.
- ¿Sabes lo que te pasa? Tienes miedo. Tienes miedo a que de verdad sientas algo por Dan, porque sabes que quieres a Niall, y que te destruiría querer a dos personas, que te quieren. Pero, deberías arriesgarte. Besar a Dan.
- ¿Y si pasa lo que tú has dicho?
- Estoy casi segura de que no pasará, que Dan solo te sirve de excusa porque no puedes ver a Niall y a él si.
- ¿Para qué has venido?
- Mañana a la tarde me voy a Londres.
- ¿Qué? - grito
- Le he contado a Zayn lo de tu plan, le ha parecido bien y me ha averiguado un billete para mañana, para irme con Lorena.
La abrazo, la abrazo muy fuerte. 'Capulla' le susurro en el oído, y noto el aire que escapa a su risa, caliente.
- ¿Quieres que le diga algo a Niall?
- No, no, tú tienes tus propios problemas que resolver.
- Ah por cierto, Niall se – carraspea – se rompió algo de la muñeca. - Lo dice muy rápido, echando todo el aire a la vez.
- ¿Por mi culpa?
- No sé Nerea.
- Seguro que si. Clea dile que lo siento mucho, que no haga ninguna estupidez, que no se lo merece.
Asiente. Me da un abrazo y nos despedimos, con un hasta pronto. Ahora que lo pienso, casi nunca me despido de nadie con un adiós, ¿por qué? Supongo que el adiós significa que no vas a volver a esa persona, o que lo harás dentro de demasiado tiempo como para recordarla, y a mi me angustia pensar en que no voy a ver más a mis amigos, a mis padres.

~ Harry Styles ~
Mis rodillas no paran de moverse, y mis manos, entrelazadas, botan enérgicamente sobre las rodillas.
- ¿Quieres parar ya de hacer eso? Me pones nervioso – la irritada voz de Niall.
Abro la boca para responder, pero me siento demasiado culpable, y la cierro, sin querer meter más la pata.
- ¿Por qué estás tan nervioso mi pequeño Hazza? - Louis pone morritos mientras se agacha, apoyado en mis rodillas.
- ¿Va a venir a visitarte la novia? - rie Liam.
- Aun no es mi novia, pero espero que no tarde demasiado en serlo.
De repente, todos los chicos me miran, con expresiones entre la sorpresa, incredulidad y asombro.
El rubor de mis mejillas aumenta.
- ¿Cómo? - dice un torpe Louis.
- ¿Quién? - le sigue Niall.
- Chicos, tranquilos.
- ¡Tranquilos una mierda, explícate Hazza! - Louis tiene una expresión cómica.
- Pues, llevo unas semanas hablando con una amiga de Nerea y Clea, y va a venir mañana por la tarde.
- ¿Lorena? - pregunta Zayn sorprendido.
- ¡Oh Harry, esa chica te gusta, te gusta de verdad! - dice Liam – mirad que rojo se nos ha puesto.
- Si Zayn, Lorena, pero ¿tú como lo sabes?
- Em, bueno, porque Clea se viene con ella.
- ¿Qué? - vuelven a gritar los demás a coro.
- Bueno, es que, es algo largo de contar.
- Adelante Malik, tenemos, toda una larga tarde – dice Louis, alargando la a de tarde.

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