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viernes, 20 de abril de 2012

Capítulo 10

~ Clea ~
Cierro la puerta con cuidado, aunque en el fondo deseo dar un portazo, y esperar tras esa puerta, como una tonta a que él venga, coja mi cara, mojada por las lágrimas, entre sus perfectas manos, y diga que todo ha sido un error, y al fin esa sufrida distancia entre sus labios y los míos desaparezca con el más precioso de los besos, ese beso que he soñado desde hace mucho tiempo, ese que ha podido ocurrir hace unos minutos, ese que él no me ha querido dar, y entonces me doy cuenta de quién es él y quién soy yo, y que esa relación platónica y ficticia que tengo con él, es solo eso, ilusiones de mi cabeza. Reprimo las lágrimas, mordiendo mi labio inferior. Bajo rápida por las escaleras hasta el salón, me asomo y veo a Niall de espaldas, y a Nerea abrazada a él, con sus ojos cerrados, y una gran sonrisa en su preciosa cara, que la hace aún más bonita. Decido no molestarlos, pues me alegra mucho esa bonita escena, y salgo a tomar un poco el aire. El aire se cuela entre mi ropa y eriza mi piel, provocándome intensos escalofríos, me da en la cara, en los ojos, y noto que vuelven a llenarse de lágrimas. Veo a Louis y me acerco a él, tapando mi cara con los rubios mechones. 
- Ha despertado - digo a su lado, mirando al frente, dejando que las lágrimas salgan, tapadas por mi rubio pelo.
Noto que me mira, y bajo la cabeza, esperando a que se vaya.
- Dile a Nerea que la espero en el hotel.
Me vuelvo y salgo del precioso jardín de aquella casa de ensueño, noto como mis mejillas se empapan por las saladas lágrimas que escapan de mis ojos. Camino por las nubladas calles de Londres, ya oscuras, iluminadas por farolas y luces de los edificios, levanto mi cabeza, y me vuelvo a enamorar de la ciudad, vislumbrando el gran ojo de Londres, perfectamente iluminado. Estoy en frente del hotel, pero no tengo ganas de entrar, necesito andar, despejarme, disfrutar de la ciudad en la noche, enamorarme y saciarme de ella.

~ Nerea ~
Se separa de mis brazos, y me mira, con una media sonrisa, y un ligero rubor en sus mejillas, eso hace que yo también me avergüence y agache mi cabeza, pero él me obliga a encontrarme con su mirada, que busca la mía impaciente.
- Lo siento, no sé controlar mis impulsos.
- Y yo los sé controlar demasiado - río, y vuelvo a agachar la cabeza, encontrando su cuello, adornado por un colgante.
Lo reconozco, y me entran ganas de arrancárselo del cuello, de decirle que es mío, que me pertenece, pero no soy así, Zayn se lo regaló a él, y no tengo derecho a decirle que yo lo vi primero.
- Niall, Zayn a despertado, y creo que necesita de tus grandes abrazos de leprechaun irlandés.
Louis aparece por la puerta, preocupado, aunque al mirarme sonríe.
- Nerea, Clea me ha dicho que te esperaba en el hotel.
- ¿Se ha ido?
- Hace un rato, parecía estar mal - dice acercándose a nosotros.
Me levanto del sofá, al igual que Niall.
- ¿Y por qué no me ha dicho nada?
- Supongo que no quería interrumpir el momento - dice él mirando a Niall, el cual baja su cabeza y se rasca la nuca, yo me sonrojo.
- Bueno, pues me voy ya, Clea me necesita - me dirijo a la puerta.
- ¿Quieres que te lleve? - Louis saca unas llaves de su bolsillo.
- Hombre, si no te importa...
- Venga, vámonos, Niall, tu sube a cuidar al pequeño Zayn, que yo me encargo de la pequeña Nerea.
Sonrío avergonzada. Nos subimos en el coche de Louis, y nos ponemos en camino hacia el hotel. Al rato llegamos, no está demasiado lejos de las casas de los chicos, así que no nos ha llevado demasiado tiempo. Me despido de Louis, con dos besos, y entro en el hotel.
Llamo a la puerta de la habitación de Clea, no contesta, vuelvo a llamar, nada. Bajo a recepción y pregunto al chico que está si ha visto a mi amiga, pero, tras describírsela y hacer un poco de memoria, dice que no la ha visto entrar. Me asusto, la llamo, un tono, dos, tres y cuelga. Me asusto más. Busco un nombre, confiando en que haya sido tan inteligente como para apuntarlo cuando lo escuché de fondo. Espero, y cuando voy a colgar, esa voz.
- ¿Sí? ¿Quién es?
- Clea no ha vuelto al hotel, y no me quiere coger el teléfono, tengo miedo Zayn.
- Espéranos allí, llegamos en seguida.
Y cuelga. Me siento en la acera, apoyada en la pared, echa un ovillo, presa del pánico que me supone pensar en mi amiga desaparecida por las oscuras calles de Londres, en mi amiga que me ha colgado, ella nunca haría eso. Noto los faros de un coche oscuro que me deslumbran, me tapo con las manos.
- Nerea, Nerea - alguien me zarandea, vuelvo a abrir los ojos y me encuentro con la piel oscura del chico.
- ¡Zayn! - me levanto y siento el impulso de abrazarlo, sintiéndome protegida por sus manos que acarician mi cabeza, me separo, avergonzada, y miro al suelo.
- La vamos a encontrar, no voy a permitir que le pase algo por mi estúpida culpa.
- Zayn, tú no.. - no me deja acabar, me coge de la mano y empezamos a correr calle abajo.
- Louis y Liam ya la están buscando, y Niall y Harry se quedarán en el hotel por si vuelve - dice mirando mis ojos, llorosos. - ¡Eh! La vamos a encontrar ¿si?
Asiento y me sitúo a su lado, echamos a andar.
Unas horas más tarde.
- Espérame aquí, no te vallas - dice Zayn, mirándome seriamente, hago caso y observo como él se aleja.

~ Zayn Malik ~
Me ha parecido verla, vagando por la calle, pero necesito hablar con ella, y no puedo dejar que Nerea venga, solo ella y yo. Me acerco corriendo, y, cuando estoy seguro de que es ella, la cojo del brazo girándola. Ella grita, pero cesa en segundos, cuando se da cuenta de que soy yo, me mira unos segundos a los ojos, y fija su mirada en el suelo, pero me he dado cuenta de que sus ojos han desprendido lágrimas, lágrimas que yo he provocado. Levanto su mentón, obligándola a mirarme.
- Lo siento, soy idiota, pero no quiero hacerte daño.
- ¿Y entonces por qué lo has echo? - está a punto de volver a llorar.
- No quiero que te hagas ilusiones, y luego no poderte dar lo que necesitas, no quiero que sufras por mis giras, por no poder decirle a nadie que estás conmigo, que sufras el acoso de las fans y los periodistas, no quiero hacerte sufrir, pero necesito tenerte a mi lado, aunque tenga que aguantar estas horribles ganas que tengo de besar tus labios, de saborearlos.
Miro sus labios, y sus ojos intermitentemente, parece tan indefensa, tan inocente, tan dolida, y entonces no logro reprimir el impulso y mis labios chocan con los suyos, mi lengua busca la suya desesperadamente, y la encuentro, se entrelaza con la mía, y siento que mi corazón se acelera, y solo puedo pensar  en que no se merece el daño que le puedo llegar a causar.

2 comentarios:

  1. ¿Te he dicho ya que me encanta tu forma de escribir? Me encanta de verdad :) La historia y tu forma de narrarla ^^
    Un beso guapa!

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    Respuestas
    1. Gracias por decirmelo bonita, de verdad. Me alegro de que te guste :3 Un beso amor :)

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