Seguidores

jueves, 12 de abril de 2012

Capítulo 5

Mi amiga tiene los ojos muy abiertos, mira incrédula su pequeño cuaderno, todavía se cree lo que acaba de pasar, y sinceramente, yo me he pellizcado ya varias veces para saber que no es un sueño, y mi brazo está algo rojo de los pellizcos. Las lágrimas caen sigilosas por mis mejillas, hasta llegar a parar a mis labios, dándoles un sabor salado, sonrío ampliamente, y aún tiemblo un poco, emocionada. Me acerco a Clea, que aún mira su cuaderno, releyendo mil veces la firma del chico, me sitúo tras ella, y leo lo que Zayn ha escrito en su cuaderno. 
- ¿Te das cuenta Nerea? - logra articular ella.
Yo simplemente, me limito a apretar la libreta más fuerte contra mi pecho, con miedo a que se esfume, y sonrío mientras miro hacia ella. 
- ¿Estáis bien chicas? - pregunta el viejo hombre, que parece ser el sueño de la tienda.
- Sí - respondo amablemente.
- ¿Os gusta ese chico?
- ¿Qué si me gusta? Lo amo, con todo mi corazón, más que a ninguna persona en este mundo, él es mi ídolo, la persona que me enseñó a luchar por mis sueños, gracias a la cual estoy aquí, en Londres, por que el me dio la fuerza para no rendirme - Clea se ha ido acercando al hombre, mediante pronunciaba su discurso, y ahora se encontraba a unos centímetros de él.
- Con un si me hubiera bastado - responde él, arisco.
Clea hace el amago de decir algo, pero lo piensa mejor, se calla, da media vuelta y vuelve hacia mi, me coge del brazo, y empuja de mi hacia la puerta del local, salimos, y andamos unos cuantos metros, pero se para de repente, y grita como una posesa en mitad de esa calle llena de gente, gente que ahora posa sus miradas en nosotras. Yo grito con ella, y la abrazo mientras doy saltos, riendo, y con alguna que otra lágrima todavía en mis ojos.
- ¡Mira esto Nerea! - me enseña de nuevo su página del cuaderno - ¡Tengo un autógrafo de Zayn Malik! - dice gritando aún más fuerte.
- ¡Dime que ha sido real Clea, dime que no es un perfecto sueño! 
- ¡Ha sido real Nerea, lo ha sido, y ha sido lo mejor que me ha pasado en mi corta vida!
Vuelvo a gritar, y me río, en mitad de aquella calle de Londres, con todos aquellos transeúntes observándonos.
Volvemos al hotel, aún con la sonrisa en la cara, y los ojos brillantes de felicidad. Subimos a nuestras respectivas habitaciones, me doy una ducha rápida, me pongo algo más cómodo, y voy a la habitación de Clea. 
Entro en su habitación, idéntica a la mía, salvo por el ventanal, aquí convertido en dos pequeñas ventanas. Ella está sentada en la cama, con su portátil apoyado en sus piernas, me siento a su lado y observo que está en twitter.
- ¿Qué haces? 
- Anunciarle a todo el mundo que he conocido a mi futuro marido, que tengo su autógrafo, y una foto con él.
Sonrío y miro aquella mediana pantalla, Clea a subido la foto en la que salimos los tres, y en su tweet me ha mencionado a mi, haciendo saber que yo también lo he conocido. A los segundos, la gente le responde al tweet, algunos la insultan, otros le dan la enhorabuena y otros preguntan como ha sido, sus seguidores también suben. Ella se dedica a contestar amablemente, incluso a las envidiosas que la insultan, ella responde con sarcasmo, y al fin parecen dejarla en paz. Yo decido coger mi móvil, y, cómo pillo el wi-fi del hotel, puedo conectarme a twitter también, yo también comunico mi encuentro con Zayn, y como a Clea, la gente me contesta y empiezan a seguir. También le escribo a Zayn, diciéndole que lo perdoné por lo del colgante, pero a cambio quiero verlo de nuevo, sin esperanza alguna de que conteste, pasamos más de cuatro horas al ordenador, hasta que, decido ir a mi habitación.
Me pongo a escribir, lo necesito, hace más de un mes que no lo hago, y me siento en el deber de hacerlo, me siento en la cama, con mi cuaderno, un lápiz y una goma, y comienzo a escribir. 
Estoy tan distraída escribiendo, que no me doy cuenta de que alguien llama fuertemente a mi puerta, y oigo una voz que intenta decir algo, muy deprisa, y no lo entiendo. Abro la puerta y por ella aparece Clea, con el móvil en la mano, y diciendo muchas cosas a la vez que no logro entender.
 - ¡Clea cálmate, y cuéntame lo que pasa! - la sujeto por los hombros y la zarandeo.
- ¡Suéltame y ponte en tu twitter! - grita ella.
Le hago caso y cojo mi móvil, lo enciendo, y pongo twitter, espero a que cargue y miro las menciones nuevas. Mis ojos se abren desmesuradamente, al igual que mi boca, y empiezo a gritar, y saltar en la cama, con Clea acompañándome, miro de nuevo mis tres últimas interacciones, para no equivocarme, y lo vuelvo a ver, un nuevo follower, un retweet, y una mención, y todo de él, de uno de mis cinco ídolos, Zayn Malik.

No hay comentarios:

Publicar un comentario