~ Clea ~
Las lágrimas inundan mis ojos hasta el punto en que no veo nada, se acumulan ahí y no salen. En mi garganta se crea un gran nudo y noto que tengo tan apretados los dientes que me duele la mandíbula. Miro al techo, sin dejar escapar las lágrimas de mis ojos, agarro con fuerza la sábana por no coger el portátil y estamparlo contra la pared. Siento unas enormes ganas de chillar, pero justo cuando abro la boca para dejar salir el sonido, no sale nada de mi, y entonces las lágrimas, por fin empiezan a rodar por mis mejillas. Vuelvo a la pantalla del ordenador, y la miro con furia, con el dolor de una falsa esperanza destrozada. Lo miro mejor, y no dejo de mirar durante media hora, pero ahora toda esa furia se ha ido, ahora estoy enfadada conmigo misma, por no haber atendido a sus palabras, esas que dijo aquella noche, a las que yo no di importancia, a las que yo no hice caso creyendo que si pasábamos mucho tiempo juntos se esfumarían y el olvidaría sus preocupaciones, y una vez más me doy cuenta de lo idiota que he sido. Me acurruco en la cama, agarro con fuerza un pequeño peluche que me acompaña cada noche desde que tengo uso de razón y, más tranquila, pienso en toda esta situación.
~ Niall Horan ~
Estamos en el salón del apartamento de Louis, siempre que tenemos que hablar de algo serio nos reunimos aquí, quizá porque, aunque no lo parezca, Louis es el más maduro de nosotros a la hora de la verdad. No puedo dejar de mover la pierna derecha, tengo los codos apoyados sobre las rodillas y la cabeza entre mis manos, mientras estas revuelven mi rubio pelo que se engrasa un poco más con cada movimiento. Noto que los cuatros estamos mal, nerviosos, furiosos, deseosos de una válida explicación que por algún motivo sabemos que es inexistente.
- ¿Por qué creéis que lo habrá echo? - noto que los tres me miran atentamente - sabiendo lo mal que lo pasa por no tener privacidad.
Los chicos están mal, los cuatro estamos mal, no nos gusta ver como alguno de nosotros se comporta de esa manera.
- No lo se Niall, yo tampoco me explico el por qué - acaba diciendo Liam, y los demás le dan la razón.
~ Nerea ~
Es temprano, demasiado para mi, no he dormido a penas cuatro horas, interrumpidas por las preocupaciones. Estoy en la cama, boca arriba, mirando al alto y blanco techo, con los ojos demasiado abiertos y la mente muy despierta para estas horas. Aunque es temprano, dudo mucho que Clea esté durmiendo, y eso me preocupa más, pero no quiero ir a su habitación, no quiero molestarla, supongo que cuando tenga ganas de hablar me buscará, aunque todo esto me hace sentir mal, y tenga unas inmensas ganas de ir a abrazarla y decirle que todo está bien.
~ Clea ~
Tengo los ojos rojos, las mejillas negras por el rímel corrido y el pelo enmarañado y despeinado. Llevo puesta su chaqueta, que aún tiene impregnado su olor. Me la abrocho hasta la barbilla y tapo mis puños con sus mangas. He estado pensando en él toda la noche, en aquel único beso, en sus palabras y en sus acciones todos estos días. Él me dijo que no quería hacerme daño por lo que solo podíamos ser amigos, y ahora estoy confusa porque con esto solo ha conseguido destrozar mis esperanzas. Me vuelvo a enfurecer, menos que anoche, pero estoy enfadada, y siento unas enormes ganas de demostrarle que no me importa, que yo también quiero olvidarlo, y ese pensamiento es el único que hace que me levante de la cama.
Me da mucha pena Clea, pero es que el amor de entre esos dos son el típico de quiero y no puedo.
ResponderEliminarBueno, ya te he dicho mil veces que tu forma de escribir GFHJNHGFDSFGHJ ¿verdad? pues eso.
Y respecto a Niall y Nerea TEMA TEMA YA! XD
un beso guapa.
Muchas gracias cielo, me siento alagada porque me digas eso, es muy importante para mi que alguien me diga que escribo bien, es lo mejor que me pueden decir.
EliminarUn beso preciosa xx