"Me quedé con tu chaqueta chico malo"
Él está a mi lado, tiene su brazo sobre mis hombros, yo mi cabeza apoyada en su pecho, oigo los latidos de su corazón, y me siento segura bajo su brazo. Cierro mis ojos un momento, inspiro el suave olor de la brisa, abro los ojos, y ya no me encuentro a su lado, me pesa la ropa, mojada, está lloviendo sobre mi, todo está oscuro a mi alrededor, vacío, un silencio ensordecedor, de esos que taladran tu mente, esos que te dejan oír hasta el mínimo movimiento del viento, y entonces me doy cuenta de que estoy en una habitación pequeña, muy pequeña, asfixiante, pero entonces vislumbro algo, Zayn, es él, mirándome tristemente, y empieza a alejarse de allí.
- Zayn, no te vayas, sácame de aquí, Zayn, por favor, vuelve, Zayn, te necesito, no te vayas.
Grito derrochando el aire que que queda prisionero entre esas cuatro paredes, llorando, asustada, y empiezo a notar que me falta el aire, que el ambiente se me hace pesado, que un terrible sueño se apodera de mi.
Un ruido ensordecedor me despierta, abro los ojos de golpe, y me incorporo, me suda la cara, respiro con dificultad, me tiembla el cuerpo.
- Tranquila Clea, todo a sido un sueño - digo acariciándome las mejillas.
El ruido para, y me doy cuenta de que es el tono que emite mi móvil al recibir un mensaje, me vuelvo hacia la blanca mesita de noche y lo veo, noto que ha cambiado de posición al vibrar, sonrío y lo cojo. " Así habrá una razón para vernos de nuevo xx ", bloqueo el móvil y lo aprieto contra mi pecho, pero en mi cara se dibuja una amarga sonrisa.
- Si, pero esta vez tendré que reprimir las ganas de volver a saborear tus labios chico de los espejos.
~ Nerea ~
Me despierto de buena mañana, anoche acabé reventada, la preocupación por Clea, el tener que recorrernos un buen trecho de Londres, el no poder dormir por la excitación del día, me terminaron dejando para el arrastre. Me escabullo de las sábanas que se enredan en mi cuerpo, sutiles. Estoy en ropa interior, pero eso no impide que suba la persiana y me asome por el gran ventanal. He de reconocer que soy muy vergonzosa para otras cosas, pero no para esto. Me estiro mientras dejo que la luz del sol caliente mi frío cuerpo, hace un día precioso, perfecto para salir. Entro al baño y me cambio de ropa, me peino y recojo mi pelo en una coleta alta, de la cual escapan algunos mechones que me caen a ambos lados de la cara. Decido no despertar a Clea, y bajo al bar del hotel.
Desayuno un buen chocolate caliente y unas ricas tostadas con mantequilla, desayuno muy lento, disfrutando la comida, mirando la gente de alrededor, que entra y sale, y juego a imaginar sus vidas. Tras una larga hora de desayuno, decido que es tiempo de despertar a mi amiga.
Llamo a la puerta un par de veces, pero parece que no hay nadie en ella, decido llamarla. Un tono, dos.
- ¿Qué quieres pequeña? - contesta ella divertida.
- ¿Dónde estás Clea?
- Tranquila pequeña, estoy en buena compañía ¿si? Tú vete a dar una vuelta por Londres, o lo que quieras, cuando llegue te llamo y comemos juntas ¿vale?
- Vale, pero ¿se puede saber... - suena un pi, que confirma el final de la conversación, así que saco mis llaves y entro en la habitación de nuevo.
~ Clea ~
Cuelgo y vuelvo junto a los chicos, que siguen en el gran sofá, metidos en la partida. Me coloco entre ellos y la televisión.
- ¡Eh Clea aparta! - protesta el rubio.
- Cálla Niall, y dejad de jugar ya - les digo apagando el televisor viendo que no me hacen caso.
- ¿Pero que haces? - vuelve a protestar Niall.
- Ahora te vas a enterar - se miran el uno al otro.
A la misma vez, los dos se tiran sobre mi, Zayn me agarra las manos mientras que Niall me hace cosquillas a ambos lados de la barriga, haciéndome que me retuerza en el suelo, riendo, suplicando piedad.
- ¿Qué se dice? - Zayn pega su oído al mío.
- No sé - intento decir entre risas.
- Yo te ayudo, repite conmigo - dice Niall mientras sigue haciéndome cosquillas - Perdón por haber apagado la televisión.
- Perdón por haber apagado la televisión - repito difícilmente.
- Y haber interrumpido al Rey Niall.
- Y haber interrumpido al Rey Niall.
- Qué le estaba dando una paliza al perdedor de los espejos.
- Qué le estaba dando una paliza al perdedor de los espejos. - Zayn mira a Niall con cara de odio, el rubio deja de hacerme cosquillas y levanta sus manos.
- ¡Eh tío, ha sido ella la que lo ha dicho! - pero es tarde, Zayn se ha levantado y empieza a dirigirse hacia él.
Niall empieza a correr, y Zayn sale disparado tras él, yo me retuerzo en el suelo, muriendo de risa ante tal escena.
- ¡Pero cómo te atreves horrible Leprechaun! ¡Eres un mentiroso! ¡Me has echo quedar mal delante de ella! ¡Ahora se va a pensar que soy un perdedor!
- ¡Pero Zayn, si de eso se dio cuenta el día en que te conoció, no es ningún secreto que seas un perdedor!
- Serás.
- ¡Chicos, parad ya, tenéis que llevarme con Nerea, hemos quedado para comer!
Al poco rato aparecen por la puerta del salón, cansados, los miro sonriente, sobre todo al irlandés, el cuál lleva dibujada una sonrisa de oreja a oreja.
- Anda venga, ¿me haríais el gran honor de acompañarme, caballeros?
- Con gusto y placer señorita - se inclinan los dos y quitan de su cabeza un imaginario sombrero.
Río divertida, abro la puerta, y salgo de aquella casa, espero unos minutos a que salgan ellos, apoyada en la pared, hasta que los veo aparecer ocultando sus rostros con gafas de sol, grandes sombreros, gorros de sus sudaderas, con un aspecto de lo más cómico.
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